El Ministerio de Salud se posiciona a favor de la adopción por parte de parejas homosexuales en Colombia

Tras la polémica que se abrió a causa de la tutela presentada por Verónica Botero, quien solicita que le sea concedido el derecho a adoptar a la hija de su pareja Ana Elisa Liederman sin ser excluida por su condición sexual, el Ministerio de Salud ha emitido un documento firmado por su director jurídico, posicionándose a favor de la adopción por parte de parejas homosexuales.

Después de analizar diversos estudios, el Ministerio de Salud afirma que no existe evidencia contrastada para argumentar en contra de la adopción de menores por parte de parejas homosexuales, pues el desarrollo del menor no se ve afectado por la condición sexual de sus padres.

Estas conclusiones suponen un gran avance para los colectivos colombianos que trabajan en pos del reconocimiento del derecho a la adopción de las parejas homosexuales, pues facilita que se les considere como candidatos aptos para iniciar un proceso de adopción y ayuda a combatir el estigma que los prejuicios han depositado sobre este tema a lo largo de los años.

Los prejuicios preestablecidos dificultan la adopción a parejas del mismo sexo.

Captura en protesta en favor del matriomonio gay

En un momento en el que la Corte Constitucional debate sobre la posibilidad de que parejas del mismo sexo puedan adoptar, las declaraciones del Ministerio presentan argumentos a favor de esta medida. Además, en el informe se explica que según diversos estudios, las limitaciones y dificultades legales que se presentan a estas parejas frente a la adopción, alimentan prejuicios que sí podrían tener una repercusión negativa en el desarrollo de los menores.

Una de las investigaciones en las que se apoya el Ministerio es un estudio de casos elaborado por la Universidad de Amsterdam. En el estudio llevado a cabo durante 25 años, se hizo seguimiento de familias conformadas por dos mujeres, para analizar qué situaciones podían tener repercusión en la salud de los niños criados en dichas unidades familiares.

Las conclusiones a las que se llegó tras el análisis de los datos obtenidos a lo largo del estudio, dieron como resultado que los posibles problemas que pudieran reflejarse en el desarrollo de los niños no estaban relacionados con la imagen de unos padres del mismo sexo, sino con los prejuicios exteriores existentes respecto al hecho de que dos personas mantengan una relación homosexual.

El niño crecerá sano independientemente de la condición sexual de sus padres.

Instituciones como la Facultad de Sociología de la Universidad de Birbeck, sostienen que lo realmente importante para el buen desarrollo de un menor tiene mucha más relación con las interacciones y relaciones de la unidad familiar que con la condición sexual de los padres.

También la Universidad de California coincide con esta afirmación. Tras analizar diversos casos en los que parejas homosexuales y heterosexuales habían adoptado a niños en situación de alto riesgo, se llegó a la conclusión que los beneficios experimentados por los menores en todos los casos fueron los mismos, descartando así la orientación sexual de los padres como factor determinante del crecimiento sano de un menor.

En ese sentido el Ministerio ha sido claro. El informe presentado afirma:

“La orientación sexual de los padres es, en general, indiferente para el desarrollo cognitivo y social de los menores”.

En resumen, el Ministerio de salud ha avalado la adopción por parte de las parejas homosexuales, explicado que no hay diferencias reales en el desarrollo de los menores respecto a otros tipos de unidad familiar (parejas heterosexuales, familias monoparentales, etc.) y ha expresado que lo verdaderamente relevante es que los solicitantes cumplan con los requisitos necesarios para iniciar un proceso de adopción, independientemente de su orientación sexual.