El reto tecnológico de Río 2016: así es la trastienda digital de los Juegos Olímpicos

Atlanta, 1996. Por primera vez en la historia, los Juegos Olímpicos cuentan con página web, aunque funciona más lenta de lo esperado. El avance tecnológico queda contrarrestado además por un grave fallo de IBM. Uno de sus sistemas es incapaz de suministrar a tiempo los resultados a numerosos medios de comunicación, un problema que afectó a la reputación del gigante en su propia patria.

Veinte años después, y cuando falta poco más de una semana para que comience la trigésima primera olimpiada, otro tipo de dificultades hacen que la capacidad de Río de Janeiro para celebrar unos Juegos Olímpicos esté en entredicho, con la negativa australiana a entrar en la Villa Olímpica por su inhabitabilidad. ¿Habrá algún batacazo de envergadura en la infraestructura tecnológica?

Por el momento, Elly Resende, la mente tecnológica detrás de las Olimpiadas de Río 2016, ha detallado cómo se han invertido 1.500 millones de dólares (1.350 millones de euros) en los proveedores tecnológicos y de qué forma se ha organizado el chiringuito tecnológico para dar soporte a las más de 206 delegaciones que acuden a este gran evento, teniendo en cuenta además la presencia de 25.000 periodistas.

“Empezamos los Juegos centrándonos solo en las operaciones, con un conjunto de políticas, procedimientos y procesos y un equipo de operaciones capaz de actuar rápidamente en caso de que haya algún tipo de fallo”, ha destacado Resende. 8.000 personas han estado implicadas en los últimos cuatro años en la trastienda tecnológica de estos Juegos. Ahora bien, ¿cuáles son sus funciones exactamente?

El Centro de Operaciones Tecnológicas, corazón de las TI

Atos es la compañía encargada de coordinar el Centro de Operaciones Tecnológicas para los Juegos, desde donde se monitorizarán y controlarán todos los sistemas TI.

Eso sí, la llegada de la antorcha olímpica no marcará el comienzo del trabajo en este centro, “el equivalente TI al principal estadio” en palabras del CIO de los Juegos Olímpicos de Río. Este espacio se abrió ya el pasado mes de noviembre y trabajará conjuntamente con el Comité Organizador, Atos, Omega (encargada de cronometrar las competiciones y ofrecer los resultados), Panasonic (responsable del equipo audiovisual) y Samsung (al mando de las comunicaciones por wifi).

El gigante Cisco suministrará dispositivos de red y puntos wifi, 500 servidores y el equipamiento de un sistema para la prevención de intrusos, Symantec también asume parte de la responsabilidad de la seguridad informática y la compañía brasileña Embratel se encarga de las telecomunicaciones y proveerá de algunos servicios como las emisiones en directo.

Una completa red de aliados tecnológicos que quedó finiquitada con la firma de los contratos el pasado mes de mayo. Eso sí, ahora trabajan para conseguir que todas las soluciones funcionen de manera simultánea en cada sede y además tienen que atender a las demandas específicas de cada Federación Internacional.

Precisamente algunas de las novedades de esta cita olímpica han influido en la propia planificación tecnológica, ya que el rugby y el golf, que requieren un gran sistema de sensores, se estrenan como deportes olímpicos. A ello se suma el despliegue de nuevas tecnologías en algunos deportes, como por ejemplo el uso del GPS para que los aficionados observen con más detalle las competiciones de remo o el nuevo sistema de puntuación electrónica del tiro con arco.

Resende también ha querido prestar una mayor atención a los Juegos Paralímpicos, generando los resultados en tiempo real para todas las competiciones en lugar de exclusivamente para las que están televisadas.

¿Serán las Olimpiadas mejor conectadas?

Las celebradas en Londres fueron las Olimpiadas más conectadas de la historia, con 1,2 ‘petabytes’ (1.200 ‘terabytes’) de datos transferidos en la web deportiva más visitada del mundo, con un pico de casi 97.000 visitas a la página cada segundo.

Ahora, en plena era del ‘smartphone’, las demandas de conexión aún son mayores. Además de servicios por cable, las sedes olímpicas ofrecerán redes de wifi abiertas para el público. De hecho, incluso los autobuses de la prensa dispondrán de conexión a internet.

Para conseguirlo, la organización está trabajando con diferentes operadores, además de con el Ministerio de Comunicaciones de Brasil y el regulador de telecomunicaciones Anatel, para atender la demanda. Aunque el CIO de Río 2016 asegura que las grandes operadoras podrán ofrecer una red robusta para el tráfico de datos, lo cierto es que algunos opinan lo contrario.

Tras estudiar el tiempo de respuesta de las webs brasileñas a lo largo de diez meses, la plataforma de rendimiento digital Dynatrace ha señalado que Brasil encontrará dificultades para ofrecer red inalámbrica a todos los usuarios, especialmente para dispositivos móviles, precisamente los que más tráfico web generarán.

Mientras tanto, operadoras como T-Mobile ya han aprovechado para anunciar que proporcionarán conexión de alta velocidad, llamadas gratis ilimitadas e incluso eliminarán el engorroso ‘roaming’. Así que habrá que esperar para ver si los esfuerzos por ofrecer wifi funcionan o las empresas de telecomunicaciones se ven desbordadas.

Unas Olimpiadas en la nube

Una de las novedades de los Juegos Olímpicos de Río es que, por primera vez, algunas de las aplicaciones, como la gestión de acreditaciones o la organización de las actividades de los 50.000 voluntarios, funcionarán por completo en la nube. En concreto, la compañía de telecomunicaciones Embratel será la encargada de proporcionar esa pionera nube privada. Una migración que ha permitido a Atos reducir considerablemente el número de servidores necesarios: de los 719 de Londres 2012 a los 250 de Río 2016.

Según la compañía, la tendencia de que los sistemas de las Olimpiadas se gestionen en la nube seguirá evolucionando en los próximos años: el modelo estará completamente basado en ella para los de Tokio en 2020.

Más allá de esas aplicaciones, la web de los Juegos Olímpicos que ofrecerá todos los resultados de las competiciones en tiempo real en los próximos días, así como la de los Paralímpicos, también funcionarán en la nube. El Comité Olímpico de Río 2016 contrató el año pasado a Microsoft para crear y mantener las principales páginas del evento, que estarán alojadas en su plataforma de ‘cloud computing’ Azure.

El CIO ha explicado, además, que este esfuerzo porque los Juegos se desarrollen en la nube se ha unido a un trabajo de virtualización de servidores, lo que ha permitido que se reduzcan a la mitad el número de equipos físicos necesarios para que funcionen los sistemas.

El desafío de la seguridad

La cita olímpica pueden ser un objetivo jugoso para los cibercriminales. De hecho, Gerry Pennel, el CIO de las Olimpiadas de Londres, reconoció que sufrían ciberataques diariamente. De hecho, se enfrentaron a uno particularmente importante, si bien lograron que la cosa no fuera a mayores. Eso sí, la preocupación por este asunto aumenta en cada edición.

Por ello, el equipo de Resende ha designado la seguridad como un área clave y ha preparado un extenso proyecto de seguridad, dividido en nueve flujos de trabajo — desde el conocimiento de las herramientas de protección al trabajo de monitorización o al seguimiento de los ataques — con el fin de estar preparados para actuar rápidamente si es necesario. Eso sí, reconoce que la seguridad total no existe. “No es apropiado para nosotros empezar diciendo que los Juegos son a prueba de fuego a este respecto, es realmente una materia en la que no deberíamos ser arrogantes”, ha confesado.

Como ya se ha mencionado, Cisco se encargará de algunos aspectos de la seguridad de Río 2016, como la instalación de un ‘firewall’ que monitorizará el tráfico que entra y sale de la red, mientras que la compañía de seguridad Symantec será una de las encargadas de preservar la protección y confidencialidad de los datos a través del despliegue de 15 de sus productos de seguridad.

El comité organizador ha comprado además 2.000 ordenadores para supervisar el extenso entramado tecnológico que comenzará a funcionar dentro de unos días. Por el momento, la organización ya ha anunciado que Atos realizó en mayo una exhaustiva prueba de tres días — 500 personas trabajaron para ello en 37 sedes — y que todos los sistemas aprobaron el examen, incluyendo los aspectos relacionados con los posibles ciberataques.

Así que, si todo sale según lo previsto, ni los equipos olímpicos, ni los periodistas ni los internautas o espectadores de la cita olímpica nos percataremos siquiera de la existencia de ese inmenso dispositivo TI, que finalizará el 18 de septiembre con la ceremonia de clausura de los Juegos Paralímpicos.

Eso sí, como destaca Elly Resende, el CIO de Río 2016, el legado tecnológico también se aprovechará después de esa fecha. Los ordenadores se donarán a las autoridades de Río de Janeiro y los profesionales TI que han participado en el evento a lo largo de este tiempo habrán vivido una enriquecedora experiencia. “Estamos hablando de miles de personas dedicadas a la tecnología, que ahora están cualificadas y son capaces de trabajar en entornos críticos y que claramente serían útiles en un sinfín de segmentos del mercado”, sentenciaba Resende.

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Las imágenes de este artículo son propiedad, por orden de aparición, de Río 2016, Olympic, Brasil2016.gov.br/ Miriam Jeske y Atos