100 días: 12 pizarras

Al planificar este viaje por África oriental decidí empezar por 4 semanas en Kenya, y luego continuar por la costa este. Bueno, el jueves pasado cumplí ya 4 semanas y sigo aquí. Y aún no tengo claridad cuántas semanas más me quedaré. Qué sucedió? 1 colegio, 11 pequeños, una tabla de multiplicar y 12 pizarras:

Durante mi segunda semana, llegué a mi salón de 4to y 5to grado con mis libros respectivos e intenté dar de manera simultáneamente dos clases distintas de matemática, una para cada grado. Enorme fue mi sorpresa al darme cuenta de i) mis 11 pequeños están al mismo nivel y ii) ninguno está al nivel de 4to y menos de 5to. Es así que al tercer día llegué con el libro de matemática de 3er grado, y así nosotros 12 nos ubicamos mejor.

Durante esa misma semana, decidí hacer un examen diagnóstico a mis 11 pequeños de 4to y 5to grado: el 73% sabe sumar y restar, el 18% sabe multiplicar y el 9% sabe dividir.

Es así que nació mi objetivo con este salón: no me moveré hasta que estos 11 pequeños sepan sumar, restar, multiplicar y dividir.

Les comenté a mis 11 pequeños cuál sería nuestro objetivo y me preguntaron porqué. Lo primero que se me vino en mente fue decirles que sumar, restar, multiplicar y dividir son operaciones que te van ayudar a lo largo de toda tu vida y que es necesario dominarlas. Kevin me preguntó si también podría enseñarles a ver la hora. Y es así que ahora tenemos nuestra meta del salón.

El mejor lugar del mundo es aquí mismo ❤

Durante la segunda semana hemos hecho cantidades industriales de sumas y restas de 2, 3, 4 y 5 dígitos, con la finalidad de estar todos nivelados. Y a partir de la semana pasada hemos empezado con la tabla de multiplicar. Cada noche he preparado de manera arcaica 11 tablas de multiplicar: escribo con plumones, las forro con masking tape y cada uno tiene su sobre y las van recolectando. En verdad, no tengo ningún talento artístico con las manos (a diferencia de mi hermana Paola, que siempre se ha lucido con sus dibujos y su linda caligrafía), pero puedo asegurar que algo ha cambiado: verme cortando, forrando y usando plumones de colores es un ejemplo de lo tan flexible que puede ser el ser humano, y de paso, de qué tan necios podemos ser cuando realmente queremos conseguir algo.

Empezamos con la tabla del 2

Hoy pienso que días atrás cuando me preguntaron «por qué sumar, restar, multiplicar y dividir?» me hubiera gustado responderles que el conocimiento es defensa personal. Que el conocimiento nos hace fuertes. Y sobretodo, el conocimiento nos hace libres.

Además de la tabla de multiplicar, estuve pensando cómo ayudar al director, a los 3 profesores y a los estudiantes del colegio Kayaba y, junto al director Simón, decidimos que lo más urgente eran las pizarras. Así que juntos cotizamos 12 pizarras, 6 motas, 12 cajas de tizas y necesitamos 200 dólares para hacer esto realidad.

Así que le pedí a mi familia que me ayuden con una parte de este pequeño proyecto y ellos, una vez más dándome todo su apoyo durante estas 26 primaveras, se sumaron. Gracias madre, Jorge, Kike y Pao, gracias por su corazón de chocolate.

De todas maneras, no quiero dejar pasar la oportunidad de extender esta invitación a quienes están leyendo esto. Si se animan a sumarse a recolectar el dinero para las 12 pizarras, escríbanme. Hagamos un mundo.

Necesitamos pizarras! 🚨

Para terminar, si alguien me hubiera dicho meses atrás que estaría enseñando la tabla de multiplicar a alumnos de 4to y 5to grado y viendo la manera de financiar 12 pizarras para un colegio al otro lado del mundo, fuera de mi país, fuera de mi continente, me hubiera reído.

Una más leccion más que me trae esta experiencia es que de cuando en cuando debemos quitarnos todo este razonamiento que nos enseñaron, sacarnos toda esta prudencia y cautela que nos inculcaron y hacer algo que no concuerde con la lógica que aprendimos. Debemos confiar en nuestra intuición y lanzarnos. Hay que darle la oportunidad a la vida y dejarnos sorprender.

Con paso firme, seguimos avanzando.

Cambio y fuera.

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