Benda, el compositor admirado por Mozart

Un retrato musical en siete audiciones

Según la tradición musicológica germana, Georg Anton Benda ocupa un puesto destacado entre los grandes nombres con “B” de la música alemana, concretamente entre Johann Sebastian Bach y Ludwig van Beethoven. Su música se inscribe dentro de la estética del Empfindsamkeit, o estilo sentimental, aunque es especialmente recordado por sus melodramas Pygmalion y Ariadna auf Naxos.

G. A. Benda, ca. 1751. Wikimmedia Commons.

Josep Martínez Reinoso
Edición: Camila Fernández Gutiérrez

Georg Anton Benda (1722–1795) nació en Benátky nad Jizerou, una población situada al norte de Praga, siendo el cuarto hijo de una familia con una gran tradición musical. Su padre tocaba el violín y el oboe en las fiestas del pueblo, aunque se dedicaba profesionalmente al comercio del lino, y su madre era hija del maestro de capilla de la ciudad de Skalsko. Sus tres hermanos mayores, Franz, Johann Georg y Joseph, eran miembros de la capilla musical de Federico II, así que probablemente le animaran y ayudaran a conseguir un puesto en la misma capilla.

En Potsdam y Berlín entró en contacto con el pensamiento ilustrado, la filosofía de Voltaire y Rousseau y la estética sentimental. También conoció a Johann Joachim Quantz y a los hermanos Johann Gottlieb y Carl Heinrich Graun, cuya influencia musical se aprecia en su producción camerística. En su [1] Sonata para flauta y arpa en Sol mayor, la curiosa instrumentación no impide apreciar un estilo construido a partir de fórmulas galantes que estructuran un discurso que enfatiza la expresión afectada de los sentimientos.

Durante toda su vida, Benda estuvo en contacto con Carl Philipp Emanuel Bach, con quien forjó una cercana amistad durante los años que coincidieron en la corte de Federico II. Además, pudo conocer personalmente a Johann Sebastian Bach cuando este visitó a su hijo en Berlín en 1747. Pero, más allá del vínculo personal con la familia del Kantor de Leipzig, sus conciertos para clave materializan una interpretación de la estética sentimental muy similar a la de Carl Philipp, que, a su vez, es heredera de la tradición clavecinística de su padre. Este vínculo estilístico puede escucharse, por ejemplo, en la organización de su [2] Concierto para clave en Fa menor, que combina pasajes de alarde técnico con secciones melódicas claramente sentimentales, tanto en los tutti como en los solos, tal como sucede en los conciertos de los Bach.

“Concierto de flauta de Federico el Grande en Sanssouci por Adolph von Menzel, 1852, muestra a Frederick the Great tocando la flauta mientras C.P.E. Bach le acompaña al teclado. La audiencia (inventada por Menzel) incluye a nobles y a colegas de Bach.

En mayo de 1750, Benda dejó su puesto en la corte prusiana y fue nombrado director musical de la orquesta del duque Federico III de Sajonia-Gotha-Altenburgo, quien le asignó la tarea de organizar la actividad musical de Friedenstein, un hermoso palacio barroco que hizo construir su bisabuelo Ernesto I en la ciudad de Gotha. En esos años, la producción musical de Benda se centró en los géneros sacros ­cantata, misa y oratorio­, siendo su [3] Cantata “Bald wird ihn die himmlische Jugend empfangen” una de sus obras más representativas. En ella, al igual que en las composiciones sacras de otros autores vinculados a la corte prusiana, se plantea una espiritualidad humanizada y galante, donde la expresión sentimental supera la dimensión teológica de los textos.

Autógrafo de la cantata ‘Wie schrecklich Herr sind deine Gerichte’ de Benda. Wikimmedia Commons

En un primer momento, Benda no tuvo que encargarse de la música del Ekhof-Theater, el teatro del palacio de Friedenstein, ya que este se utilizaba de manera ocasional. El ducado había perdido mucho dinero en las guerras de Silesia y, además, Ernst Salomon Cyprian, el predicador de la ciudad, se oponía ideológicamente a las representaciones dramáticas. A pesar de ello, en celebraciones u ocasiones especiales, el teatro se abría para albergar algunos singspiele alemanes o intermezzi italianos.

En 1765, Benda llevaba casi quince años sin salir de Gotha y, tras varias solicitudes de permiso, el duque le permitió emprender un viaje a Italia bajo el precepto de renovar su inspiración artística. A su vuelta, fue ascendido a Kapellmeister con el propósito de modernizar la actividad musical de Gotha según lo aprendido en Italia, pero, debido al alto coste de las producciones operísticas de estilo italiano, Benda solo pudo componer y representar algunos intermezzi de los que no existe grabación.

En 1772, tras la muerte de Federico III, el joven duque Ernesto II de Sajonia-Gotha-Altenburgo, de formación ilustrada y culturalmente más abierto que su padre, contrató a la Seylersche Schauspiel-Gesellschaft, una compañía de teatro itinerante con la que quiso regularizar la actividad teatral en Friedenstein. La compañía, dirigida por Abel Seyler, incluía al actor Conrad Ekhof, a la actriz Charlotte Brandes –esposa de Johann Christian Brandes– y al compositor Anton Schweitzer, a quien Benda había conocido en Venecia.

Precisamente, Brandes había escrito un texto sobre el mito de Ariadna para que fuese representado por su esposa Charlotte y le pidió a Benda que le pusiera música, ya que la versión de Schweitzer había quedado sin terminar. Benda aceptó el encargo y, combinando la tradición teatral alemana y la modernidad de la música operística italiana, compuso el melodrama [4] Ariadna auf Naxos, una obra que aunaba declamación y música a un mismo nivel con el fin de alcanzar una máxima expresión dramática. Después su exitoso estreno, que tuvo lugar el 27 de enero de 1775, Benda se dedicó especialmente a la música teatral y compuso algunos de sus títulos más famosos: Der Jahrmarkt, Medea, Walder, Romeo und Julie y Der Holzhauer, todos con texto del poeta Friedrich Wilhelm Gotter y estrenados en su mayoría en el propio Ekhof-Theater de Friedenstein. De todos ellos destaca [5] Romeo und Julie, un singspiel (género alemán equivalente a la zarzuela española o a la opéra-comique francesa que combina partes declamadas y cantadas) que versiona la obra de Shakespeare siguiendo la estética sentimental, pero empoderando a Julieta frente a Romeo y otorgándole un curioso final feliz.

Romeo and Juliet, Henry Pierre Picou, Oil on Canvas, 48 x 60 cm. Wikimedia Commons.

En la primavera de 1778, Benda renunció temporalmente a su cargo como máximo responsable de la actividad musical de Friedenstein a causa de la tensión que se había generado entre él y Schweitzer, el compositor titular de la Seylersche Schauspiel-Gesellschaft. Dada su nueva popularidad, Benda pensó que podría encontrar fácilmente un puesto en cualquier otro lugar y emprendió un viaje que lo llevó, primero, a Hamburgo, donde volvió a encontrarse con Carl Philipp Emanuel Bach, y, luego, a Viena. Sus obras habían sido representadas con éxito en el Burgtheater de la capital austríaca, por entonces conocido como Teutschen Nationaltheater, así que empezó a promocionarse en la ciudad. Rivalizó con Mozart en el nombramiento como compositor de óperas y singspiele nacionales, aunque ambos reconocían mutuamente su excelencia musical. El salzburgués, por ejemplo, le confesó a su padre por carta el 12 de noviembre de 1778 que sentía una profunda admiración por sus melodramas Medea y Ariadna auf Naxos.

En Viena, Benda también compuso la música de dos nuevos melodramas, Pygmalion y Philon and Theone, aunque, tras seis meses sin conseguir ningún encargo ni puesto concreto, decidió volver a Gotha. Fue allí donde, el 20 de septiembre de 1779, estrenó su [6] Pygmalion, con texto de Rousseau adaptado y traducido al alemán por Gotter, obra con la que el compositor checo terminó de afianzar su fama internacional como autor de música teatral.

En 1780, Benda se estableció en Georgenthal, cerca de Gotha, donde empezó a arreglar sus composiciones para publicarlas y venderlas por suscripción. En el verano de 1781 viajó a París para supervisar la representación de Ariadna auf Naxos en el Théâtre-Italien y, entre 1782 y 1787, compuso su último singspiel, Das tartarische Gesetz, que él mismo describió como “su despedida teatral”. A partir de ese momento, la necesidad de recibir regularmente terapias termales hizo que se mudara a la ciudad balnearia de Bad Köstritz, donde murió en 1795, a los 73 años. Antes, compuso la cantata [7] Bendas Klagen, una especie de testamento musical en cuya portada dejó escrito “y con esto el autor termina su carrera musical a los 70 años de edad”.

Para saber más…

  • Sobre Ariadne auf Naxos, este fragmento del melodrama en una curiosa grabación histórica de 1945, con la actriz checa Jarmila Pechová y la orquesta del Teatro Nacional de Praga.
  • Sobre el palacio de Friedenstein, la página de la fundación que gestiona el edificio y una visita virtual de algunos de sus salones y jardines en Gotha.
  • Sobre otro reto de Federico II de Prusia, este vídeo de la serie documental producida por la Fernsehen der DDR en 1985, que recrea la petición del monarca a J. S. Bach de improvisar sobre el tema de la Ofrenda musical BWV 1079.
  • Sobre Georg Anton Benda, esta página de la Deutsche-Digitale Bibliothek en la que hay una lista de partituras y documentos digitalizados y de libre acceso sobre el compositor.

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