Por: Liliana Alvarado (@lilialvaradob)

La Ecobici se encuentra en obras de expansión hacia la Delegación Benito Juárez, con lo cual se espera que el uso de la bicicleta se incremente. Varias estaciones ya han sido instaladas en la zona y únicamente falta que cuenten con bicicletas y su sistema informático esté encendido para arrancar, aunque con varios meses de retraso. El mayor uso de la bicicleta traerá beneficios, pero también problemas que quedan pendientes de atender, como la falta de espacios adecuados para los ciclistas y una cultura vial poco tolerante a medios de transporte distintos al automóvil.

Ecobici es un sistema de bicicletas compartidas que funciona, desde febrero de 2010, en la Ciudad de México. Para utilizar Ecobici:

1. El usuario se inscribe por 1, 3, 7 días o por 1 año, otorgando sus datos y un número de tarjeta de débito o crédito que servirá como depósito en caso de daños a la bicicleta.

2. El usuario recibe una tarjeta con la cual puede tomar una bicicleta de cualquiera de las estaciones de Ecobici, utilizarla 45 minutos y regresarla en cualquier estación.

3. El usuario puede tomar otra bicicleta 5 minutos después, en caso de necesitarlo.

Actualmente el sistema se encuentra en un proceso de expansión hacia 22 colonias de la delegación Benito Juárez. Con ello, incrementará considerablemente el número de estaciones, bicicletas y usuarios con que cuenta.

Ecobici es uno de los sistemas de bicicletas compartidas más grandes del mundo. El mayor es el de Hangzhow, China, (con más de 60,000 bicicletas). Fuera de China, el mayor es el de París, llamado Vélib’, y que funciona de manera similar al de la Ciudad de México.

Ecobici genera beneficios, tanto para los usuarios como para el resto de la población:

La muerte de dos usuarios de Ecobici en los últimos tres meses, al ser atropellados uno por un camión de carga y otro por uno de transporte público, genera escepticismo sobre si la Ciudad de México está preparada para el uso de la bicicleta como medio de transporte y para la expansión de Ecobici. Existen dos problemas primordiales:

a) El problema no es que no haya reglas, sino que nadie las respeta. El Reglamento de Tránsito Metropolitano establece normas para automovilistas, ciclistas y peatones, que normalmente son ignoradas.

Los automovilistas deben saber y respetar que:

· Las bicicletas y peatones tienen prioridad en el uso del espacio público.

· Deben detenerse antes de dar vuelta si un ciclista continuará derecho.

· Las bicicletas pueden utilizar todo un carril de circulación.

· Tienen prohibido estacionarse o invadir carriles para ciclistas.

Por su parte, los ciclistas deben:

· Respetar las señales de tránsito y semáforos de la misma manera que los autos.

· Circular en el sentido de la calle y por el carril de la extrema derecha.

· Usar bandas o chalecos reflejantes durante la noche.

· Circular únicamente por la ciclovía, si ésta existe en el tramo.

· No circular por carriles centrales de vías rápidas, ni tampoco entre carriles.

· Es recomendable (aunque no obligatorio) que los ciclistas utilicen casco.

Los automovilistas que incumplen el reglamento tendrían que ser acreedores a una multa, aunque rara vez son infraccionados. Los ciclistas sólo reciben una advertencia verbal.

b) Falta de infraestructura para ciclistas: Los ciclistas se enfrentan, además de a conductores hostiles, a calles irregulares, baches y falta de ciclovías para el uso exclusivo de la bicicleta.

La expansión de Ecobici se acompañará de 3 nuevas ciclovías que se construirán en 2015, en las Avenidas Patriotismo y Revolución y en Buenavista.

Otra de las críticas al sistema Ecobici, es que sólo se encuentra en colonias de altos ingresos. ¿Por qué no en Iztapalapa? Esta es una de las preguntas que recibe frecuentemente Ecobici en su Facebook y Twitter.

La respuesta oficial de Ecobici es que la expansión ocurre en etapas y en algún momento llegará a zonas más alejadas del centro de la ciudad. Otra razón podría ser la seguridad de las cicloestaciones y las bicicletas, pues, incluso en ciudades como Helsinki, se han enfrentado a vandalismo. Asimismo, Ecobici se encuentra en zonas con más adecuaciones para el tránsito de bicicletas.

El uso de la bicicleta como medio de transporte reduce el tráfico y la contaminación y ahorra tiempo y dinero. Sin embargo, también genera riesgos para automovilistas, ciclistas y peatones. Para disminuir estos riesgos, es fundamental entender que la responsabilidad no sólo es de los automovilistas, sino que todos deben conocer las reglas de tránsito y actuar conforme a ellas.

Ecobici facilita que un mayor número de personas se desplace en bicicleta, lo cual genera beneficios para todos. No obstante, su expansión debería acompañarse de infraestructura adecuada para ciclistas y de educación vial para todos.


Liliana es Directora del Área de Desarrollo Económico y Social en Ethos Laboratorio de Políticas Públicas.

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