Don Budge: 80 años del histórico Grand Slam del tenis

David Sánchez
David Sánchez
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3 min readJun 27, 2018

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Don Budge golpeando un revés en 1937 [Foto: State Library of New South Wales]

Hay nombres en la historia del tenis que, por más que pasen los años, jamás deben olvidarse. En 2018 se cumplen ochenta. Ochenta de aquel maravilloso 1938 para un hombre como Don Budge. Fue el pionero en alzar los cuatro Grand Slams del tenis mundial (Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open) en un mismo año hasta la llegada, en la década de los 1960, del australiano Rod Laver, quien eclipsó su marca por partida doble (1962 y 1969).

El tenis de los años 1930 tenía otro color tras la particular ‘dictadura’ del norteamericano Bill Tilden, un todoterrenoconsiderado número uno mundial durante siete años. Era el momento el que emergían nombres como Crawford, Vines o Fred Perry pero ninguno de ellos sonó tan fuerte como el del estadounidense John Donald Budge.

Él y Von Cramm, el mejor tenista alemán hasta la llegada de Boris Becker, mantuvieron una bonita rivalidad en las canchas con la final de la Copa Davis de 1937 como mejor exponente. Fue uno de esos duelos, en boca de expertos, que marcaron un antes y un después. Pero el arresto de Cramm contribuyó, sin duda, a que Budge pudiera ganar los cuatro Grandes en 1938.

Y es que, pese a que Cramm nunca quiso ser parte del aparato de propaganda nazi, Hitler ensalzó sus victorias hasta que el régimen lo encarceló por mantener una relación sentimental con un actor judío. Estuvo un año entre rejas y tuvo prohibido participar en ninguna competición oficial. Cuentan los libros de historia que Budge llegó a recoger firmas, que envió a Hitler, a quien le pidió, de forma deliberada, que le dejara en libertad.

Este hecho ayudó a que Don Budge pudiera coronarse en todas y cada una de las citas de Grand Slam un año después. Ya rondaba esa hazaña por su cabeza después de observar, en 1933, como Crawford estuvo a punto de hacerlo.

Cinco años más tarde, aquel tenista pelirrojo nacido en Oakland, planificó de manera exhaustiva su calendario y arrasó en las finales de los tres primeros majors del curso. No cedió ni un solo parcial en las tres. El checo Menzel, Bunny Austin y Bromwich fueron sus víctimas en Roland Garros, Wimbledon y Australia, respectivamente, antes de su aparición por Nueva York.

En la ciudad de los rascacielos, sí tuvo mayor resistencia. La raqueta de su compatriota Gene Mako fue un duro escollo hasta que, finalmente, pudo doblegarla (6–3 6–8 6–2 6–1) para abrir una brecha histórica en el libro de los récords. Budge había ganado los cuatro Grandes dos días antes de cumplir los 23 años.

Él, que había llegado al tenis sin querer ser tenista, se convirtió en leyenda. Fue un competidor nato y dominante en el circuito profesional con su revés como mejor golpe hasta que un accidente de coche, en las montañas de Pensilvania, lo envió al hospital plagado de heridas internas y con una pierna rota. Allí, un fallo cardíaco, a la edad de 84 años, acabó con la vida de uno de los mejores jugadores de tenis del siglo XX.

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David Sánchez
David Sánchez

Periodista de tenis (13K Twitter). Autor del libro ‘Sentir el tenis’. Ha publicado en Forbes, Esquire, CNN o colaborado con Radio MARCA, RNE o esRadio.