Así logran los gigantes de la tecnología que la inteligencia artificial ayude a tu empresa

A pasos agigantados, la inteligencia artificial se empeña en mostrar sus bondades de cara al sector corporativo. No en vano, cuenta con unos prescriptores de lujo: los gigantes de la tecnología han abrazado el mundo de los algoritmos y el aprendizaje automático para ponerlos al servicio de empresas de todo el mundo.

No obstante, y a pesar de la inversión de empresas como Google, Apple, Facebook o Microsoft, la adopción de esta tecnología por parte de las compañías aún no ha alcanzado la madurez. De hecho, según un reciente estudio de Salesforce, el 61 % de los propietarios de pequeñas empresas creen que sus negocios no están preparados para la llegada de la inteligencia artificial.

Otro análisis llevado a cabo por la consultora Forrester en materia de inteligencia artificial vendría a confirmar este aparente miedo a la inteligencia artificial: según sus datos, aunque el 58 % de las empresas han considerado la posibilidad de adoptar herramientas relacionadas con la inteligencia artificial, solo el 12 % habría decidido dar el paso finalmente. En realidad, ese pequeño porcentaje podría ser determinante de cara al medio plazo, cuando los primeros se alcen con una ventaja competitiva.

¿Qué hacen los gigantes por tu negocio?

Probablemente, uno de los escollos que aún debe superar la inteligencia artificial para aterrizar en los procesos de negocio de las empresas es simplemente de carácter didáctico. Si bien los gigantes de la tecnología copan titulares después de adquirir startups vinculadas con el aprendizaje automático o el reconocimiento facial, los responsables de tecnología de las empresas no siempre saben qué efectos positivos podría tener en el día a día de sus compañías.

Para empezar, algo que permite determinar la importancia de la inteligencia artificial en los próximos años se encuentra en los propios objetivos de los gigantes: tanto Google como Microsoft han pasado de autodenominarse mobile first para pasar a ser AI-first. Toda una declaración de intenciones que va mucho más allá de una mera denominación: ambos gigantes saben que el futuro pasa por la tecnología basada en la inteligencia artificial y ya se han puesto manos a la obra.

Microsoft, sin ir más lejos, creó el pasado año la que es actualmente su cuarta división: Investigación e Inteligencia Artificial, que en solo un año ha crecido en 8.000 nuevos empleados. Y sus efectos no tardaron mucho en dejarse notar entre los usuarios. Al fin y al cabo, la simple presencia de Cortana en la nueva versión de Windows es una señal del interés que tiene la compañía a la hora de acercar el mundo de los asistentes virtuales y la inteligencia artificial a su amplia masa de usuarios.

No hay que olvidar que Windows 10 representa una cuarta parte del mercado de los sistemas operativos y que hasta Apple reconoce que la última versión del sistema operativo de Microsoft es más popular que la de la manzana mordida. Cuantos más usuarios recurran a Cortana, más material tendrá la compañía para desarrollar su inteligencia artificial.

No obstante, más allá de los usos que pueda tener la inteligencia artificial para cualquier usuario, la compañía tam-bién trabaja en el desarrollo de esta tecnología para el ámbito corporativo. Sin ir más lejos, la posibilidad de que Skype traduzca de forma simultánea las conversaciones es una potente herramienta de cara a los procesos internacionales de cualquier empresa.

Pero aún hay más: Microsoft ofrece a cualquier empresa que quiera desarrollar sus propias aplicaciones basadas en la inteligencia artificial Microsoft AI Platform, un marco en el que los desarrolladores encuentran varias herramientas (Microsoft Cognitive Services, Microsoft Cognitive Toolkit y Microsoft Bot Framework) con las que implementar algoritmos en el servicio de computación en la nube de Microsoft.

Se trata de algo similar a lo que ofrece Apple a través de Core ML y ARKit: herramientas para desarrollar aplicaciones basadas en la inteligencia artificial y la realidad aumentada, respectivamente.

Y hablando de inteligencia artificial y la manzana mordida es imposible olvidar a Siri. “Siri no es solo un asistente de voz”, afirmó Craig Federighi, vicepresidente de ingeniería de software de la compañía, durante el evento de desarrolladores de Apple en junio de 2017. “Con la inteligencia, Siri entiende el contexto. Entiende tus intereses. Entiende cómo usas tu dispositivo. Entiende lo que quiere después”. En definitiva, Siri es la puerta para que Apple conozco todo lo relativo a sus usuarios y, por qué no, utilice esa información para que las empresas hagan ofertas segmentadas a usuarios concretos.

No obstante, es Facebook quien se lleva la palma a la hora de ofrecer productos basados en la inteligencia artificial a las empresas que quieran servirse de esta tecnología en sus distintos procesos. Especialmente, en el marketing y la atención al cliente. No en vano, los ya populares chatbots demuestran ser de utilidad a la hora de dar información o incluso llevar a cabo ventas desde Facebook Messenger.

Pero aún hay más: los de Zuckerberg ponen a disposición de los desarrolladores Wit.ai, una plataforma (y un lenguaje) con los que desarrollar sus propios chatbots y otras aplicaciones basadas en la inteligencia artificial. Además, la propia red social recurre a la inteligencia artificial en distintos procesos. Así, propone etiquetas en las fotos en base al reconocimiento facial, traduce posts de distintos artículos y lo más interesante para las empresas es que, gracias a sus algoritmos, la propia plataforma propone qué perfil de usuario puede estar más interesado en un anuncio corporativo.

Por supuesto, Google no falta a la cita con la tecnología y también pone su granito de arena a la hora de hacer que la inteligencia artificial llegue a las empresas de todo el mundo. Tanto es así que Alphabet, la empresa matriz, trabaja ya en la creación de cursos online sobre inteligencia artificial, con tutoriales incluidos sobre cómo escribir código y desarrollar algoritmos capaces de clasificar fotografías, traducir texto o incluso comprender vídeos.

Todo ello, además de los productos y servicios que la propia compañía ofrece en su Cloud Platform, donde los desarrolladores y responsables de tecnología de las compañías podrán encontrar algoritmos y soluciones “prentrenadas” con las que comenzar a desarrollar sus propias herramientas inteligentes.

Ya sea para atender a clientes, para mejorar las tareas de marketing o para incrementar las ventas, lo cierto es que la inteligencia artificial está siendo preparada para llegar a las empresas y revolucionarlas. Tal y como espera Accenture, en 2035 esta tecnología debería aportar 14.000 millones de dólares (algo más de 12.000 millones de euros al cambio actual) a través de 16 industrias diferentes repartidas por una docena de países de todo el mundo. Una revolución global con algoritmos como protagonistas.

El equipo de NTS.

Imagen de Pixabay.

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