2017: El año de la inteligencia artificial

El año pasado muchas firmas implementaron chatbots para automatizar la comunicación con sus clientes. Ahora es el turno de los asistentes digitales. ¿Es el inicio de la era de la inteligencia artificial o es sólo una moda pasajera?

Alfa tenemos un problema!⚡️ — Zordon, el asistente de los Power Rangers—🙊

Cada año emergen funcionalidades innecesarias para los producto digitales —alineadas, claro, a la tendencia del momento — . El año pasado el turno fue para los chatbots y la automatización escrita de pequeñas tareas. Este año el turno es para los asistentes personales (IPA).

Hablemos entonces de:

  • Siri (Apple, 2011)
  • Cortana (Microsoft, 2014)
  • Alexa (Amazon, 2016)
  • Google Assistant (Google, 20016)
  • Jarvis (Mark Zuckerberg, 2016)

La idea de cómo funcionan los asistentes personales es muy similar a la de los chatbots (resolver pequeñas tareas en contexto), pero la interacción con un un asistente como Siri o Alexa está centrada en comandos de voz y en tratar de replicar al máximo algo tan común como hablar con otra persona.

Jarvis, el asistente personal de Mark Zuckerberg.

Apple, Google y Amazon procuran implementar a sus asistentes en el ecosistema de vida de sus productos para que sus usuarios puedan tener experiencias holísticas entre apps, gadgets, plataformas y hasta autos.

Un ejemplo: 
Si eres usuario de Apple, puedes hablar con Siri desde tu iPhone, MacBook y Apple Watch. Si tienes todos tus dispositivos conectados entre sí, Siri sabrá que eres tú y podrá ofrecerte una mejor experiencia cuando le pidas ayuda con alguna de tus tareas.

Esta misma idea se replica con Alexa, Google Assistant y Cortana.

Con Jarvis la historia es distinta. Ya que este pequeño experimento que hizo el creador de Facebook es un guiño de cómo a futuro Jarvis, posiblemente, pueda estar presente en alguno o todos los productos que son propiedad de Facebook (Instagram, WhatsApp, Messenger).


Asistentes digitales, el primer paso de la inteligencia artificial

Hemos llegado a un punto de madurez tecnológica en la forma en la que se se está implementando el Machine Learning (ML) y el Natural Language Process (NLP) para crear inteligencias artificiales que puedan llevar una conversación fluida con un ser humano.

El primer paso ya lo vivimos — conversaciones vía texto exclusivamente con chatbots 🤖 —. Lo que viene se centra específicamente en una de las mayores características evolutivas del ser humano, el lenguaje.

No estamos tan lejos de poder llevar una conversación totalmente fluida con una inteligencia artificial, ya sea con cualquiera de los asistentes que había mencionado antes o alguna IA desarrollada para otro fin.

Ahora mismo podemos realizar pequeñas tareas con gran valor para nuestra vida diaria. Por ejemplo, fijar recordatorios, reproducir música, prender o apagar las luces de tu casa, encontrar una solución rápida a cosas que se encuentran cerca de ti (restaurantes, cafés, tiendas y lo disponible en mapas) o solicitar un pequeño review de cuál será el clima para el día que empiezas y evitar llevar, o no llevar, ropa de más.

Aunque hay un par de limitantes, como el contexto de la conversación, la cual agrega una variable compleja a la interacción conversacional, exponiendo a los usuarios a encontrar fricciones y obtener el resultado contrario esperado a nivel de experiencia.

Justo esta limitante de “lenguaje contextual” es la que arruinó la idea de los chatbots en los productos y en un par de meses se convirtió en la funcionalidad inútil favorita de emprendedores y gente de la industria tecnológica 📋.

Esto quiere decir que… ¿Starbucks empezará a escribir BIEN tu nombre en el vaso 🖊?

Starbucks, por ejemplo, para su app, hizo un pequeñ0 quimera entre un chatbot y un asistente personal, lo llamó “My Starbucks Barista”. Puedes ordenarle café y comida por medio de voz, el asistente/bot te seguirá la conversación en texto. Su caso de uso más común es que hagas tu orden desde su app con My Starbucks Barista, llegues a la tienda y hagas la fila de — órdenes desde la app de Starbucks — y recojas el pedido que hiciste pero con tu nombre bien escrito en el vaso 🙄.


Conciencia de uso

Todos estos asistentes están en continuo desarrollo y evolución. Ahora mismo hay limitantes tecnológicas y parecería que el valor que agrega a la forma en la cual experimentamos el mundo es poca. Sin embargo, estos apenas son los primeros escalones para llegar al tan anhelado (o no) Internet of things, y que algún día tu nevera te recuerde que debes hacer el súper, o que tu lavadora ordene a Amazon por ti el jabón para lavar porque ya no queda nada disponible… y todo a tu alrededor (sin contar a los seres humanos) entiendan quién eres y qué necesitas.

Pro-tip: También puedes anotar tus to-do’s en una libreta para que no olvides hacerlos, caminar al Starbucks y ordenar un café a la persona que está en la caja — y, si es necesario, amablemente decirle cómo se escribe correctamente tu nombre — 💅.

Cassie — Agility Robotics.

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Jennifer López L| Fellow at 23 Design
@Noyonosoyesa