El reconocimiento de imágenes llama a la puerta de tu empresa (y es muy útil)

En una época en la que algo tan sencillo como una imagen en formato GIF es capaz de resumir algunos sentimientos mucho mejor que las propias palabras, el mundo corporativo también parece estar a punto de rendirse al poder de las imágenes. De hecho, a día de hoy ya es posible que los clientes busquen y compren productos sin pensar una sola palabra: todo, gracias a la fuerza de lo visual y a una tecnología que está ya lista para despegar.

El caso que mejor representa esta tendencia es el de Pinterest. La red social nacida en 2010, que cuenta ya con 200 millones de usuarios activos mensuales, lleva años trabajando en el reconocimiento visual para hacer de él un innovador y futurista modelo de negocio. En 2015, la compañía anunció que había estado desarrollando una herramienta que permitiera encontrar imágenes similares entre sí a partir de una sola fotografía. Un año más tarde, Pinterest lanzaba Lens, un servicio con el que los usuarios pueden fotografiar objetos para encontrar información sobre ellos y acceder a su compra. En definitiva, una suerte de Shazam que, en lugar de música, identifica visualmente objetos y los encuentra en la Red.

“Creo que el objetivo es que todo el mundo sea pinnable, dijo entonces Jeff Harris, jefe de producto de la división de búsqueda visual de Pinterest. Y, efectivamente, la tecnología ya está lista y las empresas deben ir haciéndose a la idea de que pronto no todas las búsquedas se llevarán a cabo con palabras, sino que muchas de ellas se harán simplemente con imágenes.

Compras y mucho más

Tal y como plantea el asistente visual de Pinterest (presente también en el Bixby de Samsung), y que incluso ya cuenta con una versión especializada en moda, la principal fortaleza del reconocimiento de imágenes pasa por facilitar los procesos de compra hasta límites insospechados. Por primera vez, los usuarios tienen ante sí la posibilidad de afirmar, sin necesidad de estar dentro de una tienda, “me gusta; me lo compro”. Estés donde estés, cualquier cosa que veas puede ser identificada y comprada en cuestión de segundos a través de una app.

No obstante, cabe preguntarse si las empresas cuentan con los recursos necesarios como para estar presentes en ese mercado virtual que crean herramientas como Lens. Y lo cierto es que, más pronto que tarde, la tecnología de reconocimiento visual estará al alcance de cualquier compañía. Bastará con establecer acuerdos con las empresas responsables del software de reconocimiento visual para que nuestros productos aparezcan en sus plataforma, e incluso que lo hagan ofreciendo descuentos especiales a los usuarios.

Por otra parte, aquellas organizaciones que quieran probar suerte con el reconocimiento visual como método para alguno de sus procesos también podrán hacerlo sin llevar a cabo grandes desembolsos.

Así, mientras Pinterest y Google han desarrollado sus propias herramientas, Amazon ofrece a los responsables tecnológicos de las empresas su Rekognition, una herramienta de reconocimiento de imágenes que aprende a través del deep learning y una multitudinaria biblioteca de fotos. Integrando su API (interfaz de programación de aplicaciones por sus siglas en inglés) en la app corporativa para hacer que esta sea capaz de identificar objetos o personas y encontrarlos en la Red, los profesionales de cualquier empresa podrán acceder a esta tecnología.

Además de plantear cómo pueden las empresas recurrir al reconocimiento de imágenes (algo que ya es posible a través de las distintas iniciativas antes vistas), también es relevante preguntarse por sus posibles usos en el ámbito corporativo más allá del propio del comercio electrónico.

El aliado de los bots

Uno de los procesos de negocio que podría verse beneficiado por la llegada del reconocimiento visual es la atención al cliente. Si este necesario servicio veía su principal esperanza de futuro hasta ahora en la llegada de los bots a la hora de ofrecer atención 24 horas al día durante toda la semana sin aumentar costes, la tecnología que vincula inteligencia artificial e imágenes permite plantear un panorama futuro aún más innovador.

No en vano, mientras los algoritmos de hoy en día aprenden a comprender las palabras de los usuarios, el hecho de poder identificar imágenes permitirá ofrecer servicios mucho más completos. Así, en un futuro no muy lejano bastaría una fotografía para que el bot encargado de la atención al cliente identifique la duda o petición del usuario. Tras aprender a ser una herramienta conversacional, el algoritmo tendrá que ser adaptado a un panorama mucho más visual.

Sin embargo, esto no quiere decir que la tecnología de reconocimiento de imágenes vaya a echar por tierra el trabajo que se ha venido haciendo hasta ahora con bots a la hora de atender a los usuarios, sino que se tratará de servicios complementarios. Una suerte de alianza inteligente que tendrá como resultado la aceleración y el abaratamiento de ciertos costes.

Por ejemplo, los servicios técnicos podrían pasar de ser telefónicos a alimentarse de imágenes: una fotografía de un televisor con un mensaje en pantalla o de una pieza estropeada podrían ser suficientes para que la inteligencia artificial identifique el problema y proporcione una solución a cualquier hora del día.

Ahora bien, esta incipiente tecnología tiene aún algunos retos que superar. Primero, habrá de lograr ser lo suficientemente atractiva como para interesar tanto a empresas como a usuarios. Por otro lado, tendrá que hacerlo respetando siempre la privacidad de aquellos que puedan ser fotografiados: al fin y al cabo, al estudiar una instantánea para identificar un objeto, el software también analizará los rostros que aparezcan en ella.

En cualquier caso, parece que el reconocimiento visual ha hecho más válido que nunca el refrán “vale más una imagen que mil palabras”. Algunas herramientas ya están listas para demostrarlo y convencer de ello a las empresas.

El equipo de NTS.