
La identidad del diseño en Córdoba.
Hoy en la actualidad, en nuestra profesión, el rol del diseñador sigue en plena adaptación y transformación. En primer lugar el término “diseño” proviene del italiano antiguo, significaba a la vez el dibujo y propósito. En esta forma está ligada a la intención, al proyecto y a la anticipación de un resultado en una problemática.
De esta forma el diseño participa activamente en una sociedad en función a su cultura, de sus ritos y de sus necesidades, asociándolos en muchos casos a lo económico.
“El diseño no existe tan sólo para fines utilitarios, para satisfacer necesidades y vender, sino para comunicar valores — los cuales son tan culturales como económicos — y asentar directa e indirectamente reputaciones nacionales y cosmopolitas en las redes globales.”
Guy Jullier.
Como dice Jullier no solo hacemos diseño para vender y satisfacer ideales sociales, con fines puramente comerciales, sino que intenta transformar y lograr re formularla, a un diseño más humanista, teniendo en cuenta el contexto cultural, social, político, la época en la que se encuentra. Hoy en día se está logrando ese cambio, en base los paradigmas diversos que existen. Poniendo como central a los sujetos, en una causa, en el cual nos involucramos y tomamos posición en las misma. Es evidente la complejidad de estar frente a lo que somos o queremos ser.
“Muchos diseñadores son conscientes de que el diseño es una herramienta de persuasión, pero también de movilización.”
Raquel Pelta.
Como dice este autor varios diseñadores recurren al autoencargo, para expresar lo que piensan y están a favor de determinadas situaciones, de esa forma protestan, denuncian y/o llaman a la acción. El diseño es una herramienta poderosa que, al mismo tiempo puede persuadir a la gente, que compre tal producto, como también movilizar sus conciencia.
El mundo está saturado de información, saturado de ideas, pero no todas las ideas son sinónimo de progreso. Por eso hay que estar atento para donde ir y ser el indicado para revolucionar el mercado actual, ya que descubriendo nuevas parábolas, y dejar de escalar las ya existentes, de esta manera podríamos re-plantearnos el nivel de importancia y contribución a esta sociedad.
A los diseñadores se refieren con diferentes términos que desde 1980 hasta el 2017, han vacilado entre los siguientes: Consumidor — Cliente — Usuario — Adaptador — Co-creador, siendo “usuario” el término más utilizado. Pero como mencionamos anteriormente, conviene como siguiente eslabón en terminología, la denominación: “Persona” . Simplemente diseñamos para personas, para individuos pares, no deberíamos esperar nada de ellos, sino más bien hacerles propuestas para mejorar su calidad de vida en base a un crecimiento sano, y no explotando los recursos naturales a raíz de sus caprichos, o por beneficio propio o empresarial, ninguno debería fomentar el levantamiento de proyectos que sean perjudiciales, o simplemente de poca relevancia para el crecimiento del ser humano. Las personas evolucionan a la vez que las sociedades, el mundo, entre otros. Necesitamos un diseño más orientado al bien colectivo y nuestra misión radica en hacernos responsable de lo que mostramos.
Tapia Lourdes.
