Después de terminar la maestría interdisciplinar en teatro y artes vivas en la Universidad Nacional de Colombia, nos juntamos cuatro egresados y le planteamos realizar una temporada de artes vivas a ArteStudio, galería de arte y taller de movimiento. Los compañeros me animaron a participar con Máquina Lábil, y aunque tuve varias dudas al respecto, preferí estar abierto y observar las posibilidades que se estaban generando.
La obra se presentó durante una semana dentro del Museo de Arte de la Universidad Nacional, al aire libre, ocupando la plazoleta central y varias zonas de tránsito del mismo. Una colección de gestos, acciones duracionales que configuró el espacio a través de las huellas dejadas por cada una de las interacciones del cuerpo con la colección de más de 50 sillas de madera encontradas en las derivas por Bogotá.
A esta colección de gestos y sillas les denomino Corpus collectio: una colección que se desplegó durante una semana en jornadas de cuatro horas diarias. Esta colección componía a su vez el cuerpo de la instalación que ocupó el espacio público al interior del museo: el gesto, el objeto, su desgaste, la composición del instante, el bucle, el ciclo, la acción, el tiempo, el paisaje, el silencio, los crujidos, la repetición, la obstinación, la persistencia: la sobrevivencia de un gesto a través de millares de soles.
El formato de temporada planteada con ArteStudio era de tres noches durante un fin de semana para obras de duración de una a tres horas. Quise encontrar en esto una posibilidad para reconfigurar los materiales fruto del proceso de creación y pensamiento.
Yves Klein, Salto al vacío, 1960.

Eso me llevó a desplegar el archivo en el espacio para poder encontrar conexiones entre los materiales, y así fue como vi en la noción de vértigo la posibilidad de constelar uno de los gestos del Corpus Collectio. Me refiero a la acción de girar cargando las sillas sobre el propio eje. Una acción inspirada en la fuerza de rotación y traslación, en la verticalidad y el contacto entre la tierra y el cosmos, una acción contemplativa que perfila una vía hacia el cuerpo, hacia estar en el presente, casi una meditación o como recientemente escribió en una crítica Dionisio Varela, un ejercicio espiritual. Además de dicho gesto, organicé una constelación con los textos de Kundera, Pascal Quignard, Julio Cortazar, Mario Mendoza, Jean-Luc Nancy y otros autores que mostraban aproximaciones a dicha noción.

Además, pude prever Máquina Lábil como una colección de gestos en los cuales profundizar a medida del tiempo. Como si hubiera sido la primera etapa, el prólogo, de una obra compuesta por siete fragmentos (uno por cada gesto de la colección). A partir de ahí surgió el interés en mí por abordar la Heptalogía de la Caída como una serie de obras a partir del archivo de la investigación en la maestría.

¿Cómo sabes que la Tierra no es el infierno de otro planeta? (Aldous Huxley)

Así fue como Vértigo : El deseo de arrojarse se estrenó en Bogotá el 12, 13 y 14 de mayo de 2016 y en cada una de las temporadas o funciones que se han presentado he ocupado la misma constelación de materiales con distintas personas que invito a involucrarse en el montaje. Nunca ha sido igual porque a los materiales les voy realizando nuevas torsiones, permitiendo que se reajusten a las condiciones particulares de cada espacio-tiempo y cada grupo.

Función en ArteStudio , Bogotá Julio 2016. De pie Santiago Gonzalez Quintero (artista y bailarín), a su derecha Iván Jara (actor).
Piezas gráficas Función en ArteStudio , Bogotá Julio 2016. A la izquierda: Iván Jara. A la derecha Juan Pablo Gonzalez.
En la foto de la izquierda, de izq. a der. Juan Polo, Santiago Gonzalez y Andrés Montes. Foto del centro: Santiago Gonzalez. Foto der.: Juan Polo.
Función en ArteStudio , Bogotá Julio 2016
Vértigo : El deseo de arrojarse , Bogotá 2016

Este año me he trasladado a Cali y he querido hacer una temporada, para lo cual le propuse a CasaFractal esta residencia de creación, donde iba tener la posibilidad de desplegar el archivo, las acciones, los dispositivos sonoros y visuales en esta ciudad. Los espacios de esta casa republicana fueron intervenidos con el cuerpo, el sonido, el vídeo y una colección de sillas de madera de diferentes épocas que fueron prestadas por Fernando Rodríguez, ebanista que durante años ha ido enriqueciendo su colección en el Taller DeMadera.

Colección Fernando Rodríguez / Taller DeMadera. Foto Andrés Montes.
Colección Fernando Rodríguez / Taller DeMadera. Fotos: Sol Angulo.

También convoqué a un grupo de artistas y profesionales de las humanidades que interpretarían la obra, una experiencia para la contemplación que está concebida para provocar diferentes sensaciones relacionadas con el vértigo. Esta crónica da cuenta del origen de la obra y del porqué la traje a Cali.

Proceso de creación, Vértigo en Casa Fractal / abril 2017
Proceso de creación — apropiación del espacio Casa Fractal. Abril 24 2017 / Fotos: Leo De La Parca
Proceso de creación, Vértigo en Casa Fractal / abril 2017
Proceso de creación — apropiación del espacio Casa Fractal. Abril 27 2017 / Fotos: Leo De La Parca
Piezas gráficas Función en CasaFractal , Cali Mayo 2017
Proceso de creación, Vértigo en Casa Fractal / mayo 2017
Proceso de creación- Ensayos y Montaje . Casa Fractal. Mayo 4, 5 y 6 de 2017 / Fotos: Leo De La Parca

RESEÑA DE LA OBRA

Vértigo : El deseo de arrojarse, es una performance teatral que mediante el cruce de disciplinas, intenta acercarse a ciertos aspectos del vértigo.

Por medio de una narrativa no tradicional, este trabajo muestra distintas visiones sobre el deseo de arrojarse: la contemplación de un gesto cíclico e inútil y su desgaste a través del tiempo, el salto al mar de Butes al escuchar el canto de las Sirenas, el último gesto de Nijinski y su salto al vacío, el carácter destructivo de quienes se desnudan en el ártico y caminan hasta perecer; las ganas de apartarse de todo y juntarse con el paisaje. Belleza, locura y muerte. Todo en un instante congelado. Como en el momento cuando una ola rompe. Como en el placer, en el que la eyaculación pilla desprevenida a su propia tensión. Como en la muerte, en la que la rigidez aparece cuando al fin llega el descanso.

Estas son algunas de las inquietudes que surgieron a lo largo de los laboratorios en Cali:

Nos preguntamos cuando un espectáculo nos entre-tiene,
 ¿nos tiene dentro de qué? Slavoj
Žižek nos va contando que estamos inmersos en la ideología.

¿Dentro de qué?

EL CUERPO

Los laboratorios corporales se enfocaron en un trabajo de resistencia física que pone en cuestión los supuestos límites del cuerpo. Busca un estado de atención amplia al momento presente, ya que a cada instante se encuentra en situación de riesgo. ¿Cuánto puede este cuerpo? Se preguntaron a cada paso los bailarines y las actrices que están sumergidos en esta exploración: Juan Viveros, Sol Sánchez, Mar Panesso, Ana Arcila, Valentina Portilla y Cindy Muñoz. La investigación de un gesto cíclico y repetitivo, girando alrededor de su propio eje, en el ejercicio de sus potencias, ampliando el registro de lo que es posible experimentar.

Una performance que tiene conexión con prácticas meditativas y que a la vez, se nutre de nociones de la danza y el arte de acción.

Proceso de creación- Laboratorios Corporales . Casa Fractal. Mayo 2017 / Foto: Leo De La Parca
Proceso de creación- Métodos y Laboratorios . Casa Fractal. Mayo 2017 / Fotos: Leo De La Parca

Las personas que se involucraron fueron cómplices de la intervención urbana Quietud, realizada en el mes de febrero de este mismo año, y a partir de esa exploración corporal, se dio la invitación a participar en Vértigo. Para Quietud exploramos la respiración como un modo de regresar al presente, o, de regresar al cuerpo. En estos procesos de laboratorio corporal hemos descubierto que no sabemos respirar y ese se ha vuelto uno de los ejes fundamentales para la búsqueda del aquí y el ahora. También exploramos la infinita potencia que puede tener quedarse en quietud. En este caso, dicho gesto se ocupó como un dispositivo poético para la movilización y la agitación de otras corporalidades y relaciones con el entorno, otras fenomenologías apartadas del ruido y el afán del mundo contemporáneo.

Intervención urbana Quietud, 16 de febrero 2016. Vías de Cali / Fotos: LACRA
Proceso de creación- Ensayos finales . Casa Fractal. Mayo 11–12 , 2017 / Fotos: Leo De La Parca

Reflexiones del conjunto al final del proceso, justo antes de presentar la performance, 19 de Mayo 2017.

1- izq. Jovany Cely Ospina (Escritor, Intérprete), 2- der. Juan Viveros (Bailarín y artista, Intérprete )
1.- Jovany Cely Ospina
El performance Vértigo, ha permitido exponer e instalar de nuevo, desde el arte, preguntas fundamentales de diferentes áreas del conocimiento, como la sociología o filosofía, especialmente, las relacionadas con la existencia ya sea como individuos, sujetos o actores sociales (como deseen el término, dependiendo de la corriente epistemológica a la que se adscriban) vivimos nuestra existencia, es decir, cuáles son esos elementos a los que le estamos dando mayor preponderancia y re-presentan “nuestra realidad” y existencia dentro de la sociedad. En este sentido, el performance intenta que tratemos de percibir, cómo nuestra visión de lo real, es una representación que se encuentra anclada a una estructura que de una u otra forma nos ha limitado a observar que es la única forma de existir. La cual en términos de Heidegger, nos encontraríamos ante una existencia inauténtica, debido a que negamos nuestra condición finita, es decir, nuestra condición de seres-para-la-muerte. Al entregarnos al mundo del “se dice”,en el mundo de la pasividad. Haciendo lo que se dice, leyendo lo que se lee, opinando lo que se opina, inmersos en el mundo de lo anónimo. Por lo cual, todo misterio –dice Heidegger- pierde su encanto, porque yo no voy detrás de ningún misterio, no voy detrás de nada nuevo, sino que voy detrás de lo que ya se ha dicho, de lo que ya se creó, de lo que ya se estableció.
En este sentido, el performance invita a dejarnos llevar por el misterio, en este caso, por el vértigo, con la finalidad de re-conocernos como seres-para-la-muerte y tratar de salir del mundo del “se dice”, cuestionarnos por lo que nos rodea, salir de la inercia cultural en la que hemos crecido y seguimos girando permitiendo que de una u otra forma nos determine.
2.- Juan Viveros
Vértigo, el deseo de arrojarse se me presenta como una experiencia renovadora en mi quehacer de la danza, pues hace parte de una búsqueda en la que he intentado indagar alrededor de las formas posibles para salir del lugar común, de la cotidianidad, de la zona de confort,para comenzar a vivir nuevas experiencias y múltiples aprendizajes que seguramente este performance me puede aportar.
Es así que el proceso de reconstrucción de vértigo me ha permitido contemplar un poco más mi interior ya que desde que comienzo a girar se produce en mi cabeza una sensación de mareo que a veces perdura hasta el día siguiente, pero que poco a poco he intentado conocer. A veces se produce un sinsentido que me genera la sensación de frenar aunque en el fondo sé de la existencia de un deseo por continuar, y con esta motivación inicia un impulso para seguir, creo que mi deseo de querer girar más rápido me mantiene en pie y llego a conocer nuevas velocidades.
3- izq. Cindy Muñoz (Artista, Intérprete), 4-der. Mar Panesso (Socióloga y artista, Intérprete )
3. -Cindy Muñoz
El estado de movimiento, el giro constante, la máquina moderna que se ha interiorizado en nuestro relojes, corremos, buscamos, caemos, seguimos girando. Vértigo ha sido una inmersión en las acciones cotidianas que hacemos en pro de eso que llaman progreso ¿ser mejores? un estado del que no se salva ni el arte, el cual parece estar atrapado en la misma lógica de compra y demanda, de abstracción / institucionalización; así, este deseo de arrojarse es la provocación misma a la pregunta del sentido de cosas que van marchando a una velocidad tal, que no paran; la cual dejamos seguir con la promesa de la utilidad misma.
Sujetos girando en una acción tan inútil como el reflejo de los espectadores que contemplan a estos sujetos, tan inútil como escribir este mismo texto, o hacer una pieza que se cuestione sobre ello, pero a la misma vez esa inutilidad traída a un espacio / tiempo interpela tanto a los que nadan dentro de ella, como los que no comprenden la inutilidad misma de esta. Mi encuentro con la obra ha sido así de preguntas y respuestas, desde una mirada que habita los cuerpos y a la vez que es una extensión de esa representación efímera.
4. -Mar Panesso
Girar y girar para responder nuevas preguntas sobre el sentido de lo que hago. Cuando empiezo a girar siento que mi presencia en ese momento y en ese lugar adquiere sentido, un sentido donde lo inútil adquiere valor, donde lo inutil me abre un camino, una nueva manera de ver la vida. El giro es un momento que se vuelve infinito, entre más giro más quiero girar. No es algo nuevo si me veo a mi misma haciendo una cosa después de la otra, teniendo un plan para cada día, llenando todos los espacios vacíos, los calendarios.
Recuerdo que a los 14 años llegué al colegio y se me había olvidado hacer una tarea, fue un lapsus mental que me llevó a tener una agenda, y poco a poco creció la necesidad en mi de planear cada momento y de saber exactamente el siguiente paso, tanto así que mi mente sabe exactamente qué tanto tiempo necesito para hacer lo que quiero, y como un reloj marca punto de inicio y final. Girar como una metáfora de la vida, también me ha permitido sentir la pausa, pausas que aun en lo vertiginoso de la vida busco, a veces paro de girar porque el cuerpo así lo pide, a veces solo paro porque se acabó el momento de girar juntes, porque se acabó el performance, pero cuando paro siento que mi cuerpo pasa por un momento en el que se expande, de repente vuelvo a ver ese lugar donde empecé como algo nuevo.
Ahora que pienso en esto que escribo me pregunto, ¿realmente paro cuando dejó de girar? o hago parte de un gran engranaje de giros, al fin y al cabo vivo en un planeta que gira, dentro de otro sistema que gira.
5- izq. Sol Angulo Sánchez (Artista, Intérprete), 6-der. Valentina Portilla (Artista, Intérprete )
5. -Sol Angulo Sánchez
El proceso de vértigo me ha hecho pensar y profundizar realmente sobre la vida que está impuesta en la sociedad actual, el vértigo para mi es lanzarme a lo desconocido; y de esta manera poder ver la vida en un paralelo, en un espejo, preguntarme desde otro punto o perspectiva los ideales míos, retroalimentarse de otros pensamientos, ponerlos en duda y así desconocer lo que creo que conozco.
Girar y llegar a un estado de meditación, poder sentir las acciones de los demás como mías, tener conciencia de un presente, de mi cuerpo, o simplemente tener conciencia de la acción más importante en el ser humano, Respirar. ¿Para usted qué es respirar?, ¿Para qué respira? ¿Respiramos de la forma correcta?, ¿Hay una forma correcta? Cada ser humano es diferente y por ende tiene un destino diferente, lo más bello es preguntarse día a día cuál es mi destino y que estoy haciendo por él.
6. -Valentina Portilla
El desgaste físico, el reto de estar en el presente, romper con los impedimentos mentales. Mente y cuerpo en el “aquí y ahora”. Es difícil, pues es efímero, vivimos lamentando el pasado, añorando el futuro e ignorando por completo nuestro ahora. Lo que vértigo me entrega, es la oportunidad de vivir en una entrega total el presente. Mientras giro, interiormente se ejercen las luchas más épicas, poniendo el cuerpo al límite, cuestionando si me dejo vencer por el cansancio y el dolor o me armo de fortaleza y le doy continuidad a un cuerpo-mente que a cada paso se potencia. Así es como reflejo estos retos cuerpo-mente con la vida.
A cada paso llegan oportunidades y momentos complejos, que no serán fáciles de sobrepasar, tenemos el poder de dar continuidad o no a nuestras acciones. Todo aquello que no hacemos, no es sino nuestra responsabilidad, todo está a nuestro alcance, solo debemos sacudir el polvo y aproximarnos a la realización de lo que nos parece increíble. Me cuestiona sobre mi existencia, ¿qué estoy haciendo con ella? Las decisiones que tomo y su repercusión tanto hacia afuera como hacia adentro, ¿puedo hacer algo para cambiar los inexplicables sucesos diarios del mundo en su infinita crueldad? No se trata de un masoquismo incomprensible, sino de una sacudida y salida de la zona de confort y provocación a generar las mismas preguntas.

Durante la última semana de la residencia emitimos este comunicado de prensa que daba pistas sobre nuestras intenciones y a la vez iba concluyendo con este proceso de creación. Este comunicado se puede asumir en diálogo con las distintas reflexiones de cada una de las personas que participaron en vértigo.

Función Vértigo 19 y 20 de Mayo 2016. Casa Fractal / Fotos: Mariana Calderón — Leo de la Parca

Andrés Montes

Artista in(ter)disciplinar. En el 2008 funda junto a otros artistas el colectivo de performance Acciones Periféricas en la ciudad de Cali, tomando las fiestas, conciertos, exposiciones y casas abandonadas como escenario para diseñar y desarrollar sus intervenciones. Se interesa por abordar procesos de creación que se resistan a ser definidos bajo categorías disciplinares.

Actualmente se encuentra desarrollando una serie de siete obras, Heptalogía de la caída, de las cuales se han estrenado en Bogotá Maquina Lábil (2015) y Vértigo : El deseo de arrojarse (2016), y prepara el estreno de Silencio: preferiría no hacerlo, para este año en la ciudad de Cali.

Algunas de las nociones que han rondado sus últimas creaciones son el trabajo, el tiempo, el absurdo, la inutilidad, el silencio y la contemplación. Es Licenciado en Arte Teatral del Instituto Departamental de Bellas Artes (2008) y Magíster Interdisciplinar en Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional sede Bogotá (2015).

LACRA

LACRA no es un grupo de teatro, ni un colectivo de artistas, no está localizado en ninguna ciudad, no tiene un equipo de trabajo estable y no está interesado en consolidarse. LACRA es una metodología de creación/pensamiento en la que Andrés Montes viene investigando desde el 2013. Existe como nombre, en la medida que algunos festivales de artes, exposiciones y diferentes organizaciones solicitan la figura de agrupación como parte de una tradición que en algunos casos no aplica.

En los laboratorios se involucran distintos profesionales con el objetivo de investigar desde el arte sobre algún tópico en particular. Los diferentes grupos de personas que pasan por los laboratorios son seleccionados por afinidad con el proyecto puntual que se está proponiendo.

En la actualidad, desde LACRA se está trabajando en el proceso de creación de Silencio: Preferiría no hacerlo.

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