¿En qué se diferencia el email marketing de los emails transaccionales?

La comunicación entre una empresa y sus clientes es fundamental en todas las fases de un proceso de venta, desde el momento en el que un consumidor se registra en una página web o tienda online hasta el servicio post venta.

A la hora de trasladar esta comunicación a la práctica, las empresas tienen varias posibilidades encima de la mesa. A pesar de que diversos estudios publicados en los últimos años han demostrado que un 20% de los emails que se envían nunca son recibidos ni leídos, es precisamente el correo electrónico uno de los principales mecanismos utilizados por las empresas para comunicarse con sus clientes.

¿Cómo? Con emails que pueden clasificarse en dos categorías diferentes: email marketing y correos o email transaccional. A continuación explicaremos las diferentes entre ambos métodos y las ventajas que presenta cada uno.

Email marketing

El email marketing se refiere a la utilización del correo electrónico como forma de marketing y/o de publicidad. En esta categoría entrarían productos como emails publicitarios, newsletters, etc. En definitiva, se trata de correos que empresas envían a sus (potenciales) clientes sin que estos lo hayan solicitado.

Esto, como veremos más adelante, es una de las principales diferencias con respecto a las estrategias de email transacciones.

Los correos que forman parte de estrategias de email marketing son enviados por la propia empresa a las listas que ya tenían previamente de antiguos y actuales clientes. En numerosas ocasiones se trata de reavivar la relación con dichos clientes y, de alguna forma, recordarle que la empresa sigue estando ahí y que tienen nuevas ofertas, productos o cualquier otro servicio que pueda resultar interesante para el consumidor.

Email transaccional

Como decíamos anteriormente, una de las principales diferencias entre el email marketing y el transaccional está en el hecho que causa el envío del correo.

En el caso del email transaccional se suele decir que el envío es provocado por la interacción del usuario con una empresa. Un claro ejemplo de ello son los correos que las tiendas suelen enviar a sus clientes cuando estos completan un pedido, realizan un pago o se dan de alta.

Estos correos son enviados normalmente de forma programática, lo que quiere decir que su envío se produce de forma automática sin que la empresa deba realizar todo el proceso de forma manual, desde la composición del email hasta su envío.

Así, podemos decir que las dos principales características de los emails transaccionales son las siguientes:

  • Responden a una acción realizada por el usuario
  • La rapidez en el envío es mucho mayor que en otros casos

La naturaleza de este tipo de comunicación tiene una consecuencia directa sobre la respuesta de los usuarios ante su recepción. Así, un estudio de MarketingSherpa afirma que el 75% de los usuarios abren y leen los emails transaccionales “con frecuencia” o “siempre”. Si, como clientes, sabemos que el email viene provocado por una acción propia, ¿cómo no vamos a abrirlo y leerlo?

Este tipo de marketing tiene consecuencias positivas sobre la relación empresa-cliente, ya que aumenta la sensación de respuesta, de atención al cliente y éste se sentirá más cuidado o atendido.

Para el envío de los emails transaccionales se suelen utilizar servicios específicos que permiten su gestión y control. Y precisamente en NTS Solutions estamos preparando el lanzamiento de un nuevo servicio para integrar soluciones de email transaccional en grandes corporaciones.

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Las imágenes de este artículo son propiedad, por orden de aparición, de Yoel Ben-Avraham, Joe The Goat Farmer (y 2)