Adaptabilidad: el nuevo máster del que nadie nos habla

“El futuro ya está acá, simplemente está distribuido de manera desigual” — William G.

Foto por Blitz de Planet Coaster!

“La gripe no debe alarmar, su presentación benigna” Diario La Nación, 16 de Octubre de 1918.

Aquel miércoles la población argentina amanecía con ese titular, aconsejando a la población no temerle a la llamada “gripe española”: dos días después se podían ver las calles de Buenos Aires en perfecta cotidianidad, como si la enfermedad que padecía la humanidad por esa época fuese algo inverosímil. Unos meses más tarde estábamos lamentando la muerte de 15.000 personas en todo el territorio argentino.

Tapa revista CarasyCaretas — Año 1918, edición N1048

Si aquel titular del diario La Nación no contuviera fecha, uno podría creer que es un relato sobre nuestra actualidad. Como observarán la historia es cíclica y vemos como con el pasar de las décadas nos encontramos con situaciones muy similares donde repetimos los mismos patrones.

Más allá de todas las similitudes que podemos encontrar hay puntos que requieren más análisis para comprender mejor su impacto y aprovechamiento, que nos lleve a aprender, crecer y salir de situaciones tan desafiantes más fortalecidos.

Cada nuevo hito en nuestra historia impulsa la evolución, o eso esperamos al menos, y con ella la tecnología nos trae cada vez más soluciones, automatización y simplificación de tareas; por lo tanto, las habilidades para destacarse en nuevos escenarios cambian.

Vemos cómo año tras año o incluso mes tras mes, gran parte de las tareas operativas dejan de requerir tanta intervención humana gracias a la tecnología:

Source: Business Insider

Y entonces nos preguntamos, ¿qué debo hacer? ¿A qué me dedico o especializo? ¿Cómo puede mi profesión sobrevivir a la tecnologización?

Podemos encontrarnos con muchas respuestas, pero pocas -en mi opinión- como la que nos da el gran historiador israelí Yuval Noah, autor del libro “De animales a dioses”. En sus textos, Yuval recalca hace varios años, que la principal habilidad que nos va a permitir salir victoriosos en cualquier situación es nuestra capacidad de a d a p t a r n o s.

Sí, leíste bien, de adaptarnos. Los conductores de Uber, por ejemplo, van a tener que quizás aprender a dictar clases de yoga. Los chefs más prestigiosos van a tener que adaptarse cada vez más a la tendencia del veganismo que crece a pasos agigantados -hoy, solo en Argentina, hay más de 4 millones de personas veganas-. ¿Recuerdan cuando en el 2000 se decía que era una moda pasajera?

“La revolución de la inteligencia artificial y la automatización no será un evento único, sino una cadena de revoluciones cada vez mayores. Así que la verdadera gran pregunta — argumentó — es psicológica: como seres humanos, ¿tenemos la estabilidad mental y la inteligencia emocional para reinventarnos repetidamente?

Yuval Noah Harari

Por suerte, en pro de nuestra evolución, cada vez hay más personas conscientes del impacto de nuestras acciones en el mundo; de cómo podemos desde nuestro lugar ayudar a reducir el impacto socio-ambiental en pos de un futuro mejor para todos. Tenemos para todos los gustos y colores; quienes creen en la salvación del planeta tierra y quienes no tanto, como Elon Musk, que piensa que la última solución para que no se extinga la especie humana es que podamos colonizar Marte.

Si hay algo a lo que nos forzó la pandemia fue a adaptarnos. Nos tuvimos que adaptar a estar 24x7 en nuestros hogares y hacer todo lo que hacíamos habitualmente desde allí.

Work at home gif on Giphy

Los más ajenos a la tecnología tuvieron que aprender a sumarse al boom de Zoom para continuar con sus actividades a pesar de la distancia; otros tuvieron que reinventarse como sucedió en el caso de Victoria Policicchio, emprendedora argentina, quién viró su negocio de la confección de uniformes a barbijos y gracias a eso mantuvo la empresa a flote junto a sus empleados.

Como dice el proverbio inglés, de autor desconocido:

“Necessity is the mother of invention (en español: la necesidad es la madre de la invención)

Uno de los grandes cambios que estamos viviendo a raíz de esta situación es que una gran mayoría de empresas comprendió que los empleados pueden ser igual o más productivos trabajando desde sus casas, con los ahorros de mobiliario que representa esto para la empresa; la ecuación cerró perfectamente: = ó + productividad y — costos. ¡Booom! ¿Qué empresa no se va a querer sumar a esta tendencia si sus actividades lo permiten? Sin contar todos los beneficios que esto trae al empleado.

Como verán, todo esto pudo suceder en gran parte gracias a la tecnología. Con sus aspectos buenos y malos; porque si bien trabajamos desde nuestras casas estos últimos meses no es lo mismo que en un momento de “normalidad”, y se incrementó a gran escala el síndrome de burn out; porque llevamos todo a nuestro hogar: la oficina, la familia, las tareas domésticas, los problemas, el gimnasio, los compromisos sociales y quienes son padres asistir a sus hijos estudiando desde casa.

No, definitivamente, no es lo que podríamos considerar como el ambiente más propicio para nuestra productividad. Pero, al final del día, nos adaptamos y aprendimos a sortear todos estos desafíos.

Y otros, digamos que aprovecharon el encierro a su manera: “Coronavirus: NY man in lockdown shares his often hilarious lockdown life moments.

Y otros, digamos que aprovecharon el encierro a su manera “Coronavirus: NY man in lockdown shares his often hilarious lockdow
GIF por BBC news — resumen de los videos de Arthur Anthony durante la cuarentena

La tecnología está hambrienta

Lo que quiero recalcar, más allá de ser más conscientes en la construcción de nuestra resiliencia y saber adaptarnos, es que nos encontramos frente a un nuevo mundo de oportunidades, en todos los campos: salud, educación, pagos digitales y envíos de última milla, entre otros, que fueron los que tuvieron el mayor auge por las razones que ya conocemos.

Pero dejando de lado el rubro, quién está ahí, cada vez más visible, transversalmente y escalando de manera exponencial cualquier tipo de proyecto o idea, es la tecnología. Es la principal causa en la aceleración de nuestros procesos de adaptación.

Todavía me acuerdo como si fuera ayer cuando, por el año 97’ a mis 6 años, no me podía despegar de la primera compu que tuvimos en la casa de mis padres; un amigo de mi papá le decía que me apoyara en la pasión que tenía por la tecnología porque “trabajo iba a haber para elegir”. Si bien hoy un comentario así nos suena bastante obvio, en ese momento a pesar de estar viviendo un gran despegue de la tecnología de la mano de mentes brillantes como Bill Gates, Wozniak y Steve Jobs, -los primeros en intentar colocar una computadora personal en cada hogar-; la mayoría no se imaginaba el auge que íbamos a vivir y estamos viviendo actualmente.

Catorce años después, en el año 2011, mientras yo conseguía mi primer trabajo en relación de dependencia en Huawei el mundo entero se veía envuelto en distintas catástrofes y noticias como el terremoto en Japón, protestas estudiantiles en Chile y la muerte de Osama Bin Laden. En ese mismo año, el informático y emprendedor Marc Andreessen -figura legendaria de Silicon Valley- publicó un artículo que generó bastante revuelo en el ambiente tecnológico “Why Software Is Eating the World”. Los más escépticos lo veían como una exageración para la época, pero tuvo gran aceptación por parte de los más afines a la tecnología, quienes leían sus predicciones con grata convicción.

En su artículo, Marc describe cómo la tecnología no conoce de fronteras y, literal, se “está comiendo” a todas las industrias, forzándonos a desarrollar nuevas habilidades, pero sobre todo, abriendo cada vez más oportunidades a quienes sepamos sacar provecho de ella.

Seis años después…

“El software se está comiendo el mundo, pero la inteligencia artificial se va a comer al software”

Jensen Huang -CEO de NVIDIA- Mayo de 2017

GIF by Tabnine, Forbes “Software Ate The World, Now AI Is Eating Software”

Por otro lado en sus libros y artículos, el reconocido académico e informático Cal Newport, expone sus fundamentos sobre qué considera serán las habilidades clave para sobrevivir en los años venideros.

Podríamos resumir su idea al respecto en 4 puntos más relevantes:

  • Saber construir tecnología: programadores.
  • Saber utilizarla para sacarle el mayor provecho: explotación de datos, por ejemplo.
  • Especializarnos mucho en alguna disciplina demandada.
  • Desarrollar nuestra capacidad del trabajo profundo, como él lo llama, o concentración.

Los 2 primeros están más relacionados al campo de acción de Newport, “sesgados” quizás por su formación, y tienen su punto en común en lo expuesto por Marc sobre la relevancia de la tecnología.

Sin embargo, con el tercero encontramos una relación con lo que dice el autor de ‘Animales a dioses’ donde al final del día la clave estará en saber adaptarnos, ser curiosos, aprender y desaprender, como el conductor de Uber o el caso de Kevin Giraldo, quien trabajaba como repartidor en la app de delivery Rappi y hoy es programador en esa misma empresa.

Kevin justo al resto de participantes de la cohorte donde se recibió de programador

“Como mi familia es de estrato bajo, mi ambición siempre fue salir de aquí y crecer. No es odiar o avergonzarme de mis raíces, sino querer crecer y ayudar a mi familia, a mis amigos y a mi comunidad”.

Kevin Giraldo, desarrollador de software en Rappi.

Como mencioné al principio, algunos puntos requieren un análisis un poco más profundo de lo que se puede hacer en este artículo pero, si miramos desde distintas perspectivas para extraer todo el valor a partir de lo expuesto, podemos inferir que en el mundo actual vamos a prosperar cada vez más si entendemos la importancia de aprender y desaprender constantemente y, aunque suene un poco trillado, de reinventarnos para saber ver y aprovechar mejor las circunstancias y oportunidades de cada momento.

Constantemente a lo largo del artículo se menciona y se refuerza mucho el tema de la tecnología, tanto por parte de los referentes citados como de mi parte, pero me gustaría dejarles una reflexión final que tendrá continuación en las siguientes publicaciones:

Ética > Tecnología

Si ponemos a la tecnología y a los ingresos como bandera, priorizándolos sobre las personas, los problemas y/o necesidades que buscamos solucionar estamos cometiendo un “error” que quizás promueva crecimientos en el corto plazo pero que al final atentaría totalmente contra el futuro y el bienestar social:

El efecto SoftBank: cómo $ 100 mil millones dejaron a los trabajadores en un agujero. (Lectura recomendada: Softbank effect, NewYork Times.)

GIF por NY Times — Las personas que trabajan para las nuevas empresas financiadas por SoftBank en todo el mundo han protestado por la forma en que las empresas las tratan. Se han difundido videos de estas protestas, que muestran escenas de violencia y disturbios.

El motivo, y principal error que veo se comete, es que llegamos a ver a la tecnología como el fin y no como el medio para poder escalar nuestras aspiraciones, proyectos, carreras o el objetivo que nos hayamos propuesto, y para ello, debemos comenzar primero con otra mirada: las personas y sus necesidades.

“Esta emergencia es el momento para modificar el ADN de la industria tecnológica para servir al interés público. Las redes sociales podrían aprovechar su amplio alcance para transmitir información que salve vidas, apoye la salud mental y mejore nuestra capacidad de unirnos y tomar acción — no para hacernos sentir indefensos.”

Center for human technology

Al adaptarnos a los cambios, estamos saliendo de nuestra zona de confort: nos estamos reinventando, tanto a nosotros mismos como en nuestras profesiones. Pero, si además priorizamos y nos adentramos en el contexto actual, en un mundo cada vez más desigual: ¿Por qué no hacerlo buscando generar un impacto positivo, ¿no?

Tigre blanco — Película de Netflix que relata la desigualdad en India (2021)

Al final del día la tecnología nos ofrecerá la ventaja competitiva como medio para llevar nuestras soluciones a cada rincón del mundo, pero no es el fin; de hecho, creo que estamos siendo parte de un gran nuevo comienzo.

Franco T. Hernandez es un apasionado por la tecnología, la educación y los negocios digitales. Actualmente es consultor, profesor en diferentes institutos y Cofundador & COO en MATERIAD, Investor & CPO en Go4clic.

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Franco T. Hernandez

Franco T. Hernandez

Professor & Speaker | CEO & co-founder | #SocialTech, #EdTech & Analytics 🤓🇦🇷🌍