El iPhone 8 y otras novedades que Apple podría presentar en la gran fiesta del décimo aniversario

Aunque todavía no ha repartido las invitaciones, parece que ya podemos ir marcando con un círculo en el calendario el martes 12 de septiembre como el día en que Apple presentará al mundo sus próximas apuestas, con margen suficiente para que protagonicen el periodo de compras navideñas.

Pese a que la cita se repite cada año por estas mismas fechas, las expectativas están aún más altas porque se trata de un evento especial: el del décimo aniversario del iPhone, buque insignia y principal motor de las ventas de la manzana mordida. Se espera que se presente no solo una versión rompedora del smartphone de Apple, cuyo nombre todavía es una incógnita (¿iPhone 8? ¿iPhone X?), sino también dos versiones actualizadas de los últimos modelos de la marca, el iPhone 7S y el iPhone 7S Plus.

También es muy probable que Tim Cook se suba a la palestra con un nuevo Apple Watch (el primero que podrá conectarse a internet sin la ayuda de un teléfono), una nueva Apple TV (por fin compatible con la tecnología 4K) y más detalles sobre el altavoz HomePod que anunció durante la pasada edición de la WWDC, su conferencia para desarrolladores.

Trío de ases

Por primera vez desde que Steve Jobs mostró el iPhone original en 2007, parece que los de Cupertino van a presentarse en la cita de septiembre con tres nuevos teléfonos en el bolsillo. Dos de ellos, según las filtraciones, serían la renovación de sus actuales estrellas: el iPhone 7S y 7S Plus. Se espera que mantengan el diseño y supongan un avance en prestaciones como la potencia del procesador, la cámara o la duración de la batería.

También habrán de ser las opciones asequibles de la firma, pues el tercer modelo con que Tim Cook podría subirse al escenario, el que vendría a ser el iPhone 8 (aunque podría no llamarse así), será el smartphone más caro que Apple haya lanzado hasta la fecha. Según The New York Times, el precio de entrada podría rondar los 1.000 dólares.

A cambio de tamaño desembolso, el iPhone del aniversario promete ser el más sorprendente (¿y también innovador?) que la manzana mordida haya desarrollado en años. En lo referente al diseño, seguirá la línea que han trazado los Android de gama alta: pantalla que ocupa casi todo el frontal y prácticamente sin marcos. Esto parece obligar a prescindir del icónico botón Home o al menos de su presencia física, pues bien podría estar integrado bajo la pantalla (o renunciar a la forma circular que lo caracteriza desde 2007).

Un cambio de look que podría afectar también al sensor de huella dactilar Touch ID, que tal vez se vea reemplazado por la nueva apuesta de la firma en biometría: un sistema de reconocimiento facial que, según las filtraciones, será capaz de detectar nuestro rostro incluso por la noche o en condiciones de mala iluminación gracias a una cámara infrarroja. Si esto sucediera, desbloquear el terminal o autorizar pagos móviles habría de hacerse con un selfie en vez de colocando el dedo sobre el botón Home, como hasta ahora, algo que cada usuario juzgará a su manera como una ventaja o un inconveniente.

También es posible que el lector de huella se integre bajo la pantalla, incluso si no lo hace el botón Home, o que sea trasladado a la parte trasera del dispositivo, tal vez donde se encuentra el inconfundible logo de la manzana mordida. En cierto sentido, sería más lógico que sufra alguna transformación y no desaparezca, pues Apple ha invertido mucho en la tecnología Touch ID durante años para abandonarla ahora. Aunque nunca se sabe…

Volviendo a la pantalla, y siempre según las filtraciones, parece que Apple ha estado trabajando en tres versiones diferentes: 4,7 pulgadas, 5,5 pulgadas y 5,8 pulgadas. Esta última sería la encargada de estrenar en los iPhone la tecnología OLED, ya presente en modelos de la competencia, que podría ser bienvenida por los avances que supone en ciertos sentidos (colores más intensos, menor consumo energético…) o sufrir un recibimiento más tibio si los entusiastas de Apple consideran, como algunos expertos, que las imágenes que ofrecen este tipo de pantallas son menos naturales.

Todo ello se verá acompañado, casi sin duda, por la doble cámara que ya introdujo el iPhone 7 Plus, cuyos sensores habrán mejorado. No obstante, podría ser insuficiente para los requerimientos de la gran apuesta de futuro de Tim Cook: la realidad aumentada. Como ya demostró durante la pasada WWDC con el anuncio de ARKit (un conjunto de herramientas para crear aplicaciones con esta tecnología), esta tecnología se ha convertido en una de las prioridades de la compañía.

Se espera que Apple muestre algunas demos interesantes durante su cita de septiembre. ¿Descubriremos entonces por qué los de Cupertino están tan esperanzados? ¿Serán capaces de dejarnos con la boca abierta? ¿Nos demostrarán para qué sirve la AR en un teléfono móvil más allá de los juegos? ¿Tendrán entre manos una auténtica revolución para las apps como lo fue en su día la Apple Store?

Quizá muy pronto obtengamos respuestas, y tal vez se desvele al mismo tiempo si el iPhone del aniversario, como se ha publicado, incorporará un sensor láser (similar al lídar de los coches autónomos) que le ayude a calcular las distancias entre objetos de una forma mucho más precisa. Justo lo que necesita para llevar la realidad aumentada un paso más lejos que sus competidores, a los que acaba de sumarse Google con ARCore.

Que no pare la fiesta

Aunque el iPhone está llamado a ser el protagonista en la gran keynote del año en su décimo aniversario, no será el único producto que Apple haga desfilar en septiembre. Una nueva versión de su reloj inteligente, el único que ha logrado hacerse un hueco en el mercado, podría ver la luz con un reclamo contundente: será el primer Apple Watch de la manzana mordida capaz de acceder a internet sin la ayuda de un teléfono.

Está por ver cuál será el tipo de conexión que utilice (aunque lo más probable es LTE, lo cierto es que el despliegue de las redes 4G aún es escaso en muchos países) y también las posibilidades que ofrezca cuando no esté vinculado a un iPhone: ¿escuchar música? ¿Hacer llamadas? ¿Pedir un Uber? Veremos cuán lejos han llegado los de Cupertino.

Además, si se cumplen las previsiones de la mayoría, el evento nos permitirá conocer más detalles sobre el HomePod, un altavoz conectado similar a Amazon Echo y Google Home (aunque aparentemente más limitado) que la firma de la manzana mordida anunció en junio y planea comercializar en diciembre. Y debería ser también el día del estreno de una nueva Apple TV, por fin compatible con el 4K (terreno al que podría llegar de la mano de una buena oferta de contenidos) e incluso con la tecnología HDR (aunque es poco todavía lo que se encuentra disponible).

Con estas novedades en materia de hardware, que se suman a la actualización a iOS 11 cuyos detalles conocemos desde la WWDC, Apple tiene todo lo que necesita para volver a ser el centro de todas las miradas el día de su keynote. Aunque este año tiene más pinta de fiesta: la celebración del décimo cumpleaños del iPhone.

El equipo de NTS.

Imágenes de Mike Deerkoski, Apple y Guilherme Rambo.