Sigue pasando el tiempo

Por Rab. Sergio Bergman

A siete meses de la muerte de Alberto Nisman, el tiempo sigue pasando y todavía no sabemos nada por parte de la Justicia. No obstante, seguímos todos los 18, recordandolo. Este acto es afirmar la importancia que tiene mantener la constancia de esta ‘Memoria Nisman’, que es recordarlo porque ya no está, pero también no olvidarnos por qué él no está. Todos tenemos sospechas y conjeturas, pero no tenemos la verdad.

Esta convocatoria es un reclamo al derecho a la verdad, paradojalmente con un gobierno que malversó el principio de los Derechos Humanos con la figura de un Fiscal General de una de las causas de terrorismo más importantes de la historia argentina, y nadie dice nada ni se hace cargo. Esto nos lleva a la conclusión de que cuando la Justicia no dijo o no explica quién lo mató, todos sabemos que el gobierno nacional tiene la responsabilidad política por no haberlo cuidado.

Insisto, lo que falta es saber la verdad. En algún momento de la historia, haciendo memoria y siguiendo la Justicia con su trabajo, en vez de ser editorialistas, tenemos que ser ciudadanos dignos de una República que perdió toda dimensión de división de poderes y viabilidad de las reglas de juego. Esto hace que nuestro trabajo sea mantener la memoria y pedir a la sociedad que no olvide.

Quienes lo conocimos al Fiscal sabemos que lejos estaba de su espíritu terminar su vida con su propia mano suicidándose. Podría haber hecho cualquier cosa menos eso. Y esto es algo que los argentinos no podemos recordar si no podemos ver lo que está delante de nuestros ojos.

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