Cómo revitalizar una marca cuando su branding está a punto de morir

Según las bases de la publicidad tradicional, una marca cumple un ciclo de vida parecido al que vivimos las personas. Sin embargo, las interpretaciones más actuales proponen un modelo de branding evolutivo que evite el deceso u obsolescencia de las marcas.

La imagen de la corporación

En la era de las relaciones H2H (Human to Human), las corporaciones comunican sus valores a través de su imagen de marca y centran su actividad comercial en instaurarse a largo plazo en la mente del consumidor.

La imagen corporativa sufre alteraciones a medida que se desarrolla como símbolo y una vez se acaba la fase de crecimiento, es importante dedicar los recursos oportunos a consolidar los valores que han respaldo esa expansión.

Para conseguirlo, necesitamos contar con un manual de identidad corporativa que coarte las malas prácticas y nos asegure la homogeneidad de la imagen, mensajes y valores de la marca. En este sentido, una tipificación exhaustiva de las normas de construcción de la identidad corporativa puede ayudar a proteger el concepto que se intenta transmitir.

Cómo revivir una marca

Una de las mejores estrategias para revivir una marca es apostar por un cambio de orientación hacia un nuevo tipo de consumidor, lo cual implica una reestructuración de los mensajes y otras piezas del branding corporativo. Un ejemplo claro de este enfoque lo protagonizó Puma cuando lanzó su línea de ropa urban en lugar de dirigirse solo a la gente que hacía realmente deporte.

El branding evolutivo

El branding moderno intenta renovar constantemente los elementos visuales que interaccionan con el cliente. Así mismo, el mayor conocimiento que se tiene de las preferencias del público permite segmentar mejor esos elementos y ofrecer una experiencia de marca distinta para cada consumidor.

Si queremos que nuestra marca no envejezca, debemos aumentar su reactividad y renovar su atractivo sin alterar lo que la hace tan especial para los clientes.