TEA e hipersensibilidad sensorial

La hipersensibilidad suele estar presente en los diferentes Trastornos del Espectro Autista, manifestada de diferentes formas y en niveles diversos. Desgraciadamente no suele hablarse mucho de ella, ya que las personas no afectadas lo pueden considerar como algo totalmente normal, o sencillamente pueden tender a darle prioridad a otros factores que conforman los trastornos.

La hipersensibilidad auditiva -hasta el punto de hablar de oído absoluto-, y la táctil, suelen ser las más conocidas. Vamos a hablar de ellas.

La hipersensibilidad auditiva varía mucho en cada persona, hasta el punto de que no todas tienen por qué sentir molestia por los mismos ruidos. A una persona puede molestarle el irritante sonido de una moto (yo entre ellas) o el de un autobús (yo entre ellas…), mientras que a otra persona podría sentir bastante molestia por el sonido ocasionado por el rozamiento intenso de dos metales. Lo peor es que, en ambos casos, a la gente no suele importarle.

Puede resultar extremadamente complejo para nosotros ir por la calle debido a los ruidos constantes que hay, y es algo que hay que tener muy en cuenta, ya que la calidad de vida puede verse muy afectada por ello. Hoy en día es imposible silenciar determinados sonidos, por lo que la persona que tiene hipersensibilidad auditiva debe trabajar en ello (con ayuda de un especialista), pero es difícil hacerlo si las personas que forman nuestro entorno más próximo no logran comprenderlo. Y no solo eso, sino que tampoco es que todas las técnicas sean infalibles. Yo personalmente recomiendo el uso de tapones para los oídos, que ayudan a disminuir el sonido externo.

Puedo contados que a mi me molestan hasta los murmullos, ¿y qué puedo hacer? ¿castigar a la gente? está claro que no, hay que buscar otro tipo de soluciones, y reducir el ruido externo mediante el uso de tapones o similares es una idea bastante buena, sobre todo a la hora de realizar exámenes, donde a veces, estando en la esquina inferior derecha de la clase, se pueden escuchar perfectamente los murmullos indecentes que proceden de la esquina superior izquierda…

Luego está la famosa hipersensibilidad táctil que muchos tenemos y que, desgraciadamente, también se pasa por alto. Muchas personas con algún TEA presentan este tipo de hipersensibilidad, y una simple caricia podría ser extremadamente molesta, como si se tratara de un golpe intenso en la piel. ¿Por qué? preguntaréis… no lo sé, pero sucede, y es muy incómodo.

Para una interacción que requiera el rozamiento de pieles con una persona con hipersensibilidad táctil, es mejor tomárselo con calma en muchos casos… no tocar sin avisar suele ser un comienzo bastante bueno, bajo mi experiencia y mi punto de vista, pero lo mejor es preguntar a la otra persona qué prefiere, ya que todos tenemos unas preferencias muy diferentes.

Aparte de esto, cabe destacar que las texturas de determinados alimentos pueden ser irritantes también. Hay algunas que resultan tremendamente desagradables. La buena noticia es que con una terapia adecuada o sencillamente conociendo a la persona, se puede “combatir” de una forma u otra, aunque no hay una manera idéntica para todos. Yo, por ejemplo, como determinados alimentos cuya textura me resultaba repugnante hace un tiempo, porque sé que son adecuados para determinadas actividades que hago… Es como hacer un esfuerzo para conseguir algo, y al final acabas acostumbrándote.

Aparte de la hipersensibilidad, podemos tener otras molestias bastante apreciables, como la luz. El exceso de luz puede llegar a ser un auténtico incordio, y podemos tender a evitarlo. Creedme, queridos Sappiens, si os digo que puede ser muy irritante, pero desde luego que no es nuestra culpa.

Imaginaos lo que podría suceder si tuviéramos todo lo anteriormente nombrado… Ir por la calle se convertiría en todo un desafío. ¿Puede ser otro de los motivos por los cuales a muchos no nos podría gusta salir? aparte de la evidente dificultad social… Tal vez, desde luego si en mi caso, y en otras personas que he tenido el honor de conocer.

A veces los problemas no son visibles, a veces no entendemos por qué alguien rodea sus oídos con sus manos o por qué no puede abrir los ojos con totalidad, a veces no entendemos por qué alguien puede rechazar de manera brusca el contacto físico, a veces ni siquiera nos molestamos en mirar…. Sea como sea, suele haber algo más allá de lo que se ve, algo que podría dificultar la vida de alguien, y que sin lugar a dudas valdría la pena conocer, porque en este caso os aseguro que la curiosidad no mató al gato.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.