Conspiranoia-populista, como estrategia para un Anarquismo de Derecha

No estamos yendo de forma radical en el movimiento anarco-reaccionario, si no incorporamos la conspiranoia-populista como lenguaje común, del día a día, en nuestros discursos, en nuestros blogs, artículos y páginas en facebook.¡Estamos siendo muy tibios! ¡Os exhorto a pensar estratégicamente! No es una cuestión de frikis, dejen de usar la cobarde muletilla “posmonazi” o asociar la conspiranoia a la izquierda…¡La izquierda no merece estar asociada a esa poderosa fuerza retórica!…Tenemos que hacer que sea un orgullo ¡y que mañana cada reaccionario se auto-reconozca como conspiranoico y escéptico radical del poder!…Pues es la conspiranoia es uno de los elementos de cohesión que podrían ser de los más poderoso, ¡para la Derecha libertaria-reaccionaria!

Todo movimiento ideológico tiene dos aspectos diferenciados, uno meramente teórico y de activismo educacional, y otro táctico. Y contrariamente a lo que bajo el moralismo se puede creer, el fin SI justifica los medios. Por supuesto, esto hasta cierto punto y siempre que se trate de promover un clima de libertad y escepticismo radical al poder político. Tal como las tres religiones abrahámicas nos dejan como mensaje (aunque nunca aplicado de manera radical y absoluta), “una mentira es moral, e incluso los preceptos religiosos pueden ser exceptuados en base a ella, si sirven para salvar vidas”. Los libertarios no tenemos más mandamiento moral que la propia libertad. En suma, un discurso populista puede servir para unificar a todo el movimiento libertario y sus diversas escuelas fragmentadas, por lo que no deberíamos despreciarlo.

En ese sentido, la cultura y el movimiento de la “conspiranoia” es más importante de lo que se cree. Ésta ha logrado (tal vez no bajo la modalidad y racionalidad correcta) mayores resultados que cualquier otro movimiento anti-sistema o anarquista. Ha posibilitado lo impensable, unir en un escepticismo radical hacia el gobierno y plegar tanto posiciones de ultraderecha como extrema izquierda, hacia el anti-estatismo, oposición a la guerra y el corporativismo…Así que independientemente que juzgue de irracional tendencias extremistas dentro de esta, hay que valorar su potencial anti-sistema. Y si algunas teorías llegan a ser descabelladas no dejan de pertenecer al ámbito de la especulación y teoría, y siempre hay la posibilidad de que la realidad sea peor de la que teoriza el más extremista de los conspiranoicos (y algunos datos que ahora hemos llegado a conocer como el espionaje masivo revelado por Snowden nos revela que es así). Aquí un extracto interesante sobre la opinión del importante estratega anarquista, Keith Preston, avalando mi llamado:

En general, la “teoría de la conspiración” más importante y relevante implica supuestos esfuerzos de las élites globales para crear una dictadura oligárquica mundial bajo la apariencia de un “Nuevo Orden Mundial.” La semejanza de esta teoría con las reivindicaciones de la izquierda del ala anti-globalización son sorprendentes. La principal diferencia es que los seguidores de la teoría del Nueva Orden Mundial insisten en que las sociedades secretas y cábalas oscuras son los actores principales en la élite de poder global, mientras que los izquierdistas tienden a mantener a un análisis más marxista-como de las empresas multinacionales, organizaciones comerciales internacionales, y el sistema bancario mundial. Sin embargo, en la práctica estas diferencias parecen ser puramente abstractas. Es bastante claro que ambos grupos de análisis se oponen con virulencia a la super clase mundial de las élites plutocráticas cuya existencia es indiscutible. Entre las facciones ideológicas, izquierdistas prefieren criticar al capitalismo transnacional; mientras que libertarios y conservadores populistas expresan su preocupación por un gobierno mundial, y los “teóricos de la conspiración” están más preocupados por las sociedades secretas.Sin embargo, estos diversos intereses convergen en muchos temas de interés práctico, es decir, la concentración del poder en curso a nivel internacional.”
Keith Preston (Fuente: Attackthsystem.com)

Murray Rothbard, sembró el camino para una futura síntesis disyuntiva anarquista entre ultra-derecha y extrema izquierda. En un mundo dominado por el Centro, vio el potencial revolucionario y anti-sistema de una vieja derecha rezagada anti-intervencionista, más plegada al libre mercado laissez faire y con mucha desconfianza y antipatía natural hacia el gobierno federal. Pero también vio el potencial revolucionario en una Nueva Izquierda, que en algunos aspectos era más radical que la vieja Izquierda y se oponía a la guerra y militarismo, en un sentido más ampliado que solo “ser neutral”, y que asimismo era radicalmente anti-imperialista. Lamentablemente, varios de estos sectores “radicales” en la actualidad lograron ser cooptados. Aunque es poco estudiado y divulgado, Rothbard y los pensadores colaterales a él (como Konkin, Karl Hess, Jim Bell, Timothy C. May,, etc) han jugado un papel más decisivo en la creación del Tea Party, Ocuppy Wall Street y el movimiento Bitcoin y criptoanarquista en general, Y el camino que deberíamos seguir es la construcción de movimientos aún más radicales en los puntos que estos han llegado a ser tibios y por lo tanto cooptables por el sistema.