Inteligencia artificial, internet de las cosas y ‘blockchain’: así será la transformación digital de 2020

Actualmente, el almacenamiento en la nube y el BYOD (las siglas de ‘Bring your own device’, “trae tu propio dispositivo” en castellano) son las principales tendencias tecnológicas en el sector empresarial. Ambas ahorran costes y espacio a las compañías y obligan a las organizaciones a llevar a cabo mayores esfuerzos en materia de seguridad. Sin embargo, teniendo en cuenta la velocidad a la que evoluciona todo en la era digital, en poco tiempo los motores de la actividad corporativa serán otros bien distintos.

Un reciente estudio realizado por la consultora estadounidense IDC desvela cómo se espera que evolucionen en los próximos años algunas tecnologías que empiezan a hacer acto de presencia en el mundo empresarial a día de hoy. Así que a los CIO de las empresas les toca tomar nota y empezar a trabajar en novedosos sectores como el de la inteligencia artificial o el del blockchain.

Según el informe, en los próximos años las compañías podrán optar por incluir en sus procesos distintas técnicas que les permitan desarrollar sus productos y distribuirlos de una forma mucho más rápida. En definitiva, los avances que están acercándose ya al sector empresarial aportarán agilidad y flexibilidad. Precisamente esas son dos de las ventajas que trae la inteligencia artificial.

Mientras numerosas empresas apuestan a día de hoy por el uso de bots para agilizar procesos internos (relacionados, por ejemplo, con los chats grupales para el trabajo en equipo a través de herramientas como Slack) y para atender a sus clientes de forma automática, desde IDC señalan que, en 2021, el 70% de las empresas recurrirán a tecnologías cognitivas y a la inteligencia artificial.

De hecho, no se trata solo del vaticinio de una consultora: hay quienes ven una oportunidad de negocio en el desembarco de la inteligencia artificial en el mundo corporativo. No en vano, el 73 % de los CEO encuestados en otro estudio de IBM afirmaban estar seguros de que esta tecnología será clave en sus respectivas organizaciones. Por si fuera poco, más de 6.000 directivos participantes en el estudio preveían un retorno de un 15 % en sus inversiones en materia de inteligencia artificial.

Y si algunos ya piensan en el retorno de la inversión es porque, precisamente, se espera que esta crezca de forma notable en los próximos meses. Si el gasto global en tecnologías cognitivas en 2016 fue de unos 3.000 millones de dólares (algo más de 2.500 millones de euros al cambio actual), desde IDC señalan que en 2019 podría superar los 30.000 millones de dólares (más de 25.000 millones de euros).

No en vano, la mitad de los CEO preguntados por IBM aseguran que sus organizaciones ya trabajan en la adopción de este tipo de tecnología de cara al año 2019. Así, el crecimiento esperado será aún mayor en España, donde solo un 8 % de las empresas están haciendo uso de la inteligencia artificial a día de hoy. Si el desconocimiento es uno de los motivos de esa escasa penetración, parece comprensible que, tal y como apuntan desde IDC, el 46% de la inversión esperada vaya a ir destinada a la formación.

Una vez superado ese escollo, la entrada de la inteligencia artificial en los procesos habituales de cualquier empresa no dejará lugar a dudas. De hecho, desde la consultora señalan que en 2019 el 75 % de los empleados tendrá contacto con la inteligencia artificial a través de las apps corporativas.

Y ese solo será el comienzo: un año más tarde, el 40% de las transacciones de comercio electrónico estarán gestionadas por algoritmos. Además, también en 2020, el 100 % de los trabajadores usarán la tecnología cognitiva en relación a la internet de las cosas, otra de las grandes tendencias que están por venir.

‘Blockchain’

Por ahora, el potencial de la tecnología detrás de Bitcoin no está siendo explotado excesivamente en el sector corporativo. De hecho, solo el 4 % de las empresas europeas recurren a blockchain (cadena de bloques en español) y, además, en la mayoría de los casos se utiliza solo de forma experimental.

En realidad, resulta lógico, teniendo en cuenta la complejidad de esta tecnología, la ausencia de perfiles especializados en blockchain y el desconocimiento que, por ahora, le rodea. De hecho, aunque lo primero que se venga a la cabeza al mencionar esta tecnología sea el mundo de las criptodivisas, lo cierto es que blockchain va mucho más allá. Tanto es así que, a día de hoy, algunas empresas ya firman sus contratos a través de esta tecnología para que esos acuerdos sean inteligentes y se ejecuten por sí solos. De esta forma, se aceleran procesos de negocio.

Sin embargo, según el estudio de la consultora, esos usos pioneros y experimentales del blockchain pasarán a ser una tendencia en solo unos años. Además, se combinarán con el resto de claves de la transformación digital que ya está teniendo lugar. Así, IDC destaca en su informe que, en el año 2019, el 20 % de las iniciativas relacionadas con la internet de las cosas incluirán el uso de la tecnología popularizada por Bitcoin.

No obstante, esta tecnología seguirá irremediablemente ligada al sector económico. Si a día de hoy las instituciones financieras son las que más apuestan por blockchain de forma experimental, en dos años un 60 % de los bancos contarán con servicios vinculados a la cadena de bloques. Será de esta forma como el complejo sistema empleado para la creación de Bitcoin se popularice, hasta tal punto que se espera que, en 2020, una de cada cinco transacciones se hagan a través de esta tecnología.

Así, ya sea invirtiendo en investigación o apostando por herramientas que ya estén desarrolladas a día de hoy, lo cierto es que los CIO deben seguir mirando al horizonte para comenzar a implementar en sus empresas tecnologías como la inteligencia artificial, la internet de las cosas o la cadena de bloques. Todo ello, sin perder de vista que la inversión en seguridad cada vez habrá de tener más peso en las partidas presupuestarias.

El equipo de NTS.

Imágenes de Startup Stock Photos y Jason Benjamin.

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