Fue presentada acusación por lavado de activos contra hijos de los Rodríguez Orejuela


Los hijos de Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, conocidos como los exjefes del llamado cartel de Cali, deberán comparecer ante un juicio por los hechos de lavado de activos, luego de que la acusación, donde se les ubica en calidad de coautores, fuera dejada en firme en segunda instancia, por el fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá.

De acuerdo a las investigaciones, tanto Jaime, Humberto y María Alejandra Rodríguez Mondragón, hijos de Gilberto; y de María Fernanda y Juan Miguel Rodríguez Arbeláez, hijos de Miguel, presuntamente participaron en procedimientos con manejo de dinero ilícito perteneciente a sus padres, por medio de diferentes empresas.

Las actuales investigaciones están desarrolladas tomando como referencia el informe elaborado en el año 1999, donde el CTI de la Fiscalía, descubrió la creación de empresas, con capitales ilícitos pertenecientes a los hermanos Rodríguez Orejuela, así como el establecimiento de empresas que tenían como único objetivo administrar estos fondos.

Hermanos Rodríguez Orejuela. Foto: semana.com

Según ha establecido la Fiscalía, basada en los informes de la Policía Judicial, las diferentes empresas implicadas realizaron contratos entre ellas, teniendo así personas que figuraban como empleados en unas y como gerentes en otras. También se observó que los Rodríguez Orejuela aparecían como accionistas de manera directa e indirecta, utilizando a sus esposas o hijos.

En la decisión de comparecencia ante el juicio, se mencionan también los nombres de Julio César Muñoz Cortés, Amparo Arbeláez Pardo, Rafael Guillermo Alvarado Arjona, María Teresa Quiazua Espinel y Juan Carlos Muñoz Rodríguez.

Los testimonios suministrados por Daniel Serrano Gómez y Guillermo Pallomari, así como los acuerdos de culpabilidad de Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela con las autoridades legales estadounidenses, sirvieron para desarrollar las investigaciones. Igualmente, los hermanos entregaron sus empresas para extinción de dominio, reconociendo que habían efectuado el lavado de dinero.

La Fiscalía ha catalogado el traspaso de las empresas a esposas, hijos, hijas hermanos y sobrinos, por parte de los hermanos Rodríguez, como una serie de simulaciones que sirvieron como medio para continuar el lavado de activos, aparentando dar legalidad a estos recursos generados por el narcotráfico.