El BYOD no tiene frenos y la mayoría de las empresas deben afrontar esta nueva realidad

El uso de gadgets personales en el puesto de trabajo no es ninguna novedad. Como ya comentamos en un artículo previo sobre esta tendencia que recibe el nombre de BYOD (Bring Your Own Device), cada vez son más las empresas que permiten el uso de dispositivos personales en el puesto de trabajo. Una tendencia que, además, parece que también afectará a relojes inteligentes, pulseras y otros productos de la familia de los wearables, en lo que ya se ha bautizado como WYOD (Wear Your Own Device).

La realidad del BYOD responde al elevado uso de apps y software que la gran mayoría de personas utilizan en el día a día. Esta costumbre lleva a los usuarios a incrementar sus expectativas en sus puestos de trabajo habituales, provocando así que las empresas deban, al menos, considerar la implantación de políticas de BYOD (límites de uso, seguridad, etc).

Consideraciones que, según Gartner, se están convirtiendo ya en una realidad y que se acelerarán todavía más en los próximos años. La compañía americana presentó recientemente un estudio en el que afirma que en 2018 el 70% de los profesionales utilizarán en sus puestos de trabajo gadgets personales, entre los que destacan smartphones, tablets y ordenadores personales.

Según declaraciones de Guido Peterssen, Director de I+D y soluciones software de Alhambra-Eidos, esta situación supone la necesidad de que las empresas apuesten “por la creación de apps integradas en los ecosistemas de la empresa y el desarrollo de soluciones a medida para el m-business y el m-commerce”.

Estas palabras fueron pronunciadas por Peterssen durante una conferencia organizada por Alhambra-Eidos y Citrix sobre Movilidad Corporativa. Un evento en el que participaron profesionales del sector y numerosos CIOs con el objetivo de hablar sobre las próximas tendencias que afectarán a empresas y trabajadores en el ámbito de la movilidad.

El teletrabajo acelera el BYOD

Gracias a diversas herramientas y al actual contexto económico, son cada vez más las personas que trabajan a distancia, ya sea de forma habitual o unos pocos días a la semana. Según José María Ochoa, Director de Estrategia Corporativa de Alhambra-Eidos, el teletrabajo aumentó un 80% entre los años 2005 y 2012 y en la actualidad 1 de cada 5 usuarios trabajan desde su casa al menos un día a la semana.

Esto tiene consecuencias directas para las empresas y para los trabajadores que desempeñan esos puestos de trabajo. Para los segundos en el sentido de que obtienen una flexibilidad laboral inexistente anteriormente y para las empresas porque deben diseñar estructuras adecuadas para garantizar la buena integración de esos dispositivos caseros en las redes corporativas.

Deben hacerlo, sobre todo, porque la movilidad corporativa es un fenómeno que no parece que vaya a detenerse, sino acelerarse. En palabras de Ochoa:

“La Movilidad Corporativa despegará cuando las compañías, conscientes de que la movilidad aporta beneficios positivos y ventajas competitivas a los procesos de negocio, incrementen su presupuesto en el ámbito IT para soluciones de Movilidad y de Seguridad, ya que actualmente el 86% de las empresas percibe beneficios en la movilización de procesos de negocio, pero sólo dedican un 4% de su presupuesto en movilidad, así que todavía queda camino que recorrer”

Clave: la inversión en seguridad

El último punto mencionado por Ochoa resulta clave en este contexto. Si bien la movilización y aspectos como el BYOD parecen claves en el futuro de los usuarios y corporaciones, algunas se muestran reticentes a implantar los sistemas adecuados para su integración en el ámbito laboral. Algo que se refleja en el 4% del presupuesto dedicado a movilidad indicado por Ochoa.

La pérdida o hurto de dispositivos personales con información corporativa pueden suponer un quebradero de cabeza para las empresas, además de una importante carga económica como destacan en este artículo de Forbes.

Ante la pregunta de si vale la pena realizar la inversión necesaria para acomodar estos nuevos servicios, los expertos parecen tenerlo claro: todo depende del tipo de compañía y sus necesidades.

Pero de lo que tampoco queda duda es de que en un entorno cada vez más digital, globalizado y deslocalizado, el uso de dispositivos personales en todos los ámbitos no se va a frenar; incluido en los puestos de trabajo. De ahí que el BYOD vaya a dejar de ser una opción en los próximos años para convertirse en una necesidad.

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Las imágenes de este artículo proceden, por orden de aparición, de Startup Stock Photos, Michael Coghlan y Yuri Samoilov