Las Leyes del Olvido (o cómo nuestros íconos culturares dejan de serlo)

No sólo las personas se enamoran, los grupos sociales también lo hacen y, a través de este logro común, surgen las canciones, películas e íconos culturales. Pero, como dijo Pablo Neruda “Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido”: ese enamoramiento tiene fecha de término y Cristián Candia, ingeniero físico y estudiante del Doctorado en Ciencias de la Complejidad Social (DCCS), busca entender y caracterizar el proceso que le sigue: el olvido.

Luis Fonsi y Daddy Yankee interpretan “Despacito”

“Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise”.
 Esa frase también forma parte del Poema 20 del poeta chileno e ilustra a la perfección la idea desde la cual Cristián Candia, investigó el fenómeno social universal del olvido de piezas de información en “The Laws of forgetting: Temporal Scales in Human Collective Forgetting”.

Al igual que en la obra de Pablo Neruda, el ingeniero físico y estudiante de cuarto año del DCCS, parte su búsqueda una vez que ya se dio el “amor”, es decir, cuando una pieza de información ya se produjo (una canción, una película, un libro o un personaje) y se comunicó entre las personas hasta hacerlo un tema común, se volvió popular, hasta familiar.

Ese es su tiempo inicial o cero. A partir de ese momento comienza a trabajar la “memoria colectiva”, la representación del pasado que comparte un grupo social y que es el producto del balance que se genera entre la transmisión de esa data y su olvido.

Candia plantea que este proceso en el que dejamos de conversar sobre un tema, objeto o una persona, tiene un efecto de dos etapas: una caída inicial rápida seguida de un descenso más lento. Iría más o menos así: surge “Despacito” de Luis Fonsi y Daddy Yankee. El tema es pegajoso, se vuelve popular y todas las radios lo tocan. Sin embargo, un par de meses después (quizás más de lo que nos habría gustado), dejamos de escuchar tanto esta canción, ya sea porque nos aburrió o porque salió una nueva y más popular. Ahí comienza la caída inicial rápida y dejan de pasarla por la radio para tocar la nueva tonada de moda en su lugar. Sin embargo, se sigue tocando en algunas radios y horarios, cada vez un poco menos, pero se mantiene. A veces, incluso reaparece por alguna mención popular, como sucedió con “Aserejé” de Las Ketchup en los últimos días.

El tema popularizado en 2002 reapareció en las redes sociales esta semana cuando un twittero ofreció una explicación a la misteriosa frase “aserejé”.

Junto a Cristian Jara, César Hidalgo (ambos del MIT Media Lab) y Carlos Rodríguez-Sickert (Director del CICS) desarrollaron este modelo que explica cómo varía la popularidad de esas piezas de información en función de su edad. Para reproducir el patrón de olvido se basaron en los conceptos de memoria comunicativa (la que se transmite por conversaciones, el boca a boca) y la memoria cultural (que precisa de un registro físico).

Cuando el tiempo es más cercano a cero, cobra más importancia la memoria comunicativa, pero mientras aumenta, cobra más importancia la cultural. Ambas tasas, observaron, decrecen a ritmos diferentes.

Investigadores de distintos puntos del globo desarrollan investigaciones sobre la memoria y ya habían identificado el mismo fenómeno, pero no sabían a qué se debía más allá de la explicación que entrega la literatura, la teoría. El acierto de Candia es que Candia logró darle un contexto y una explicación completa a través de modelos matemáticos.

Título alternativo: Cómo olvidamos a nuestros íconos culturales