Educacion sexual: deseo inhibido en el hombre y en la mujer

El deseo sexual inhibido o hipoactivo, es quizá la dificultad más extendida de todas.

La A.P.A. (American Psychiatric Association), en su clasificación DSM, define el deseo sexual inhibido como:

A. Inhibición persistente y difusa del deseo sexual. Como base para estimar la inhibición, el clínico tiene en cuenta la edad, el sexo, la enunciación subjetiva del individuo en cuanto a la intensidad y frecuencia del deseo sexual, su conocimiento de las normas del comportamiento sexual y el contexto vital del individuo.

En la práctica, rara vez se utiliza este diagnóstico, a menos que la falta de deseo sea fuente de sufrimiento para la persona o su pareja. Suele darse junto a otras dificultades.

B. La perturbación no es causada exclusivamente por factores orgánicos ni es sintomática de otro síndrome clínico psiquiátrico.

Con esto último, queremos decir, que muchas veces la falta de deseo en las relaciones erótico-amatorias, se debe en realidad a factores psicológicos, por ejemplo, depresión, problemas de alcoholismo, estrés, etc, que hacen que tanto la mujer como el hombre no estén psicológicamente predispuestos/as para acceder a una relación erótica, o esta no resulta satisfactoria en caso de realizarla.

Hay ocasiones en las que el deseo sexual inhibido se puede confundir con la falta total de deseo, o aversión, lo que da lugar a la evitación incluso fóbica de todo contacto erótico-sexual.

El diagnóstico se realiza en función de las quejas que la persona o la pareja hacen. Suelen decir que no se sienten motivados/as para llevar a cabo ningún tipo de conducta sexual, ni se sienten receptiva a ella, apenas tienen fantasías de contenido erótico o sexual, y en caso de que accedan a algún contacto, no será satisfactorio para ellos/as, incluso les produce tensión, enojo, angustia.

Es difícil, como ya dijimos, ser objetivos en cuanto a los criterios de lo que es «normal», pues en sexualidad no se puede hablar de normalidad. A lo mejor, los criterios de una pareja sobre lo que sería el nivel idóneo de deseo sexual, para otras será demasiado o por el contrario muy poco. Están más claros los casos en los que la pareja apenas mantiene ningún acercamiento ni contacto de carácter sexual, de forma continuada en el tiempo.

También hemos de tener en cuenta, que no se tiene el mismo nivel de deseo sexual a los veinte años que a los cincuenta, por eso la edad es un factor a tener en cuenta. Siempre que nos encontremos con personas con algún tipo de dificultad sexual, hemos de tratar de ver a esa persona o pareja como un caso individual, con sus propias características, su propia historia sexual y biográfica, las características que les rodean, porque son datos que nos pueden dar pistas del por qué, de la causa de esa dificultad.

Curso a distancia Mediador Social en educacion afectivo-sexual para educadores
Cursos educacion, integracion social, animacion sociocultural
Show your support

Clapping shows how much you appreciated Cursos educacion’s story.