¿Cómo financiar tu capital de trabajo?
¡Que la falta de dinero no te impida crecer! Te contamos sobre varias opciones para financiar tu capital de trabajo.

Existen diferentes tipos de crédito para cada necesidad; es importante conocer diversas opciones para usar responsablemente cada una y evitar caer en prácticas erróneas. En cuanto al financiamiento de capital de trabajo, queremos contarte sobre los seis productos más comunes.
Crédito Simple PYME
Es un tipo de financiamiento de mediano y largo plazo y requiere que la empresa comunique al Banco un fin específico, es decir, al solicitarlo la empresa debe tener claro en qué va a utilizar el crédito. En el crédito simple la empresa dispone del crédito en una sola exhibición y los plazos van de 18 meses hasta 15 años en algunos bancos. Se utiliza para financiar el capital de trabajo, proyectos de equipamiento y compra de activo fijo. Con un crédito simple los pagos a capital consisten en pagos fijos mensuales con intereses calculados a tasa variable; los pagos a capital pueden ser de forma mensual, trimestral, semestral o anual; el pago de interés es normalmente mensual.
Crédito Revolvente
Un crédito revolvente es un financiamiento en cuenta corriente y funciona de forma similar a una tarjeta de crédito: el Banco le da una cantidad de dinero a una empresa, el monto (línea de crédito) se fija en el momento en que se otorga el crédito, la empresa puede disponer de él cuantas veces lo necesite y, al final de cada periodo de pago, la empresa tendrá que hacer pagos parciales o totales. Después de eso, se renueva el importe disponible de la línea de crédito (de ahí el nombre revolvente). Dependiendo del acuerdo entre el Banco y la empresa, un crédito revolvente puede o no estar sujeto a una fecha específica de vencimiento.
Este tipo de financiamiento es de corto plazo — dependiendo de la evaluación que el Banco haga de la empresa puede ser de hasta 36 meses — por ello, la mayoría de las empresas lo utilizan para financiar su capital de trabajo: comprar inventario, materias primas, pago a proveedores y empleados, cubrir imprevistos, etc.
Crédito en Cuenta Corriente
Es utilizado como financiamiento para capital de trabajo o para necesidades transitorias de tesorería. Un crédito a cuenta corriente es un tipo de financiamiento revolvente en el cual el Banco otorga a la empresa una cantidad determinada de dinero del cual puede hacer uso libremente. Su principal ventaja es que con él, la empresa puede disponer en forma revolvente del saldo de su contrato de crédito a diferentes plazos, ya sean anuales o se fijen de acuerdo al ciclo financiero de la empresa. Los plazos comúnmente varían de 1 a 5 años con disposiciones de hasta 180 días máximo — según el ciclo financiero de la empresa.
Este tipo de financiamiento permite que la empresa disponga del dinero que le facilita el Banco conforme lo necesite. En el contrato se establece una cantidad máxima (límite de crédito) de la que puede disfrutar el titular (empresa) y el plazo en el que estará vigente.
Tarjeta de Crédito Empresarial
Una tarjeta de crédito empresarial está diseñada especialmente para permitir a las empresas financiarse en cualquiera de los gastos que necesiten, manteniendo control sobre los gastos.
Si una empresa elige esta forma de financiamiento tiene la ventaja de obtener plásticos (tarjetas) ligadas al monto (límite de crédito) y a las condiciones pactadas con el Banco. El plástico es un medio práctico para disponer de los recursos del préstamo (tener chequera y banca electrónica son servicios que normalmente acompañan a la tarjeta). Por estas razones, las tarjetas empresariales ofrecen a la empresa claridad y le permiten lograr control en los gastos que se realizan.
En México, según datos de la Condusef, el 17% de las Pymes usa una tarjeta de crédito personal –la del dueño– para financiar capital de trabajo. Sin embargo, usar una tarjeta personal tiene un precio muy alto para la empresa. Información de Banco de México (Banxico) y de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) demuestran que las tasas de interés de las tarjetas personales son superiores al 33% anual; en cambio, las tarjetas de crédito empresarial suelen tener tasas de interés entre el 10–25% anual.
Habilitación y Avío
Este tipo de financiamiento sólo se puede utilizar para financiar un porcentaje de los gastos de la empresa como la adquisición de materias primas, materiales, pago de salarios y gastos directos de producción; dichos gastos están directamente relacionados con el ciclo productivo de empresas dedicadas principalmente a la industria, servicios, agricultura y ganadería (históricamente, este tipo de financiamiento se utilizaba solo en esta última pero ahora es ampliamente utilizado en diversas industrias).
Se realiza bajo un esquema de pago definido, lo que ayuda a la empresa a una mejor planeación financiera. El dinero del financiamiento puede utilizarse para cubrir el total de los gastos de operación de una empresa tanto en forma simple como revolvente, es decir, para financiar desde uno hasta varios proyectos, en forma permanente. Es un crédito a largo plazo — de hasta 7 años como máximo.
Factoraje
El factoraje permite vender a crédito y cobrar de contado. Las empresas tienen en su activo cuentas por cobrar a sus clientes; una empresa puede decidir ‘vender’ esas cuentas por cobrar a una entidad financiera como Drip Capital. El factoraje es utilizado por las Pymes para satisfacer sus necesidades de capital de trabajo. La entidad financiera asume posesión legal de las facturas y la empresa recibe un adelanto en efectivo normalmente de hasta el 80% de la factura, permitiéndole tener un flujo monetario sano, crecer y tener liquidez para financiar su capital de trabajo debido a que las cuentas por cobrar son anticipadas.
A diferencia de los préstamos bancarios o líneas de crédito, comenzar con el factoraje requiere de un mínimo de documentación y tiempo, la cantidad de dinero a financiar crece a medida que crecen las cuentas por cobrar, y la empresa no asume ninguna deuda porque el factoraje no es un préstamo. Así, el factoraje es una forma rápida y flexible para que una empresa mejore el flujo de su efectivo.
* Si te interesa saber más sobre factoraje internacional y cómo tener acceso a esta herramienta contacta al equipo de Drip Capital aquí.
También puedes visitar la página oficial de La Asociación Mexicana de Factoraje Financiero y Actividades Similares (AMEFAC) aquí.

