5 tips para que tus alumnos te presten más atención

El más grande desafío que tienen los docentes es lograr que sus alumnos se muestren interesados en la enseñanza que imparten y evitar así las distracciones dentro del aula. En ocasiones, el profesor puede centrarse en explicar un contenido sin utilizar las estrategias adecuadas para que la información se transmita de forma asimilable a los alumnos.

De este modo, la clase se torna aburrida para ellos y hasta llegan a pensar que la explicación no les ofrece ninguna utilidad, aumentando el factor distracción y desviando por completo la atención de la enseñanza que reciben.

Para que no te suceda esto cuando tengas que impartir conocimientos a un grupo grande de chicos traviesos, te mostraremos 5 tips eficaces con los que lograrás captar la atención de tus alumnos de manera fácil y rápida.

1. Desplazáte por toda el aula

Es muy común que a la hora de dar la clase te pongas al frente de tus alumnos y de espaldas al pizarrón y des la clase siempre desde el mismo lugar. Si este es tu caso, te invitamos a probar un truco distinto con el que podrás captar mejor su atención.

En lugar de quedarte en la parte frontal del aula, mantenete en movimiento sin dejar de hablar, caminando por el salón de clases y girando sobre tu propio cuerpo. Podés detenerte un momento en el centro del aula e ir avanzando lentamente hasta llegar al otro extremo de la pared.

Al llegar a la pared opuesta y teniendo a los alumnos de espaldas, continuá con normalidad tu clase, ¡esa es la clave! Cuando los chicos noten que has salido de su campo de visión, les causará sorpresa y dejarán de hacer lo que en ese momento los mantenga ocupados para voltearse a mirarte.

Gracias a esa actuación fuera de lo habitual, conseguirás que los chicos se interesen solo en vos y en la información que estás brindando. En el momento en que todos se giren habrás logrado el objetivo, porque no solo se trata de que te miren, sino que dejan de interesarse en las demás cosas para prestarte atención.

2. Invadí el espacio de forma sutil

Este es otro consejo para tratar una situación como la anterior. Este caso lo abordaremos de una manera similar: el truco es no detenerte y continuar impartiendo la clase sin prestar demasiada atención.

Si el alumno está causando distorsión en la clase, intentá caminar desplazándote por el aula y detenete a su lado, mantenete de pie unos segundos y luego apoyate suavemente sobre su pupitre o mesa de trabajo. Esta postura sorpresiva hará que el chico o chica te preste atención inmediatamente.

Mientras estés apoyado en su pupitre, desenvolvete de la manera habitual, lo más natural que puedas y continuá desarrollando el contenido como de costumbre. Luego de unos minutos, apartate de su pupitre y seguí desplazándote por el aula.

Nuevamente, no hace falta que le dirijas la palabra, con la conducta invasiva no agresiva que acabás de aplicar, será suficiente para que el alumno en cuestión y el resto de la clase entiendan el mensaje no verbal que has transmitido.

3. Intercambiá los papeles

¿Probaste alguna vez intercambiar los papeles con tus alumnos? No falta en alguna clase el que se quiere hacer pasar por el maestro, seguro en algún momento habrás pillado a más de uno sentado en el escritorio. Entonces, ¿por qué no usar esta atracción para que se interesen en la enseñanza?

Es muy sencillo, en el transcurso de la lección, cuando estén repasando algunos conceptos o lecturas, intercambiá los papeles, sentate en la silla del alumno y dejá que él se siente en tu escritorio, causarás una sensación de sorpresa agradable en los chicos.

Al hacer esto, lograras que se interesen en el contenido de la clase que estás dictando, tendrás solo para vos toda su atención y por demás su comprensión.

4. Dictá las clases con una sonrisa

A la hora de comunicarte con tus alumnos el lenguaje no verbal juega un papel de suma importancia, es por ello que se hace necesario entrar al aula con una sonrisa, ya que es contagiosa y transmitirá una sensación alegre y de tranquilidad a los chicos.

Pero no basta solo con lograr que algunos alumnos te devuelvan la sonrisa al entrar al salón, sino que debés intentar mantener esa conexión que has conseguido durante todo el desarrollo de la sesión de aprendizaje. Los chicos no te prestarán atención si te ven con un semblante serio y poco amigable.

Además, una postura amena y sonriente no denota falta de disciplina, solo hace que los chicos se sientan cómodos con tu presencia y los prepara para recibir los conocimientos que les traés. Enseñando desde la sonrisa captarás el interés de tus alumnos y si hace falta, ya podrás ponerte serio en el desarrollo de la clase.

5. Aliáte con la tecnología

Todos en tu clase seguramente tendrán un teléfono inteligente ¿por qué no usar eso a tu favor? El uso masivo de la tecnología no es un secreto para nadie, ya prácticamente no podemos vivir sin ella, pero qué pasa si en lugar de solo utilizarla para la interacción social y esparcimiento la enfocamos en algo para facilitar el desenvolvimiento de la clase.

Podés convertir tu smartphone, el de tus alumnos y sus padres en una herramienta de comunicación eficiente, que permita el intercambio de información de forma fluida, dinámica y controlada. Con Cuaderno Rojo podés programar recordatorios de exámenes, tareas, trabajos especiales o actividades extracurriculares que se vayan a realizar en clase.

La importancia de abrir nuevos canales para comunicarse en estos tiempos cuando la misma educación y forma de enseñar distan tanto de lo que era hace unos años es una estrategia ganadora para facilitar el desenvolvimiento de una clase, centrar a los estudiantes y ganar algo muy importe, su atención.

Aplicá estos 5 sencillos tips y lograrás captar por completo la atención de tus alumnos, integralos a tu rutina habitual de enseñanza y convertíte en un docente distinguido entre muchos.

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