Íñigo Alfonso, Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín, Pablo Pérez López y Alejandra Herranz. Foto: Alfredo Casasola/Archivo Fundación Juan March

Cinco lecciones sobre el resultado de las elecciones presidenciales de Francia

El pasado 25 de abril de 2022, Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín, jurista y experto en relaciones internacionales, y Pablo Pérez López, catedrático de Historia en la Universidad de Navarra, analizaron los resultados de las últimas elecciones presidenciales de Francia, abordando cuestiones como los problemas que tendrá que afrontar Emmanuel Macron en esta nueva legislatura. Durante la sesión, conducida por los periodistas Íñigo Alfonso y Alejandra Herranz, debatieron sobre las próximas elecciones legislativas que se celebran el 19 de junio y el surgimiento de fuerzas políticas de extrema izquierda y derecha. A continuación, te resumimos lo que aprendimos en este encuentro.

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8 min readJun 17, 2022

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El domingo 24 de abril, se celebró la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Francia, que enfrentó al presidente Emmanuel Macron (La République en marche) y a la candidata ultraderechista Marine Le Pen (Rassemblement National). Con un 100% escrutado, Macron ganó ampliamente los comicios, logrando un 58.54% de apoyo, frente al 41.46% conseguido por su rival.

Son muchos los retos a los que el presidente debe enfrentarse: Según el Instituto Nacional de Estadísticas y de Estudio (Insee), la COVID-19 destruyó 715.000 empleos, el paro juvenil alcanzó un 16% en 2021 y hay un 8% de la población en riesgo de pobreza.

En la primera vuelta de las elecciones legislativas del 12 de junio, la lista presidencial y la coalición de izquierda, encabezada por Jean-Luc Mélenchon, empataron. Las encuestas para la segunda vuelta del 19 de junio auguran para el presidente una mayoría parlamentaria menor que hace cinco años, y sitúan a la formación de izquierda como primera fuerza de oposición.

1. El voto triunfante ha sido el voto del temor

Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín: “A pesar del resultado histórico de la formación liderada por Le Pen, obteniendo el 40% de los votos, la victoria de Macron resulta especialmente relevante, puesto que se ha convertido en el primer presidente que ha resultado reelegido sin estar en cohabitación, habiendo tenido un primer mandato con mayoría parlamentaria. Esto es algo histórico, puesto que el electorado francés tiene cierta tendencia punitiva. Fue el caso de François Mitterrand (1981–1995) y de Jacques Chirac (1995–2007), que fueron reelegidos porque en aquel momento el castigo del electorado se dirigió a los que tenían la mayoría parlamentaria y gubernamental. Pero esta vez, Macron era presidente y disponía de la mayoría parlamentaria. Estamos ante una victoria importante”.

Pablo Pérez López: “En todas las democracias, el miedo es un factor que siempre ha funcionado en política. Este resultado es claramente una manifestación de que el voto triunfante ha sido el voto del temor. Lo interesante es que el candidato no era muy querido. Macron no es un hombre querido, es incluso detestado, pero el miedo que hay que se imponga una extrema derecha en Francia es tan fuerte que reunió en torno a él un número de votos que de otra manera no se reunirían. Este factor del miedo es parejo a un profundo sentimiento de descontento con el sistema, que está en la raíz del voto de Le Pen. La existencia de distritos que han dado casi un 60% de apoyos a Le Pen, como el caso de Córcega, nos hace ver que existe todo un sector de la sociedad francesa que está profundamente descontenta”.

2. La victoria de Macron, un suspiro de alivio para Europa

P.P.L: Francia es un país clave en la Unión Europea, pero el respiro de alivio no debe ser de conformismo, porque los problemas que tiene Europa son la suma de los problemas que tenemos los estados miembros y hay que planteárselo con reformas importantes y de calado, plantearnos qué significa la UE. Esto tiene que servir como aviso para ponerse a trabajar sobre el proyecto de Europa que queremos construir”.

L.C.I: “A mí me parece que el apoyo a la Unión Europea es, por supuesto, el apoyo a sus instituciones, pero hay que ir más allá. No hay una idea de Europa a la que no se llegue a través de sus pueblos”.

Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín y Pablo Pérez López. Foto: Alfredo Casasola/Archivo Fundación Juan March

3. Macron es consciente del descontento del electorado

L.C.I: “Ha habido un ligero aumento de la abstención respecto a las elecciones del 2017, pero un 72% de participación es francamente buena, no puede decirse que estemos ante un nivel de abstención preocupante. No obstante, es cierto, que los votos nulos y en blanco han alcanzado los tres millones, esto demuestra que hay desencanto”.

“Hay mucho disgusto en la sociedad francesa en muchos sectores. Macron es consciente de este descontento, lo demostró en su discurso de agradecimiento tras los resultados electorales, donde apeló a la conciliación del país, diciendo que iba a ser el presidente de todos y que su gobierno iba a responder a esos sentimientos de descontento”.

P.P.L: “La cuestión de fondo en esto, es cómo se gestiona políticamente el desencanto con Macron. ¿Por qué le han votado menos en la segunda vuelta? Porque a mucha gente no le ha gustado cómo lo ha hecho en su primer mandato. El descontento de los votantes de Macron está vinculado a dos cosas:

Macron no tiene partido propio, entonces tiene un voto prestado muy importante, del que es consciente. El voto prestado es aquel que no es simpatizante de Macron necesariamente, pero que lo vota para que no salga el contrario. Si este ve que Macron tiene una victoria casi garantizada, no acude a las urnas. Este factor es importante para poner en valor qué es lo sólido y qué no lo es en el futuro de la política que Macron puede realizar.

Actualmente existe un descontento con los elementos del centro, lo que hace que haya un aumento de apoyos a los movimientos extremos. En el caso de Francia, el partido de Le Pen no es el único que pretende acabar con el sistema desde una posición ultraderechista, sino que el de Mélenchon, por parte de la izquierda también. Este enfado compartido por ambos extremos hace que cada vez resulte más difícil predecir el futuro apoyo político que le espera a Macron”.

4. El gobierno electo debe proponer un cambio sin romper el continuismo

P.P.L: “Hay dos respuestas: táctica y estratégica. Una atiende al problema político de cómo te enfrentas a las elecciones, y otra a qué le pasa al sistema para tener una política cada vez más desmoralizante para el votante. Macron tiene que resolver el problema de polarización que existe en el país. Además, tiene que innovar, tiene que crear la expectativa de que está haciendo algo distinto a su primer mandato. Este juego entre la continuidad y evitar el continuismo debe ser la clave, siempre sin despertar nuevas iras en el electorado”.

“De fondo hay un problema bastante más grande: la necesidad de tener un planteamiento acerca de qué es el propio país, qué esperanzas tenemos, hacia dónde podemos caminar y qué nos proponemos para que se supere el debate corto político en el cual lo único que podemos conseguir es esta especie de progresivo declive que desmoraliza al electorado. La percepción ayer tras los resultados era ‘¿Qué ha pasado con este gran país?’”.

L.C.I: “Macron tiene el desafío de consolidar su propio partido. Para eso, la elección de primer ministro puede dar una pista, puesto que, hasta ahora, sus dos primeros ministros respondían al mismo patrón: eran gaullistas y eran altos funcionarios, es decir, el establishment francés más tradicional. Si Macron nombra a una primera ministra socialista, [finalmente Elisabeth Borne ha sido elegida], y se acerca más a la izquierda, puede ser un gesto de conciliación, aunque no debe descuidar el centro derecha”.

P.P.L: “El primer desafío de Macron es cómo va a componer su gobierno y su propio gabinete. Por otro lado, tiene el desafío de cómo va a reaccionar el electorado a los retos que la izquierda y la derecha plantean, como el caso de Mélenchon, que ha puesto sobre la mesa una tercera vuelta electoral, una impugnación institucional. No está planteando un reto político, sino que plantea una cuestión insurreccional, que es una situación muy típica de un contexto en el que estamos ahora, en el que izquierda y derecha pierden significado políticamente”.

“Ahora mismo, el espectro político no se mueve en esos ejes tradicionales, sino que se divide entre los que están satisfechos y los que están descontentos, siempre relativamente, aunque absolutizándose estos últimos. Esta cuestión hace que el radicalismo se abra camino y que planteé grandes dificultades en las elecciones legislativas”.

Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín y Pablo Pérez López. Foto: Alfredo Casasola/Archivo Fundación Juan March

5. Lo que pasa en Francia debe ser un aviso para España

L.C.I: “Un partido arraigado como el de los republicanos, yo creo que se recuperará, aunque nunca alcanzando los niveles de predominio de entonces. El caso del partido socialista es más delicado porque hay que recordar que la historia del partido es relativamente reciente y más frágil, por lo tanto, la izquierda francesa tiene un problema. Además, no se ven figuras importantes del partido que puedan dar un paso adelante y hacerse cargo. Esto es un problema, sino de representación de la izquierda, ahora liderada por Mélenchon, que lo que quiere es una sexta república, que ya no sea presidencialista, que abandone la OTAN, la UE, y, por lo tanto, un panorama muy radical. Haría falta otro Mitterrand que devolviera la cordura a este panorama”.

P.P.L: “Lo que pasa en Francia debe ser un aviso para España. Francia tiene una influencia grande en nuestro país y, sobre todo, los males que aquejan a la sociedad y política francesa tienen que ver con los que aquejan a España. Uno de los más grandes es la defección de las élites políticas en sus responsabilidades más directas. El elector percibe una falta de seriedad de fondo en el agente político, que acaba trasladando al propio sistema. Lo que les ha pasado a las élites de los dos partidos tradicionales franceses es que, los últimos años han sido críticos [declive del voto desde la crisis de 2008], y han ido dilapidando su credibilidad. Esto mismo puede suceder en España, aunque es menos significativo ahora, pero parecía que se iba a dar el fin del bipartidismo con el surgimiento de partidos como Podemos. Si esto crece, coloca a la democracia en un problema nuevo, que no es un problema de programas sino de definiciones institucionales”.

Para saber más…

  • Sobre las elecciones presidenciales del 24 de abril, este informe de Europa Press que muestra y examina los resultados.
  • Sobre las próximas elecciones legislativas, este sondeo de Euronews para los comicios del 19 de junio.
  • Sobre la crisis institucional de Francia, este libro del escritor Xavier Patier, que analiza el inicio de la decadencia de las instituciones en el país, desde una perspectiva espiritual.
  • Sobre la caída de los partidos tradicionales en Francia, este artículo de Carla Mascia para El País, en el que aborda las causas de la debacle electoral del Partido Socialista y Los Republicanos en las pasadas elecciones.

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