Asperger y relaciones de amistad… ¿es posible?

Es curioso, el Sindrome de Asperger tiene casi tantos mitos como estrellas hay en el universo (nótese las exageración desmesurada). Pero, ¿sabéis qué? Los mitos están para tratarlos, para habla de ellos… para saber si siguen siendo mitos, o no…

¡La amistad! Esa relación de conexión entre dos personas. Dice Wikipedia: La amistad es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida.

¿Y qué pasa con las personas con Asperger? ¿Nos encontramos dentro de esa mayoría de personas que tienen amigos?

En primer lugar, hay que diferenciar determinados términos que son de vital importancia. Una cosa es hacer amistades, y otra muy diferente, mantenerlas. Conozco a muchas personas con Asperger que saben hacer amistades, pero que desconocen cómo hacer que perduren en el tiempo, y acaban fracasando. Yo soy uno de ellos…

Hay que comprender que nos cuesta bastante más, a términos generales, desarrollar nuestras habilidades sociales. Por tanto, cómo mantener una relación de amistad puede convertirse en todo un desafío para nosotros. Sin embargo, eso no implica que no podamos tener relaciones de amistad totalmente fructíferas. Eso sí, cuesta…. y mucho.

He hecho muchos amigos a lo largo de la vida, y lo cierto es que,, cada uno me ha aportado algo diferente. Siempre he pensado que cada persona que llega a tu vida tiene algo nuevo que aportarte, y mi me han aportado mucho. Es cierto que no he sabido mantenerlas, pero poco a poco he ido aprendiendo a mejorar mis habilidades sociales y mi capacidad de adaptación.

Cuando era pequeño, pensaba que las personas se cansaban demasiado rápido de mi, que era injusto. Tal vez lo fuera, pero llegó un día en el que me di cuenta de que, si me pasaba a mi, yo era el factor común de la ecuación. Me pregunté qué sucedía, y decidí mejorar poco a poco. Ahora tengo una amistad desde hace varios años, fundamentada en la confianza, el respeto, y el cariño.

Os aseguro que es posible tener amistades. Pero también es cierto que no puedo evitar decir que no es fácil. De por sí, en esta vida, las cosas fáciles no suelen ser las más productivas, y mucho menos las más fructíferas. La manera de mejorar, es exponerse. Y exponerse es difícil. Pero, ¿sabéis qué? Es muy gratificante.

Quiero que entendáis (y me gustaría que las personas que carecen de Asperger lean esto), que lo realmente frustrante para nosotros, las personas con Asperger, a la hora de relacionarnos, es la dificultad de entendimiento de las partes más implícitas de la comunicación interpersonal, séase gestos, expresiones, ironías, etc… Estas pequeñas cosas que parecen insignificantes, se convierten automáticamente en un laberinto de dimensiones altamente colosales…

La pregunta es… ¿debemos adaptarnos al mundo para que nos acepten?… Yo diría que adaptar es una palabra que no es del todo cierta en este caso. La pregunta correcta sería… ¿debemos mejorar como personas para conseguir relacionarnos más cómodamente?. Yo, por ejemplo, no he cambiado mi esencia, sino que he mejorado mi base. No es un error mantenerse en la diversidad, el error está en no aceptarla, en negarla… en rechazarla.

Por supuesto que podemos tener relaciones de amistad. De hecho, son estas relaciones las que pueden ayudarnos a mejorar en los aspectos sociales. Mis relaciones de amistad saben que tengo Asperger, y no tengo ningún problema en decirles: Esta situación es nueva para mi, ¿podrías guiarme un poco?.

La amistad es uno de los tesoros más valiosos de esta vida. Desde luego, vale la pena conservarla.

No temas. Recuerda algo: Eres un ser único y exclusivo por el mero hecho de ser tú, por lo que mereces ser feliz siendo tal como eres , y mejorando los aspectos que quieras. Muchas veces sentirás que no estás cómodo o integrado en un lugar, o que sientes miedo por estar ante miles de situaciones nuevas en un mismo instante de tiempo. Tranquilo, respira. No vale la pena perder los nervios, puesto que eso no lleva a ningún lugar productivo. Piensa que todas las cosas que suceden, son experiencias. Y, al final, somos el resultado del conjunto de experiencias que vivimos. O, más bien, el resultado de la interpretación de todas las experiencias que vivimos.

En los próximos artículos, habrá alguna que otra sorpresa. Si os preguntáis cómo ve una persona neurotípica, a un amigo con Asperger… estad atentos.

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