Carmen Fries, Tacos Supreme y Hell or High Watermelon. Fotografía por Mariana González.

Carmen Fries al son del ‘heavy metal’

The Anchored Inn: ‘A place to get fed and drunk’

57 Waterbury St, Brooklyn

Observado desde lo lejos The Anchored Inn es como esa tía a la que no te acercarías ni en tus peores borracheras. A parte de que sus alrededores son igual de concurridos que el Lejano Oeste, este bar tipo galería y sala de conciertos tiene pinta de que solo admite a miembros del club de fan de Iron Maiden y a dueños de motos Harley-Davidson. Todas estas peculiaridades del lugar, claro está, poco importan cuando te enteras que allí dentro encuentras a Carmen.

Las Carmen Fries, digo.

Aun cuando no te aguantes los bombos escandalosos de la batería, ni el humo del cigarrillo — esto solo si te sientas afuera — tienes que tomar un momento de tu vida para ir por una de estas cestas de papas. ¿Qué tienen que las hace tan especial? La verdad, nada que no pueda reconocer un simple humano: queso oaxaca y cheddar, bacon, cebollín y chipotle mayo. Tal vez sea la combinación de quesos, o quizás el bacon es traído directamente del reino sagrado de los tocinos — ve tú a saber — pero a estas papas no le hacen falta más elementos para entrar dentro de la categoría «Las más deliciosas de la ciudad».

The Anchored Inn. Fotografía por Mariana González.

¿Con qué se acompañan las Carmen Fries? Bueno, eso depende de en dónde decidas sentarte. Si lo haces en los bancos de afuera las acompañas con la calle desierta y los grafitis que decoran los edificios industriales que rodean el local. Si por el contrario escoges los taburetes de la barra, o una de las dos o tres mesas altas del interior, entonces comerás papas fritas en compañía de Chávez y Putin. Así es, los tendrás en vivo y a color porque como parte de la decoración de velvet paintings que exhibe el interior del local ambos personajes se encuentran colgando de la pared — junto a otros individuos aún por identificar — .

Velvet paintings. Fotografía por Mariana González.

No, pero en serio, ¿con qué puedes acompañar las Carmen Fries ($11)? La propuesta principal: unos Tacos Supreme ($11). Otras opciones dentro del menú mexicano-americano también podrían ser un Cheeseburger ($15 en el happy hour con cerveza de barril incluida), tal vez un Bacon Wrapped Hot Dog ($6), unos Nachos ($12) o un Crispy Buffalo Chicken Sandwich ($12) — ojo: ten en cuenta que todo esto son acompañantes, no una sustitución de las Carmen Fries — .

A place to get fed and drunk es el motto de este bar tan metálicamente peculiar y el horario de la cocina lo evidencia. Para todos aquellos que buscan comida cuando salen de after party, The Anchored Inn todavía alimenta a sus metaleros y no metaleros a la una de la mañana. Sí, esto solo significa una cosa: ¡hay Carmen Fries para toda la noche! (Léase con voz de anuncio no pagado).

En cuanto a tu bolsillo, no sufrirá más que tus oídos o tus pulmones — en el caso de que seas un antimetalero y un no fumador — . Los precios en el menú van de $11 a $30 y de lunes a viernes, si llegas a tiempo para el happy hour, tienes cada una de las cervezas de barril a solo $4. ¿A que ahora no suena mal plan adentrarte en las calles desiertas del este de Williamsburg, sentarte junto a Putin y hacer la señal de la mano cornuta?