Face ID para el iPhone X y otras novedades que Apple quiere llevar a tu oficina

La de ayer era la presentación más esperada de los últimos tiempos. No en vano, este es el año del décimo aniversario del iPhone y cabía suponer que Apple volvería a sorprender a medio mundo con lo anunciado en su keynote. Y, por primera vez desde el escenario del Steve Jobs Theater, los directivos de la firma de Cupertino mostraron los nuevos dispositivos que, probablemente, en unas semanas comenzarán a hacer acto de presencia en las sedes de no pocas compañías.

El plato fuerte de la presentación de Apple llegaba de la mano de los tres nuevos iPhone que saldrán próximamente al mercado. Se trata del iPhone 8 (desde 809 euros), el iPhone 8 Plus (desde 919 euros) y el iPhone X (desde 1.159 euros), que llega para convertirse en el buque insignia de la compañía. No en vano, su diseño es el más innovador de los últimos iPhone: la pantalla, de 5,8 pulgadas, ocupa la práctica totalidad de la superficie del móvil.

El rediseño del teléfono inteligente de Apple va acompañado de la que es la principal novedad, no ya del terminal, sino de todo cuanto presentó ayer la compañía: Face ID. Tal y como se puede apreciar en el aspecto del iPhone X, el sensor que hacía las veces de lector de huellas dactilares ha desaparecido. Así, el sistema de desbloqueo Touch ID da paso a uno más revolucionario basado en el reconocimiento facial.

Efectivamente, la seguridad de las flotas móviles corporativas que cuenten a partir del 3 de noviembre con algún iPhone X dependerá en gran parte de esta tecnología. Gracias a la cámara frontal (de 7 megapíxeles) y el resto de sensores que hay en ese único borde que aparece sobre la pantalla, el iPhone X es capaz de reconocer el rostro de su propietario, incluso cuando las condiciones lumínicas no son las mejores.

Si bien muchas empresas pueden desconfiar del nivel de seguridad que ofrece Face ID, lo cierto es que desde Apple ya han querido tranquilizar a los futuros usuarios de un iPhone X. Según la compañía, este sistema de reconocimiento facial es más seguro que Touch ID: la probabilidad de que un ciberdelincuente pueda burlar esta tecnología es de una entre un millón.

Un mundo de posibilidades

El reconocimiento facial también es utilizado por Apple en el iPhone X para ofrecerles a los usuarios una característica que a buen seguro se popularizará tarde o temprano. Se trata de los animojis, emoticonos animados que toman la expresión del rostro de aquel que esté ante el iPhone. Una novedad poco productiva que, no obstante, deja la puerta abierta a que Apple utilice los datos de nuestra cara para un sinfín de nuevos usos.

Otro de esos usos, de hecho, ya está presente en el iPhone X. Los sensores del teléfono detectan si estamos mirando la pantalla, para así retrasar el momento de oscurecerla y apagarla. Además, será el sistema de seguridad que permita hacer pagos con Apple Pay.

No obstante, y ya que Apple almacenará esta información en el chip A11 Bionic de forma segura, las apps corporativas podrían abrir la puerta al reconocimiento facial como método de seguridad integrado. Así, en lugar de recurrir a las tradicionales credenciales (que se olvidan con facilidad y, además, pueden caer en las manos menos indicadas tras una filtración o un ciberataque), el acceso a las aplicaciones corporativas podría llevarse a cabo a través del reconocimiento facial.

Además de esa gran novedad que ha supuesto la llegada del reconocimiento facial al iPhone X, Apple presentó ayer otra característica (presente, en este caso, tanto en el iPhone X como en los iPhone 8 y 8 Plus) que a buen seguro facilitará no pocos procesos corporativos: la carga inalámbrica. Así, los empleados que cuenten con un nuevo iPhone corporativo no dependerán de cables y las oficinas dejarán de llenarse de cajones llenos de cargadores.

Conversaciones sin teléfono

No obstante, Apple no ha dedicado su keynote exclusivamente a la presentación de los nuevos iPhone y, de hecho, una de las novedades más interesantes que se han mostrado en el escenario del Steve Jobs Theater llega de la mano del renovado Apple Watch. El dispositivo de los de Cupertino, que se sitúa ya como el reloj más vendido del mundo, cuenta ahora con con conectividad LTE.

Así, el Apple Watch Series 3 ha logrado lo que sus antecesores no pudieron ofrecer nunca: independencia casi total respecto del iPhone. Entre otras cosas, será posible utilizar el reloj para escuchar música en streaming e incluso para realizar llamadas sin necesidad de tener el iPhone cerca.

De cara a su uso corporativo, esta posibilidad abre todo un mundo de posibilidades. Por una parte, olvidar el móvil de empresa ya no sería un problema: con llevar el smartwatch sería suficiente. Además, hace que el WYOD (wear your own device) pueda tomar fuerza como tendencia: los empleados podrían trabajar con su wearable en la empresa y atender sus llamadas con él, sin necesidad de tener cerca el teléfono personal o el móvil corporativo.

En definitiva, la presentación de Apple ha traído consigo interesantes novedades que pronto comenzarán a llegar a las empresas. De hecho, el uso del reconocimiento facial como medida de seguridad o el auge del WYOD son solo un par de las posibilidades que se plantean gracias al universo de la manzana mordida. En el horizonte, tecnologías como la realidad aumentada (ya presentada previamente) ofrecerán nuevas alternativas para que las empresas lleven a cabo sus procesos de negocio de una forma más sencilla, completa y, sobre todo, causando un mayor impacto.

El equipo de NTS.