Friends ¿mito o realidad?

Un amigo mío de la universidad solía decir “la amistad está sobrevalorada” y yo me reía y le llamaba dramático y cínico (era uno de mis mejores amigos). Pero ahora con el paso de los años soy de la opinión de que la historia que nos vendieron con la serie “Friends” de la amistad perfecta donde siempre se ayudan los unos a los otros y se tienen cuando se necesitan, por lo menos en mi caso no es del todo cierta.

Es verdad que yo he vivido muchos años fuera e incluso en estos años he cambiado un par de veces de país pero para mí la amistad verdadera no debería resentirse por este motivo. De hecho las pocas personas que hoy considero mis amigas viven muy lejos de mí pero sé que puedo contar con ellas en todo momento.

En estos últimos años he aprendido que para no mosquearme es mejor no tener muchas expectativas en las amistades, porque cada uno tiene su vida y sus circunstancias y a lo mejor esa persona no te puede dar lo que tú necesitas en ese momento. Probablemente no sea porque no te aprecie o le caigas mal sino porque está en otra “fase” distinta a la tuya.

¿Cómo se pone en práctica esto de las “no-expectativas”? Pues yo lo he llevado a cabo haciendo mis propios planes y haciendo lo que yo quería sin depender de los demás.

Antes intentaba hacer cosas en grupo, porque era lo que me apetecía en ese momento, pero me decepcionaba enormemente cuando no había respuesta a mis propuestas o simplemente no eran “aceptadas”. Me sentía mal y de alguna manera menospreciada o incomprendida, la verdad es que ni yo lo sé pero era una sensación que no me gustaba y fue por eso que decidí cambiar la táctica.

Así que volviendo al tema de las “no-expectativas” lo que a mí me ha dado resultado es hacer planes con Andi y si tengo ganas de que alguien se una pues digo “Andi y yo vamos a hacer tal cosa, ¿se apunta alguien?” Y si no pues hacemos lo que sea de todos modos y no nos quedamos solos en casa por no salir sin pandilla. Y la mayoría de las veces como en Sevilla no conocemos a mucha gente pues simplemente hacemos lo que nos apetece y nos hace felices a los dos, sin sentimientos de culpa ni de rechazo.

Además ahora vivimos en una urbanización que tiene un club social con bar y piscina, y hemos formado un grupito de vecinos muy apañado con el que nos encontramos los findes de manera informal (cada uno va a su bola y a la hora que puede y quiere) y nos lo pasamos genial. La verdad es que no hacemos nada del otro mundo, sólo tomamos algo y comemos alguna tapilla, pero a mí me da la vida hablar con ellos y echar unas risas.

También tengo que decir que este grupito es un poco internacional porque todas las parejas menos una tienen un conyuge extranjero y yo creo que eso une y abre la mente. Por eso también han aceptado bastante bien el hecho de que seámos vegetarianos y lo aceptan como algo normal :D ¡bien, viva!

En resumen pienso que cada uno es responsable de su propia felicidad y tampoco es justo echarle la culpa a nadie si no salen los planes como tú quieres. Esta reflexión parece simple pero me ha costado comprenderla, en parte por culpa de Friends jijiiji. Así que nada, haced lo que os haga felices a cada uno, si puede ser en compañía estupendo y si no ¡solos! que no os pare nada ni nadie.

Un besote desenvuelt@s :D