Las impresoras 3D se cuelan en el mundo corporativo

Aunque a simple vista pueda no parecerlo, hay una tecnología que está cambiando la forma en la que muchas empresas y grandes multinacionales fabrican los productos que venden. Nos referimos a la tecnología de la impresión en 3D, que permite la conjunción de software y hardware para la creación de productos físicos.

Aunque muchos análisis hasta la fecha se han centrado en las aplicaciones de las impresoras 3D en el día a día de los consumidores, varios estudios y expertos afirman que su impacto se hará notar primero en otro sector, el corporativo.

Un mercado de $16.200 millones en 2018

La firma de analíticas de mercado Canalys publicó recientemente un informe en el que estima que la industria de la impresión en 3D superará los 16.000 millones de dólares en 2018. Según la misma firma, la industria superó en 2014 los 3.800 millones, por lo que estaríamos ante un crecimiento espectacular en los próximos años. »TUITEA ESTA FRASE«

Llama la atención la distribución de la facturación que Canalys estima para los próximos años. En 2018 5.400 de los 16.200 millones mencionados anteriormente tendrían su origen en la producción y venta de impresoras de 3D; sin embargo, la mayor parte (o 10.800 millones) estarían ligados a servicios que surjan alrededor de la industria 3D.

No cabe duda de que las continuas caídas del precio de las impresoras 3D acabarán acercándolas a los hogares de muchos consumidores -como ya ocurrió con las grabadoras de CDs y otros muchos dispositivos-, pero la gran creación de valor se producirá, según los expertos, en los servicios que surjan a partir del boom de esta tecnología.

La multinacional Gartner está de acuerdo con muchas de las conclusiones de Canalys pero va más allá, afirmando que la próxima gran ola de la impresión en 3D afectará a compañías y multinacionales, y no tanto al mercado de consumo. Para lo segundo tendremos que esperar, dice Gartner, entre cinco y ocho años.

El siguiente gráfico muestra el ciclo de esta tecnología:

Estos estudios basan su análisis en las posibilidades que la impresión en 3D ofrece a productores de bienes y servicios, abaratando costes de producción y, sobre todo, facilitando y ofreciendo mayor independencia en su fabricación.

Un desarrollo del mercado que afectará a muchas empresas y que, como explican directivos de HP en este artículo del Wall Street Journal, “supondrá que los CIOs de muchas empresas tendrán que volver a desarrollar y alterar procesos internos para prepararse para oportunidades que serán más baratas, más rápidas y mejores”.

Muchas empresas están utilizando ya la impresión en 3D

El número de empresas que están adoptando la tecnología de impresión en 3D va en aumento. Y no hablamos de pequeñas empresas o talleres, sino grandes multinacionales que utilizan esta tecnología de diversas maneras. »TUITEA ESTA FRASE«

Veamos algunos ejemplos.

  • Nike: Cuando el CEO Mark Parker anunció los últimos resultados trimestrales del gigante del deporte, afirmó que la impresión en 3D se había convertido en un gran mecanismo para la empresa. Productos de éxito recientes como las botas Nike Vapor Laser o Vapor Carbon Elite han sido producidos, en parte, con impresoras 3D.
  • Ford: para la mítica firma automovilística, la impresión en 3D no es ninguna novedad, ya que llevan desde los años 80 utilizándola de diversas maneras y para diferentes fines. En el año 2014 la compañía produjo la pieza número 500.000 utilizando esta tecnología. En su propia web Ford afirma que procesos que antes costaban 500.000 dólares y podrían llevar cuatro meses, ahora se completan en cuatro días y cuestan 3.000 dólares.
  • Boeing: ¿partes de un avión hechas con impresoras 3D? En efecto. Aunque a muchos podría parecerles una temeridad, la compañía estadounidense de aviones ha producido hasta la fecha más de 20.000 partes de sus aeronaves con impresoras 3D. Es más, uno de sus últimos aviones (el Boeing 787 Dreamliner) contiene hasta 30 partes creadas con esta tecnología.

¿La impresión en 3D como futuro de las manufacturas? Estos y otros muchos ejemplos dejan claro que es toda una realidad en el ámbito corporativo y empresarial. El mercado de consumo vendrá después.

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Las imágenes de este artículo son propiedad, por orden de aparición, de Wikimedia Commons, Gartner y Nike