La serpiente

Devocional sobre la ansiedad

1 La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, así que le preguntó a la mujer:
— ¿Es verdad que Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?
2 — Podemos comer del fruto de todos los árboles — respondió la mujer — . 3 Pero, en cuanto al fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: “No coman de ese árbol, ni lo toquen; de lo contrario, morirán”.
Génesis 3.1–3

En el principio no existía la ansiedad. Dios había creado al ser humano con todas sus emociones, incluyendo la alerta sana, para que desarrollara al máximo el potencial de todo el universo. ¿Por qué hoy existe la ansiedad? ¿Qué fue lo que pasó?

Inmediatamente después de la creación (Génesis 1 y 2), existe un acontecimiento trágico para la humanidad: la caída (Génesis 3). La serpiente se presenta con Adán y Eva de manera astuta y sutil con una intención: convencer a la humanidad de rebelarse contra Dios.

Las emociones humanas son sanas y plenas bajo el dominio de Dios. Cuando el ser humano existió con Dios como su centro de vida, todo su interior se encontró en orden. Pero cuando nuestra relación con Dios se rompe, también nuestro mundo interno, incluyendo todas las emociones. Lejos de Dios la cautela se vuelve ansiedad.

La serpiente, astutamente y a través de una pregunta malintencionada, llevó a Adán y Eva a dudar inclusive de su Dios y colocarlo en su contra. Si Dios no está conmigo, mi estado interior natural deberá ser de extrema alerta, preocupación, e inquietud. Si Dios no está para mí, nada en este mundo puede darme verdadera paz y seguridad.

Yo - Dios = Ansiedad


Señor, sálvame de mi rebelión. Todo mi ser se viene abajo cuando me alejo de ti. Cada una de mis emociones se vuelven demonios sin tu presencia. Dame de tu gracia para encontrar paz contigo, si te tengo a ti, lo tengo todo. Amén.