La historia que no
quiere un final…

¿O sera que tenemos miedo a lo sustancial?

Aveces quisiera soñar con Michael Ende y hacerle una pregunta bastante simple, ¿ acaso en algún momento de la trama de su vida, Bastián Baltasar Bux encontrara su verdadero destino o sera acaso que seguirá perdido en el abismo de su imaginación?

Cuantas veces no nos hemos preguntado eso respecto a nuestra propia historia, y no se si solo me pasa a mi por la mente. Pero lo que causa mas horror, es no tener idea de como se desarrollaran los sucesos uno tras otro o aleatoriamente, que nos llevaran a ese punto de nuestra existencia.

Somo inventores presuntuosos de nuestra propia trama, escritores inexpertos que vamos aprendiendo sobre la marcha, incapaces de controlar y elegir cual sera el orden ideal de nuestra propia vida. Aun y cuando el desenlace sea prácticamente el mismo para todos, nos aferramos al derecho que tenemos por estar vivos: vivir la vida.


Aveces siento que vivo en una trama sin sentido, me frustro y quisiera saber el nombre del brillante escritor detrás de ello, (y aunque la mayoría del tiempo no lo quisiera reconocer) en nuestra trama interviene mas de un escritor a la vez, todos somos parte de aquella serie de sucesos de la trama de alguien mas.

Somos la trama dentro de la
trama misma de la existencia.

Si fuéramos un personaje dentro de la trama creada por un escritor, seria bastante beneficioso que este fuera un poco mas ordenado de ideas y menos condescendiente respecto a nuestras vivencias.

Vaya que hubiera sido bastante útil para Bastián tener algo de apoyo de Michael, porque seamos sinceros, la falta de guía lo metieron en bastantes predicamentos. Si no es porque el propio Bastián se arma de valor e ingenio, no estaría contando su historia al “final”.


Como escritores tenemos una gran responsabilidad en nuestras manos, somos los culpables de que la vida de personas ( ficticias) se convierta en un infierno.

Todos tenemos la gran posibilidad de ser buenos narradores, pero para ello la trama debe estar siempre al servicio de nuestro protagonista, no lo olvides.

No todos funcionamos de igual manera a la hora de idear una trama. Hay quienes logran desarrollar todo un cronograma de eventos antes de comenzar siquiera a narrar, y para otros es mas como un auto-descubrimiento que surge a través de la narración misma.

Una historia bien contada, no implica tener un control riguroso sobre cada aspecto de la vida de nuestro protagonista, debemos dejar que el también tome decisiones por si mismo.

¿Y como sabremos que decisiones debería tomar nuestro protagonista?

Una de las cosas que debemos tener bien claras es que para poder encarnar un personaje autentico, debemos olvidarnos casi por completo de quienes somos. Debemos ser capaces de reencarnar en nuestro protagonista y aprender cada aspecto de esta nueva vida.

Hay un ejercicio muy practico que suele ser de mucha utilidad, consiste en hacer una lista con ciertos aspectos y criterios, que nos ayudaran a darle rumbo a nuestro protagonista.

  • Características físicas

Definir cual sera su estatura, complexión física, y si ante los ojos de los demás personajes es atractivo. Nos ayudara mucho a determinar cuales serán sus limitantes y ventajas físicas a la hora de enfrentarse a peligros y/o situaciones que se le presenten.

  • Predisposiciones emocionales

El carácter, es un aspecto vital y crucial. Ya que sera lo que defina la gran mayoría de las decisiones que tome nuestro personaje, su temperamento y sus miedos en muchas ocasiones lo llevaran a tomar caminos inesperados.

  • Intereses

Conocer los intereses y aficiones de nuestro personaje, nos ayudara a determinar cual podría ser su oficio u profesión, así como que ideales tiene en la vida.

Conocer a nuestro protagonista es como ese mutuo aprendizaje entre seres humanos, lo cual en la mayoría de los casos nos ayuda a intuir como reaccionara este ante las adversidades, pero siempre debemos tener en cuenta que jamas se termina de conocer a alguien.

Debemos acabar con esa fijación por seguir diagramas demasiado específicos, serán las consecuencias de los actos de nuestro protagonista las que harán que actué incluso en contra de sus deseos, las personas cambian eso lo debemos tener bien claro. Ninguna decisión que pueda llegar a tomar nuestro protagonista, es buena o mala, todo es parte intrínseca de su propia naturaleza, naturaleza que nosotros le hemos brindado.

Tenemos que dejar de tener miedo a perder
el control, una buena trama debe sentirse
autentica como la vida misma.

Una buena historia es aquella que muestra justo lo necesario, no hace falta atiborrar de datos , sucesos y personajes innecesarios , pretendiendo que estamos contando una gran historia, solo porque hay muchas mas palabras en el papel. Hay que dejar de subestimar al lector, debemos permitir que se asombre y que desarrolle su capacidad de deducción, simplemente hay cosas que no hace falta explicar demasiado para que tengan gran relevancia y refuercen el argumento de la historia.

Hay que aventar por la borda la idea de que escribir historias sustanciales nos hace escritores perezosos, al contrario se trata de un trabajo mucho mas duro, ejercitar nuestra capacidad a la hora de la toma de decisiones es una actividad en la que debemos ser totalmente pro-activos, aun y cuando mucho de ese trabajo no se vea reflejado en cantidad de palabras, sino en una trama mucho mas autentica.

La trama debe ser una extensión del personaje mismo, una red de variables colocadas a consideración por el narrador, las cuales trazan en apariencia los caminos de nuestro mundo.


Mas información y contenidos en: cuentalahistoria