Especial — Día de Padres

“Raining blood From a lacerated sky” Se escuchaba a Slayer entonando sus acordes. La agresividad de las guitarras era la orden del día. Gritos de todos sus fanes donde quiera. Stephany y Mer luchando ante hombres de gigantescos cuerpos por ver a sus ídolos, Kerry King y Tom Araya. Nuestro protagonista las miraba y sonreía veía que ambas tenían un amor puro y noble y hasta cierto punto sentía envidia. De esa envidia que llaman de la buena, que todavía a ciencia cierta nadie sabe explicar bien, sólo es un dicho que todos mencionan.

Continuaba la agresividad de las guitarras sonando y los gritos ensordecedores de los fanes y de Tom mientras continuaba su concierto. Sin embargo nuestro protagonista sentía nostalgia. “Tanto ruido, tantas personas en este concierto, pero me siento como si no existiera nadie. Me siento vacío, solo. Quizás son cosas mías. Soy un more Metallica kind of guy. Slayer it’s good not great. No me gusta como solea Kerry King. Whatever.”, pensó. “Cabrón!!! ¿que carajos te pasa? Este concierto es otra fucking cosa, ¿verdad Mer?”, le grita Stephany. Mer asiente con la cabeza. “Loca, Mer siempre se pasa callada no habla. ¿Le caigo mal?”, le pregunta nuestro protagonista a Stephany. “Chico relájate Mer, no es fácil. Uno se tarda en ganarse su confianza, pero tú, ¿estás bien?”. “Yo, si. En realidad me gusta Slayer pero no me mata como a tí. Es todo.”, le contesta.

“A veces las cosas no suceden como uno desearía. Estoy aquí en San Francisco, viendo a Slayer, which is nice. Pero prefiero a Metallica mil veces. Al menos ellos tienen un poco mas de estructura musical que estos locos.”, pensaba para sí. En ese momento a lo lejos ve a Stephany y a Mer besándose y pensó aquella vez que vio a Stephany por primera vez. “Jajaja y pensar que resultó ser lesbiana. Yo y las ironías que me pone la vida de frente. Entonces me da escribirle poemas o cantos a un ser que ni siquiera he visto en persona, ¿será por la soledad? ¿Será que por un segundo me hago de esta loca idea de que estoy con alguien? Al menos Steph tiene a alguien con quien compartir a su vida y lo mas importante es que aunque la conozco de hace poco ella está ahí para mí. La veo como una hermanita menor, incordia, ignorante pero de buen corazón. Tiene un futuro prometedor.”, pensaba.

Una vez concluído el concierto fueron a House of Pies a bajar la nota que habían desarrollado tomando cervezas y fumando marihuana. “Wow que concierto mas cabrón.”, decía Stephany. “Por fin mi sueño de ver a estas dos bandas se me dió. Vengo ahora voy pal baño”. “Mer, ¿te puedo hacer una pregunta luego de esta?”. Mer asiente. “¿Yo te caigo mal”?. Mer mueve la cabeza de lado a lado. “Ok. ¿Por qué no me hablas?”. “Tu tienes muchos problemas que resolver. Concéntrate en esos primeros. ¿Cuando fue la última vez que hablaste con tu papá o con tu hijo?”

Llega muchas imágenes a la cabeza de nuestro protagonista. Recordó como había dejado todo atrás para comenzar una nueva vida en Estados Unidos como desarrollador de aplicaciones, en una de las compañías mas importantes del planeta. El simplemente recuerda la dulce risa de su niño. Como la inocencia que emanaba su ser lo contagiaba con un positivismo inmenso. Positivismo que le hacía pensar que todo era posible. Que no había nada que no pudiera lograr siempre y cuando tuviera un plan como le decía su papá.

Su papá, no lo veía ya hace mucho. Lo extrañaba, recordaba su consejos, sus regaños. Siempre a la larga tenía razón. El famoso refrán de, mas sabe el diablo por viejo que por diablo comenzaba a entenderlo ahora que se acercaba a los 30 años. Por eso su padre siempre tenía la respuesta correcta para todo y el consejo ideal, consejo que quizás no era el que querías escuchar, pero estaba ahí para darte luz en un camino oscuro y sombrío.

Recordaba como su padre jugaba con su hijo y al verlos en sus pensamientos lloró, porque los extrañaba de una manera única. Dos tipos distintos de amor que desbordan cariño y amor en su corazón, contrito y vacío. Sobretodo pensó: “Pronto será mi primer día de padres sin mi padre y sin mi niño.”.

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