El odio visceral

Cosas que me pasan


Es muy rara la sensación de odiar a otras personas. De desearles mal. Es muy raro que alguien se gane de los demás el desprecio mas profundo. Tiene que hacer mucho mérito para conseguirlo. Tiene que poner mucho de su parte. Pero cuando se consigue, eso si, es para siempre. No lo dudes, te querrán mal para toda la vida.

En toda mi vida he odiado a my poca gente. Haciendo memoria, he encontrado entre ellos ciertos patrones de comportamiento: usar una situación de poder temporal o permanente para hundir, para aplastar o para aprovecharse de los más débiles. Una mezcla explosiva de egocracia, hipocresía y ombliguismo.

El poder y la toma de decisiones que afectan directamente a otras personas es una responsabilidad demasiado grande para estar ofuscada por el ego. El problema es que muchos de los que llegan a los mandos de esta nave, lo hacer principalmente usando el ego como fuerza motriz. Eso explica la elevada concertación de gente ruin en las altas esferas. No es que el poder te ofusque, es que ya eras así desde un principio. Es más, ese mismo rasgo de tu personalidad es lo que te llevó a esa situación de poder. Una situación donde por fin puedes llegar a ser tu mismo, sin tapujos. Ahora ya puedes dejar de fingir que tienes escrúpulos. Ahora eres tú. La responsabilidad de ser uno mismo. Sin control.

Cuando eres tu mismo… Quien eres?

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