Lógica californiana

Federer festeja un punto en Indian Wells [Foto: Getty Images]

En Indian Wells, Nadal corre contra intangibles y Federer se encarama a su legado para sacar pecho. El suizo se gusta entre bambalinas y ejecuta golpes con una facilidad que asusta. El capítulo 36 se escribe en un visto y no visto.

El Clásico se diluye como un azucarillo entre reveses helvéticos para el recuerdo

Los actores tientan a un graderío con una mezcolanza emocional confusa. La gente no termina de entender lo que ocurre. El Clásico se diluye como un azucarillo entre reveses helvéticos para el recuerdo.

Nadal no responde. La magia es Federer en estado puro. Ante eso no hay respuestas que valgan. El vendaval desatado aterriza en Palm Springs y enmudece, por segunda vez en 2017, el intento por resurgir del mallorquín sentenciado al castigo del esfuerzo físico sin premio.

Al otro lado de la red, la poesía estética y sin ornamentos deja una sensación final de perfección formal. Es un dejà vu. Federer es anacrónico.

Nadal ejecuta un servicio en Indian Wells [Foto: Getty Images]

Impávido, el exnúmero uno hace gala de su acerbo tenístico ante rivales que lo dominaron en la década pasada. Es un clamor sentido. Es una sonrisa breve pero suficiente.

Nadal frena en seco en octavos. Djokovic se pierde entre marismas australianas y Murray…Murray vive de las rentas de un final de 2016 que lo mantiene a falta de resultados actuales que reafirmen su condición de número uno mundial.

Federer parece volar a otra altura. Veremos si la suficiente como para doblegar a un Kyrgios que, cuando quiere, cobra protagonismo por su buen hacer. El Masters 1000 de Indian Wells más emocionante de los últimos años es una paradoja.

David Sánchez (Twitter: @DASanchez__)

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.