Apple va ganando la carrera de los pagos móviles, pero le están pisando los talones

Cuando Apple decide apostar por una tecnología, que se popularice entre los usuarios y comience a dar dinero es solo cuestión de tiempo. La firma que comanda Tim Cook no se caracteriza por lanzar los dados al aire con cada innovación y esperar a que la suerte le sonría. Ni drones, ni realidad virtual, ni coches que se conducen solos… A diferencia de otros gigantes, los de Cupertino solo se deciden a entrar en unos pocos sectores, pero allí donde recalan suele haber dinero. O empieza a haberlo cuando llegan, pues determinar qué fue antes, si los huevos de oro o la gallina, resulta complicado.

Como sucedió con los smartphones y las apps, los pagos móviles son una de esas áreas que la compañía que fundaron dos Steves, Jobs y Wozniak, está llamada a revolucionar. En el último trimestre de 2016, según los datos que ha hecho públicos la propia empresa, el número de transacciones realizadas a través de Apple Pay se incrementó un 450% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Aunque la multinacional californiana no desvela cifras oficiales, un reciente informe de Juniper Research determinaba que el uso del servicio se duplica cada año, con previsión de alcanzar los 86 millones de usuarios a finales de 2017. Una cifra que superaría la suma de sus dos principales competidores, Samsung Pay (que llegaría a los 34 millones) y Android Pay (que ascendería a 24 millones). En conjunto, la consultora espera que el número de personas que se animan a pagar desde el móvil supere los 150 millones antes de que acabe el año. Para alcanzar los 500 millones tan solo habremos de esperar hasta 2021.

Son previsiones halagüeñas para un sector que está empezando a despegar en los países occidentales, donde cada vez son más los establecimientos que se atreven a aceptar los pagos desde el móvil. Sin ir más lejos, de acuerdo con los propios datos de Apple, el número de comerciantes estadounidenses que han incorporado la opción de Apple Pay a la hora de pasar por caja ha pasado del 4% en 2014 al 35% a finales de 2016.

Un estudio reciente de Statista llegaba a conclusiones similares, con alrededor del 36% de los comerciantes del país de las barras estrellas aceptando Apple Pay frente al 24% que aceptarían Android Pay y el 18% que permitirían usar la alternativa de Samsung para saldar la cuenta. De nuevo, la manzana mordida como principal motor de implantación, tanto en los bolsillos de los usuarios como en las empresas, de las tecnologías vinculadas con el móvil.

No obstante, el crecimiento del sector del pago móvil aún es lento, son muchos los obstáculos que quedan por salvar y las expectativas deben moderarse. Según los datos de eMarketer, menos del 20% de los usuarios de smartphones han pagado alguna vez desde el móvil en los últimos seis meses. En la misma línea, un reciente informe de Gene Munster revelaba que solo el 13% de los propietarios de un iPhone — “decepcionante incluso para las expectativas más conservadoras”, según el prestigioso analista de Loup Ventures — han probado Apple Pay.

La ciberseguridad y el riesgo de exponer información privada están entre los principales temores de los usuarios a la hora de adentrarse en este tipo de pagos. Además, la progresiva popularización de las tarjetas contactless, que aportan similar comodidad a la hora de pasar por caja, podría estar restándole atractivo. Así parece confirmarlo una investigación llevada a cabo en Reino Unido, que apunta a estos factores para explicar por qué tan solo un 1% de los consumidores optaría por los pagos móviles en escenarios cotidianos como comprar ropa o comida. Tampoco en Francia parecen muy dispuestos. En el país vecino, menos de la mitad de los usuarios de smartphone se muestran inclinados a usar aplicaciones como Apple Pay, ni siquiera para realizar compras inferiores a 20 euros.

Es algo que, sin duda, va a cambiar en los próximos años. Según Forrester Research, el monto de las transacciones realizadas con el móvil en los siete principales países de la Unión Europea (Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, España, Suecia y Reino Unido) llegará casi a triplicarse en los próximos cinco años, pasando de 52.000 millones a finales de 2015 a 148.000 millones en 2021.

El principal motor del crecimiento, según la consultora, serán las tecnologías que permiten pagos sin contacto en el propio lugar de la compra, como el NFC. Pero, para que esto suceda, primero tendrán que generalizarse. Cuando acabe 2017, tan solo el 11% de los smartphones activos en todo el mundo será compatible con Apple Pay; el 61%, con Android Pay; y el 3%, con Samsung Pay. El mercado necesita que esos porcentajes aumenten, pero también, al mismo tiempo, que los comerciantes adapten sus terminales de pago a la tecnología necesaria para comunicarse con smartphones.

Que se sumen todos los que todavía no lo han hecho es una de las importantes misiones que tendrán que cumplir los promotores de los pagos móviles, que van desde los ya citados gigantes de la tecnología (Apple, Samsung, Google…) hasta los reyes de las tarjetas de crédito (Visa y Mastercard), pasando por los bancos (en España tenemos el ejemplo de Bizum, una alianza de 27 entidades financieras), numerosas startups (Verse, Boletus…) o la estrella de los pagos online tradicionales, PayPal.

Esta última se está haciendo un hueco en los primeros puestos de la parrilla de salida de los pagos móviles gracias a Venmo, una aplicación para mover pequeñas cantidades de dinero entre particulares (pagar a medias una cena, comprar regalos en grupo, dividir el coste del alquiler…) que goza de enorme popularidad entre la gente joven y que recientemente ha comenzado a implantarse como forma de pago en los comercios.

En el primer trimestre de 2017, según la propia compañía, se transfirió a través de la app la cifra récord de 6.800 millones de dólares (unos 6.200 millones de euros), el doble que durante el mismo periodo del año anterior. Y todo gracias a encandilar a los millennials, que muestran un desinterés alarmante por el resto de alternativas.

Mientras el 35% de los jóvenes participantes en una reciente encuesta no había utilizado app alguna para realizar pagos desde el móvil y solo el 14% decía haber usado la que ofrece su banco, el 44% afirmaba recurrir a Venmo con más frecuencia para transferir dinero a sus amigos. De ahí a que también conviertan este servicio en su referente para pagar en establecimientos, algo que todavía no hacen, hay un trecho, pero PayPal está mejor situado para recorrerlo que sus competidores.

Además, el gigante de los pagos online ha llegado a un acuerdo con la todopoderosa Google para unir fuerzas y ponerle las cosas muy difíciles a Apple. A partir de ahora, PayPal será una de las opciones disponibles a la hora de pagar con Android Pay, sellando una alianza que no solo llegará a la mayoría de potenciales usuarios (pues hablamos del sistema operativo más popular del planeta), sino que además reforzará la posición de ambas empresas e incrementará su atractivo a la hora de negociar con establecimientos.

Dos rivales que se dan la mano para competir con Apple Pay, la apuesta de la manzana mordida que lidera un sector con mucho potencial que aún no ha hecho otra cosa que nacer. ¿Logrará encabezar esta revolución como lo hicieron con las apps y los smartphones? ¿Llegarán a reemplazar los pagos móviles a las tarjetas de crédito? Al margen de las predicciones más o menos halagüeñas, es pronto aún para saberlo.

El equipo de NTS.

Imágenes de Apple (y 2), Android y Venmo.