Verano 2016 – Parte 2

Cómo capturar Pokémons con la GoPro.

Pues aquí me encuentro de nuevo con algo de tiempo para ponerte al día. Ayer fue lo que yo llamo un día de tranquileo in extremis. Nos levantamos con la luz de la mañana – nublada –, desayunamos tranquilamente unas tostadas con ajo, aceite y tomate y un cafelito. Tras el desayuno nos pusimos a limpiar un poco el tema, quitar hojas secas, barrer, fregar.. vamos, justo lo que te pide el cuerpo cuando estas de vacaciones. Sin darnos apenas cuenta llegaba la hora de comer y como bien indicaba la hora nos pusimos a ello: filetes en salsa con papas asadas, que por cierto, hicimos las papas al microondas y la verdad es que salieron perfectas, con un poquito de aceite, sal y pimienta.. mmm..

Después de la comida es cuando viene el tranquileo in extremis, me tumbé en el sofá y primero escribí la entrada de ayer, después me puse a jugar un poco al móvil – que me duró poco – y por último mi novia me dio un mini-libro titulado «La dama de Urtubi, de Pío Baroja» que tampoco me entretenía lo suficiente, la verdad sea dicha, no soy un gran lector.

Cuando el capítulo 7 del libro daba comienzo decidí dejarlo e irnos a la piscina a darnos un chapuzón. La cosa fue rápida, más o menos lo que tarda en empezar a llover en Londres, que por cierto, hablando de llover, empezó a llover justo cuando estábamos entrando en la piscina. Es una sensación rara pero a la vez molona.

Después del chapuzón fuimos a intentar dar una vuelta, y digo intentar porque fuimos a casa de una de las amigas de mi novia para dar una vuelta y se nos hizo tan tarde que al final nos fuimos sólo nosotros dos a darla. Estuvo genial.

En esa vuelta yo estaba sacando fotillos con mi GoPro chinesca cuando me dice una mujer sentada al fresco: «¿ahí hay algo?», a lo que le responde un hombre sentado a su lado: «es una foto, mujer». La mujer asombrada se explica entre carcajadas: «¡Anda! ¡Yo creía que estabas buscando Pokémons!».

Esa noche, habiendo ya cenado y reposado, decidimos ir a dar otra vuelta. Acabamos en un camino oscuro como la pantalla del teléfono cuando se queda sin batería y se apaga, allí no se veía casi nada, hasta que los ojos se acostumbraron y apareció delante de nosotros un paisaje que se me escapa de la descripción. Tranquilidad, silencio, el sonido de las hojas movidas por la brisa, la luz de la luna bañando las colinas llenas de árboles y los brillos lejanos de las pobres estrellas que explotaron en su tiempo y que por el lag que tenemos vemos ahora.

Tranquilamente estuvimos observando aquel paisaje unos minutos en absoluto silencio y volvimos a casa – la cual disfrutaba del mismo silencio sin nosotros – y nos fuimos a dormir, caímos en nada, y eso que el día no había sido cansado para nada.

Hoy el día ha amanecido con un sol meisin, summer is back. Por la mañana hemos dado una vuelta por el río y nos hemos metido un poco por los huertos, ha sido breve. Hemos innovado un poco con la comida, hemos hecho un sofrito con pollo, pimiento, calabacín, berenjena y cebolla para mezclar con los fideos de arroz chinos que teníamos. La cosa no ha estado nada mal, sólo nos ha faltado un poco de salsa de soja, pero bueno, para la próxima.

Y paro de escribir ya que no veas – en web no sé, pero en móvil parece que llevo ya el Antiguo Testamento – , mañana más, o si no.. pasado xD

cya!