Pokémon GO, una receta para la innovación disruptiva

Conocer de dónde viene la innovación nos puede ayudar a entender dónde estamos y hacia a dónde va

Nunca fui fanática de los juegos con argumentos de pelea, y nunca jugué a batallar (por eso me gusta más la historia de Digimon que la de Pokémon), pero sí soy entusiasta de la tecnología. Por eso cuando hace 3 años mi sobrino me mostró que podía ver la pelea de los Invizimals de su juego de cartas en el telefono, en 3D y en el entorno real, flashié. Quedé fascinada. Era la primera vez que veía un uso tan genial de la Realidad Aumentada ¡con un simple juego de cartas!

Batalla de Invizimals sobre una mesa en RA

Probablemente si no hubiera conocido esto antes, el uso de RA en Pokémon GO me hubiera sorprendido muchísimo, como le pasa ahora a la gran mayoría cuando ven un Pokémon en su living, y les divierte tanto.

Meter RA en un juego no es nuevo ni es el factor que puede explicar tanta fascinación al rededor de todo el mundo ¿Entonces cómo se explica? Necesitamos entender la historia de todos los ingredientes que mezclados, lograron el éxito de Pokémon GO.

No inventaron nada, pero hicieron todo bien

Las búsquedas del tesoro off-line tienen siglos, en el 2000 incorporaron la tecnología GPS y se dió origen a geo-juegos globales como Geocaching (que me encanta).

Pokémon GO tampoco innovó en ser un juego geolocalizado y sabemos que la historia de los entrenadores Pokémon ya cumplió 20 años (20 años ininterrumpidos de un éxito tras otro).

En 2012 algunas marcas nos trajeron juegos ‘de mesa’ con el celular usando Realidad Aumentada pero la novedad no duró demasiado y ese mismo año también Niantic lanzó Ingress, un juego que ya aplicaba todos estos conceptos tecnológicos ‘innovadores’ que conocemos por Pokémon GO: el uso de ubicaciones físicas del mundo real, la interacción con otros, y la realidad aumentada.

Pero ya sea por el argumento o por falta de marketing, Ingress quedó relegado a un nicho muy particular de jugadores, muy fanáticos, pero muy pocos en comparación.

Como pasa siempre, el éxito no está en ser los primeros, sino en hacerlo mejor (y lograr ser el más popular)

Pokémon GO sí es el primer juego en tomar la tecnología de Ingress y aplicarla en una franquicia global y masiva, como es Pokémon.

Pokémon (de pocket-monsters) nace primero como videojuego para GameBoy, que fue la primer consola portátil exitosa, de la mano de Nintendo. El juego fue un éxito y la marca tuvo su serie animada, decenas de películas y hasta cartas de colección, pero en todos estos años nunca hubo hasta ahora un juego de Pokémon atractivo para mobile. ¿Por qué? Porque Nintendo vende consolas, su modelo de negocios es muy diferente al de los videojuegos online, que vende vidas, objetos virtuales etc.

Un maridaje perfecto

Niantic, (fundada por quien fue líder de la división geo de Google) había podido comprobar el fanatismo de los jugadores de Ingress por su propuesta, pero no lograba escalar. Nintendo y Pokémon por su lado, no tenían un juego mobile exitoso, pero tenían millones de fanáticos en todo el mundo esperando uno. En 2014 Google Maps lanzó el Pokémon Challenge, abriendo la convocatoria a cazadores Pokémon, como una broma por el día de los inocentes. El video fue casi una predicción perfecta para la fusión que se necesitaba.

Hoy puede parecer obvio, pero una asociación tan grande entre enormes compañías para crear un producto nuevo tan exitoso, no es algo que pase todos los días. La competencia suele ser más común que la cooperación (hasta ahora). Por eso esta unión en sí misma es una innovación: Nintendo por su cuenta podría haber estado años desarrollando para mobile sin experiencia, y quizás nunca nos hubieramos enterado de la tecnología increíble de Niantic.

¡Y es sorprendente lo bien que encajan! Los ‘poquitos’ jugadores de Ingress en cada ciudad ya habían mapeado las ubicaciones reales (que hoy son gimnasios y poképaradas) y el argumento de Pokemon era una historia perfecta, no tuvieron que cambiar, adaptar ni modificar una coma de la narrativa original: un entrenador Pokémon viaja explorando el mundo, hay pokémon salvajes y los puede atrapar, entrenar y pelear.

Si bien con el paso de los años fueron mejorando muchísimos los gráficos de los juegos Pokemon, cualquier 3D es incomparable a la experiencia vivencial que ofrece Pokémon GO.

Vení a contarle al niño que jugaba en su GameBoy con esos monstruitos pixelados que lo que antes hacía moviendo un avatar con las flechitas, lo puede hacer caminando en la vida real. Puede ser que ese nene hoy sea un ejecutivo de +28 años que trabaja de traje en un banco, pero ¡su niño interior está feliz cazando pokémon! ¿Alguien puede decirle que está mal?

Pokémon GO es la degustación ¿Querés probar el plato principal?

No es sorprendente que un cambio tecnológico tan disrtuptivo y masivo tenga resistencia. La adopción de todas las tecnologías que hoy consideramos normales tuvieron también sus cuestionamientos cuando eran novedad, el diario, el teléfono, la radio, la TV, el smartphone… La única diferencia es la velocidad de adopción masiva.

A la TV le llevó 35 años llegar a 50 millones de usuarios, Pokémon GO lo hizo en 19 días.

Antes era “la caja boba”, ayer fue Snapchat, hoy es Pokémon GO la nueva tecnología que recibe los golpes. Lo cierto es que cualquier avance tecnológico nos brinda una herramienta, y las herramientas no son buenas o malas, dependen del uso que le demos nosotros: Pokémon GO puede ser causal de pelea de una pareja y al mismo tiempo darle a alguien deprimido un motivo para salir e interactuar con otros. Tiene el potencial de hacer las dos cosas.

Si bien hay algo buenísimo de tener una actitud prudente ante la innovación, y todos tenemos que ejercitarla (porque es necesario estar alerta a algunos avances tecnológicos que utilizados de forma incorrecta pueden traer más peligro que progreso) la resistencia es fútil. La tecnología avanza a pasos agigantados y a un ritmo vertiginoso, y nos agarra desprevenidos a todos (a los millennials también!). Vamos a necesitar tiempo para asimilar lo que está pasando, no digo que sea fácil, pero qué actitud tomamos frente a las innovaciones va a hacer una diferencia.

El uso de Realidad Aumentada en Pokémon GO es sólo una muestra gratis bastante pava comparada con el potencial de lo que están desarrollando proyectos extremadamente disruptivos como MagicLeap, Hololens o MetaVisión.

En 2007 cuando salió el iPhone, yo tenía un Motorola Slider que con suerte reproducía MP3 y no entendía cuando decían “el futuro es mobile”. Estaba muy lejos de entender el potencial que tenía el smartphone. No pasaron 10 años y ya todos entendemos a qué se referían.

Quizás hoy para entender el potencial de la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual estamos en el mismo punto ciego en el que yo estaba en 2007, y faltan algunos años para que esas demos que parecen ciencia ficción sean algo cotidiano y masivo, y tampoco sabemos cómo va a afectarnos.

Pokémon GO quizás sea el primero que mueve multitudes, pero seguro no va a ser el único que nos invite a conectar “lo virtual” y el “mundo real”, y romper esa barrera entre ambos mundos está buenísimo. Cómo recibamos las futuras innovaciones depende exclusivamente de nosotros, y creo que estos episodios nos ponen a prueba y nos fuerzan a elegir bandos, como dirían en Ingress ¿Estas del lado de la Resistencia o de los Iluminados?

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