Como lo relata la introducción del ELLA — Encuentro Latinoamericano de Mujeres, realizado en Brasil en el 2014 y en Bolivia en el 2015, todo comenzó: “(…) el 3 de octubre de 2016, tomando como ejemplo a las islandesas en 1975, las mujeres polacas hicieron un paro de un día para frenar el plan para criminalizar el aborto voluntario e involuntario. El gobierno dio de baja inmediatamente el cambio en la legislación. Una situación similar llevó a las mujeres coreanas a protestar en varias oportunidades ese mismo mes contra la introducción de penas más altas para los médicos que realizaran abortos. El 19 de octubre 2016 las argentinas reaccionaron con paros de una hora y masivas protestas por la crueldad de los feminicidios del último mes y la brutal represión que sufrieron en el Encuentro Nacional de Mujeres. Siguieron otras protestas, dando lugar a que se estableciera la plataforma del Paro Internacional de Mujeres

En Brasil: Río de Janeiro, Sao Pablo, Florianópolis, Juiz de Fora, Roraima, Porto Alegre, Brasilia, Belem, Goiania, Recife, Curitiba, Santa Catarina, Belo Horizonte; en Argentina: Buenos Aires, Tucumán, Rosario; en Colombia: Cali, Cartagena, Bogotá, Neiva, Providencia; Perú, Bolivia, México, Puerto Rico, Uruguay, Estados Unidos, El salvador, Honduras, Italia, Turquía, Venezuela, Panamá, República Checa, España, Holanda, Francia, entre otros. Millones de hombres y mujeres tomaron la decisión de no callar más ante la injusticia y la desigualdad, haciendo cobertura de una de las movilizaciones más grandes del mundo en el 8M, transmitida en simultáneo desde las redes de Facción Latina y la plataforma de comunicación Telegram por el canal de Midia Ninja.

Cobertura colaborativa por Midia Ninja / Ciudad Móvil / CasaFractal | 1–3–4. Montevideo (Uruguay) 2. Asunción (Paraguay) 5. Rio de Janeiro (Brasil) 6. Diarbaquir (Turquía) 7–8–9. Cartagena (Colombia)

El pasado 8 de marzo la luna se mostró en el ángulo superior del cuadro, se trata de una fuerza mayor: la que revuelve las mareas y eleva las olas, la misma fuerza que impulsa y le da origen a la vida. Hoy, Latinoamérica se estremece con el paso, que es sin duda la suma de todas las mujeres y hombres, confirmando que no estamos sol+s, nos acompañamos hombro a hombro en una comunión cíclica y siempre transformadora.

En Cali, la movilización: #EnCaliLasMujeresParamos se situó en el oriente de la ciudad, en el Distrito de Aguablanca, localización estratégica para visibilizar y re-posicionar las organizaciones sociales, comunitarias y privadas que defienden la vida y la diversidad, procedentes de la ciudad y municipios de la costa pacífica. Así mismo, las colectivas editoriales, musicales, teatrales y de radio libre se juntaron para alzar la voz exigiendo participación en la toma de decisiones que determinan nuestras sociedades.

Nos plantamos: Colectiva Feminista Tamboras Insurrectas, equipo Comunitario de Ladera por la Promoción de la Vida y la Salud, la Subversa Batucada, Colectiva Feminista Aquelarre, Colectiva La Morada Feminista, Colectivo Sopa de Piedras, Santamaría Fundación, Soyla Crew, Feminal Crew, Alfombra Mágica, Colectivo Féminas Festivas, Congreso de los Pueblos Cali, Casa Cultural El Chontaduro, Taller Amauta, Grupo Integración Pacífica, Asociación Lila Mujer, Proyecto Fritzl Agonista, Círculo de Hombres de Cali, Bloque Feminista de Mujeres de Cali, Asociación de Medios Alternativos de Jóvenes del Distrito de Aguablanca (MEJODA), Encuentro de Mujeres Populares y transeuntes, vecin+s y habitantes del oriente de Cali.

La Avenida Ciudad de Cali se convirtió en el escenario de encuentro para limpiar y sanar a las hermanas caídas, oprimidas, discriminadas, abusadas y maltratadas. Las miradas se llenaban de brillo con cada nota, con cada palabra. Las pieles se rozaban con empatía, podían sentirse los corazones latiendo unid+s al ritmo del tambor, con los vientres repletos de alegría, fuerza y anhelo. Se alzaron las voces para manifestar la necesidad de un cambio estructural en el mundo entero, para exigir a gritos… ¡IGUALDAD!

“Al marchar por los derechos de la mujeres, marchamos en verdad por la humanidad, porque no nos gobierne la estupidez, la misma que ha provocado el deprimente estado de las cosas”
Lobadys Pérez (Cartagena)

La doble moral como herramienta discriminatoria concebida en la cultura patriarcal, acusa a las mujeres de ser “putas” o como diría el catolicismo: “Marías magdalenas”, convirtiéndolas en víctimas del autorreproche, haciéndolas sentir seres incapaces, desconociendo su poder, ocultándolo. El 8M nos recuerda que es el momento de tomar conciencia sobre estas características de nuestra sociedad, comprender que la cultura patriarcal y la sociedad de hiperconsumo son responsables directos del imaginario colectivo sobre cumplimiento de estándares de ‘belleza’ y comportamientos sociales, que ponen en riesgo la diversidad y la equidad de género.

“No soy títere, mi sexualidad no tiene límites, elites controlan la virginidad en los cabarets. Transgredo a mi credo y si ser libre, es ser puta? en la profesión me quedo, sin culpa, dolor, ni miedo. Ella no se lo busco: No señale con el dedo” Soyla Crew

Las masivas movilizaciones a lo largo de América Latina y el mundo dejan claro que “La revolución será feminista, o no será”, el 8M es una realidad y cada año vendrá con más fuerza y expansión. Tod+s hacemos parte de la revolución en búsqueda de la igualdad y necesitamos entendernos como comunidad para visibilizar esta lucha colectiva, social y humanitaria en contra de los feminicidios, el empobrecimiento físico, mental y espiritual, el abuso sexual en niñas, niños, adolescentes y madres. En esta lucha también tendrán que estar presentes los hombres para derrumbar desde su base, la cultural del patriarcado-colonial, en camino hacia una sociedad sin inequidades.

“Tenemos una deuda histórica con el futuro, resignificando el pasado, desde el compromiso total con el presente y sus desafiantes oportunidades. Por qué toda verdadera revolución debe llevar en su seno las revoluciones pendientes”
Juan Espinoza (Bolivia)
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