La unión de las ‘apps’ hace la fuerza: alianzas para ofrecer un mejor servicio

Conducir y disfrutar de la música no es algo precisamente nuevo y, sin embargo, las nuevas tecnologías habían llegado a poner en peligro esta especie de tradición al volante: o elegías escuchar tus canciones favoritas desde el ‘smartphone’ o te decantabas por que las órdenes de tu GPS interrumpieran tus playlists favoritas. Por eso, hace tan solo unos días, Spotify y Waze anunciaban una alianza con la que pretenden facilitar a los usuarios de ambas plataformas una conducción segura y, a la vez, amena.

La unión hace posible que los usuarios puedan recurrir a sus listas de reproducción de la plataforma de música en streaming sin salir de la herramienta propiedad de Google, que continúa dando indicaciones sobre el camino a seguir. Algo que, efectivamente, parece lógico, pero que hasta ahora no era posible, teniendo que desatender la conducción coger el móvil y cambiar de una app a otra para o bien navegar por Spotify o bien visualizar la información del tráfico en Waze.

Juntos es mejor

La compañía sueca de música y la aplicación para conductores, no obstante, no han recurrido a una fórmula nueva. De hecho, Spotify ha hecho del cobranding una de sus principales estrategias a la hora de ponerle las cosas fáciles a sus usuarios allá donde estén. Sin ir más lejos, en los últimos meses del pasado año, Spotify se alió con Tinder para que los usuarios que buscan el amor en la app social pudieran compartir su música favorita (e incluso encontrar pareja con unos gustos similares).

Sin embargo, aquella no era la primera vez que Spotify recurría al cobranding. Ya un lustro antes, la compañía se había aliado con Samsung y Seat para el lanzamiento del Ibiza Spotify, un coche con el que se hacía entrega de un smartphone de la marca coreana y una cuenta premium del servicio de música en streaming.

En definitiva, se trata de una fórmula más que recurrente para la plataforma, que ve en el cobranding una singular forma de ampliar su alcance mientras evita un excesivo aumento de los costes de marketing, la principal ventaja de esta estrategia empresarial. Mientras tanto, las marcas con las que se alía logran atraer a los usuarios de Spotify y ofrecerles un mejor servicio a aquellos que ya lo fueran, logrando así fidelizarlos.

Tanto es así, que se ha convertido ya en una estrategia común entre las compañías que ofrecen servicios tecnológicos. De hecho, dos gigantes del tamaño de Nike y Apple recurrieron ya a ella a finales de la primera década del siglo XXI, en una singular alianza que unía zapatillas deportivas y el popular iPod para ofrecer a los usuarios datos sobre su actividad física:

Es precisamente el sector de los wearables uno de los que más recurre al cobranding dentro del mundo de la tecnología. No en vano, el hecho de que estos dispositivos sean también accesorios visibles pone en bandeja alianzas entre las compañías fabricantes y las empresas de moda. Algo similar ocurre con los mismísimos smartphones: modelos como Samsung Giorgio Armani o LG Prada son realidad gracias al cobranding entre gigantes corporativos.

¿Y las aplicaciones?

Por su parte, la reciente alianza entre Spotify y Waze confirma toda una tendencia que parece ser difícil de frenar. El cobranding se ha convertido en una singular forma de aumentar el alcance en un contexto en el que las tiendas de aplicaciones aparecen abarrotadas de opciones para los usuarios. Así, aquellas que más destaquen por combinar distintos (y útiles) servicios, tendrán más posibilidades de ganarse el favor del público.

Precisamente este hecho explica que Waze haya recurrido a Spotify para este primer gran acuerdo y no a Google Play Music, plataforma propiedad de la misma compañía. Spotify tiene más de cien millones de usuarios y desde la aplicación con información del tráfico han preferido esa opción antes que la más cercana.

Además, esta estrategia corporativa se presenta como una de las posibles formas de monetizar aplicaciones. Mientras los usuarios prefieren hacer uso de herramientas gratuitas (o, en todo caso, con un modelo freemium), las empresas desarrolladoras podrían comenzar a lograr ingresos a través de alianzas con otras plataformas que requieran de los servicios ya creados en la suya.

Se abre, además, todo un abanico de posibilidades. No en vano, cualquier aplicación podría aspirar a ofrecer un sinfín de servicios sin necesidad de haberlos creado, simplemente gracias a acuerdos con otras empresas. Esta suerte de federación de aplicaciones podría dar lugar a un futuro panorama en el que las aplicaciones bancarias ofrezcan acceso a WhatsApp, las corporativas sean compatibles con el uso de Skype para agilizar procesos y fomentar la productividad y, en definitiva, un buen número de tareas profesionales puedan ser llevadas a cabo en un solo dispositivo y a través de una sola aplicación (o unas pocas).

En cualquier caso, este tipo de estrategia corporativa permite augurar un próspero futuro al mundo de las aplicaciones móviles, en el que NTS Solutions cuenta con una dilatada experiencia a la hora de proporcionar a las compañías la tecnología móvil necesaria para sus procesos. El cobranding demuestra más que nunca que la unión hace la fuerza.

El equipo de NTS.

Las imágenes son propiedad de Spotify.

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