Cómo es mi voluntariado en Cáritas

Hola Desenvuelt@s:

Hoy os quiero hablar algo que estoy haciendo desde que empezó este año y que me hace profundamente feliz: soy voluntaria en Cáritas y trabajo con chicos africanos.

La verdad es que ahora que ya llevo unos meses trabajando con ellos como voluntaria me da un poco de rabia no haberlo hecho antes. Aunque cuando estuve en Suiza sí que colaboré con un grupo de chicas que ayudaban a aprender alemán a refugiados y también me encantó, cuando volví a Alemania no seguí con este tema.

Todo empezó cuando un día mi amiga Bea de www.mamavaliente.es me contó que su marido trabajaba muy cerca de mi casa en un centro de Cáritas. Que estuviera cerca de casa y no lo conociera me llamó la atención y quise saber qué hacía exactamente.

Cuando me contó que trabajaba con jóvenes africanos que habían llegado a España de las más diversas (y peligrosas) maneras, que algunos eran analfabetos, que les enseñaban lengua, mates, cocina, etc. y que eran unos auténticos tesoros, llenos de agradecimiento y ganas de aprender, no pude resistirme y pedí una cita para ver de qué manera podía participar de este proyecto tan bonito y enriquecedor para todos.

En Cáritas me dijeron que necesitaban voluntarios y empecé esa misma semana y encima ¡dando clases de cocina! Me tiré a la piscina tal cual y empecé sin pensarlo mucho haciendo más o menos lo que hacía cuando daba talleres de Desenvuelta Lifestyle pero con la diferencia de que no todos entendían bien el idioma.

“Nunca me lo había pasado tan bien impartiendo un taller de cocina.”

La verdad es que lo del idioma es un pequeño detalle y cuando hay ganas de aprender, de enseñar y compartir un rato agradable y de risas no hay barrera lingüística que se interponga en tu camino :)

Aquí estamos preparando una tortilla de patatas :)

Al poco tiempo de empezar tuve que cambiar el horario por motivos laborales y ya no podía dar clases de cocina pero había otras opciones, como dar clases de español, que es algo que también me encanta así que empecé con las clases y en esas estoy hasta ahora.

Me encanta ver como avanzan y lo rápido que aprende la mayoría y como al principio son muy tímidos y a penas dicen nada y luego cuando cogen la confianza les encanta gastar bromas y hacer cosas divertidas. Siento mucha admiración por ellos porque a pesar de estar en una situación extremadamente complicada siempre tienen una sonrisa y una palabra amable y de agradecimiento para todos.

Ahora cuando me enfado por lo que sea intento pensar en ellos y en lo positivos que son a pesar de sus circunstancias y me doy cuenta de las tonterías por las que a veces nos preocupamos o incluso nos ponemos tristes. Con su ejemplo todos me ayudan a ser mejor persona y a centrarme en lo verdaderamente importante.

Desde hace algunas semanas he organizado junto con Andi unos eventos futbolísticos porque a casi todos les encantan los deportes y sobretodo el fútbol. Deberíais ver como se lo pasan de bien, lo que se rien y lo bien y limpio que juegan todos, la verdad es que son modélicos y tienen una actidud súperdeportiva en todos los sentidos.

Me hacen mucha gracia porque si hay algún percance o uno mete un gol, o se chocan dos, o se resbalan o algo así en vez de enfadarse se parten de la risa y no importa quién gane, ellos sólo quieren jugar y a mí me encanta sentarme en mi silla de plástico y verlos correr parriba y pabajo.

Curando una pequeña herida al mejor portero del mundo

Me gustaría decir aquí que para ser voluntario sólo hace falta tener ganas y algo de tiempo. Simplemente llevándote a alguno de los chicos cuando juegues al fútbol con tus amigos ya estás colaborando a su integración y felicidad.

En fin que me encantan todos y que mi vida es más bonita desde que la comparto con ellos y espero de corazón que gracias a su esfuerzo y la ayuda de todos nosotros puedan llegar a alcanzar sus metas y una vida digna, cómoda y feliz con sus familias.

Un beso desenvuelt@s