La cámara de los smartphones tiene cada vez más y más aplicaciones empresariales (y Google quiere convencerte)

Hasta ahora, las cámaras presentes en los móviles corporativos han sido más bien un elemento de atrezo presente en el smartphone, pero de escasa utilidad a la hora de abordar la amplia mayoría de los procesos de negocio. Sin embargo, esa situación podría cambiar pronto. De hecho, son varios los gigantes tecnológicos que están desarrollando nuevas herramientas basadas en las imágenes y que, sin lugar a duda, tarde o temprano aterrizarán en el ámbito corporativo.

La última en hacerlo ha sido Google, que ha lanzado tres aplicaciones experimentales cuyo pilar central es el de la fotografía. “Hoy lanzamos la primera entrega de una serie de appsperiments fotográficos: experiencias fotográficas móviles utilizables y útiles construidas sobre tecnología experimental”, presentaban desde la propia compañía a través de su blog.

La primera de ellas es Storyboard, una app que escoge de forma automática varios fotogramas de un mismo vídeo para componer con ellas una única imagen a la que se le da la estética de un cómic. Por otra parte, con Selfissimo! Google apuesta por una herramienta capaz de hacer una fotografía de forma automática con solo detectar que estamos posando ante la cámara del móvil (para luego darle un filtro en blanco y negro a la instantánea resultante). La última de esas tres aplicaciones experimentales es Scrubbies, con la que es posible editar vídeos cambiando su velocidad de reproducción y la dirección de las imágenes hasta crear bucles.

¿Qué tiene que ver con mi empresa?

En principio, estas tres aplicaciones con las que Google ha decidido experimentar en el mundo de la fotografía tienen poca utilidad en la mayor parte de procesos de negocio de una compañía al uso. Sin embargo, el movimiento de los de Mountain View no importa tanto por el producto que ofrecen a día de hoy como por las tecnologías que están desarrollando y con las que experimentan en este trío de apps.

Así, en realidad, Google está confirmando su apuesta por la inteligencia artificial y el reconocimiento facial. Sin ir más lejos, Storyboard aprende a destacar cuáles son los fotogramas más destacadas de cada vídeo, mientras que Selfissimo! reconoce nuestras caras y sabe cuándo dejamos de movernos para posar ante la cámara.

Con ambas tecnologías presentes en una flota móvil corporativa el abanico de posibilidades se abre mucho más que hasta ahora. Tanto como para poder augurar que, en unos años, la cámara del smartphone de empresa será esencial en el día a día. Sin ir más lejos, y de cara a proteger la seguridad corporativa, ya hay teléfonos que se desbloquean a golpe de reconocimiento facial, como el afamado iPhone X.

Desde luego, a partir del desarrollo del reconocimiento facial y del software presente en las cámaras de los móviles corporativos también se podrán acelerar ciertos procesos. Sin ir más lejos, la lectura de códigos de barra o códigos QR en entradas o paquetería ya comienza a hacerse con ese sensor que ha ido siempre en el bolsillo pero al que no se le había dado mucho uso hasta ahora: la cámara de fotos del móvil gana peso día a día.

Sin embargo, en principio este es solo el comienzo. Aparte de sus usos a nivel identificativo y logísticos, la cámara de los teléfonos móviles puede aportar todavía mucho más a los procesos corporativos gracias al desarrollo de otras tecnologías relacionadas, como la realidad aumentada.

Todos y cada uno de los gigantes tecnológicos han hecho sus apuestas en el sector de la realidad aumentada. Ya sean entornos de desarrollo o herramientas para alojar la ingente cantidad de datos que generará esta tecnología en la nube, tanto Google como Amazon, Apple, Microsoft y Facebook se han embarcado en la aventura de las realidades aumentada y virtual. A pesar de la complejidad técnica que pueda entrañar en un principio, lo cierto es que el pilar fundamental de esta tecnología es esa básica herramienta que lleva año en los móviles corporativos: la cámara del móvil.

Así, cuando en un futuro no muy lejano las videoconferencias permitan mostrar objetos digitales e incluso compartirlos en mitad de la reunión, el hecho de que la cámara del smartphone sea de calidad y cuente con un software a la altura de las circunstancias será clave.

De hecho, todos y cada uno de los usos corporativos que se le puedan dar a la realidad aumentada exigirán una cámara móvil de calidad. Sin ir más lejos, el desarrollo de esta tecnología también permitiría en el día de mañana que sea un algoritmo el que observe, a través de la cámara, una maquinaria o un aparato averiados y pueda determinar cuál es el origen de su fallo. Sin una cámara capaz de discernir bien qué hay delante de su sensor, poco importará el grado de desarrollo de la realidad aumentada.

En cualquier caso, y como ya se ha mencionado anteriormente, la existencia de entornos como Amazon Sumerian o Rekognition facilitarán que los desarrolladores creen aplicaciones corporativas en las que la cámara sea la herramienta fundamental y el objetivo final no sea otro que acelerar los procesos de negocio en los que su sensor pueda ser de ayuda. Además, los servicios de almacenamiento en la nube también serán aliados indispensables. No en vano, permitirán que cualquier compañía, sea cual sea su tamaño, acceda a la posibilidad de recurrir a estas tecnologías para su día a día. Todo, a partir de una simple cámara de fotos móvil.

El equipo de NTS.

Imagen de Adrianna Calvo.

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