5 Ideas para repensar la Riqueza

Uno de los temas que más nos ocupa en Sustainability School es analizar y plantear soluciones a los problemas sociales y ambientales que afectan la vida de billones de personas en todo el mundo.

En gran medida estos problemas están relacionados con la manera en que nuestro sistema económico funciona actualmente, y sobre todo, con el tipo de dinero que circula hoy en día en nuestras economías. Tristemente, muy pocas personas se interesan por conocer qué es el dinero, cómo es creado y por qué influencia tan negativamente el bienestar de nuestro Planeta.

En este sistema en el que vivimos, nos creemos la idea de que el dinero es lo más importante. Y por supuesto, bajo la misma lógica, acumular el dinero sería lo más importante. Y cuando acumulamos mucho dinero, nos consideramos muy ricos. En resumen: acumulación de dinero es igual a riqueza.

¿Será cierto eso? ¿Será que la riqueza se limita a la acumulación de un dinero que es creado de la nada?

Bueno, yo no lo creo. Por eso quiero compartir hoy 5 ideas para que pensemos y repensemos sobre la riqueza.

Idea 1: La riqueza no puede ser solo “pegarse el Gordo”

En mi país, Costa Rica, todos los años la Junta de Protección Social (JPS) lanza un juego de lotería especial de fin de año que llamamos coloquialmente “El Gordo Navideño”. Para diciembre 2015 el premio mayor fue de alrededor de US$3 millones.

Vivimos en un mundo en que para cada problema no necesariamente hay una solución, pero definitivamente sí hay un meme. Por eso mi muro de Facebook se llenó durante el fin de año con mensajes humorísticos sobre el gran deseo de todos mis coterráneos de “pegarse el Gordo”, es decir, ganarse el premio mayor.

Esta avalancha de mensajes me dejó pensando. ¿Es este dinero la única fuente de riqueza? ¿Las personas (incluyéndome, aunque claro “para ganar hay que jugar” como dice el slogan de la JPS) que no se “pegaron el Gordo” empezaron año nuevo sin ninguna riqueza?

Me pregunto cómo es que un concepto tan amplio como el de riqueza, se reduce en nuestros días a la posesión y acumulación de dinero. Peor aún, a la acumulación de un único tipo de dinero. Sí, así es. Los dólares, yenes, euros, colones… o como se llame en tu país, son todos del mismo tipo, dinero creado por deuda conocido como fiat money.

Pero, ¿qué es realmente la riqueza? ¿cómo la definimos? Y lo más importante: ¿qué tipo de riqueza queremos para nuestra vida?

Idea 2: La riqueza no crece solo en los Bancos

Sin saber lo que me encontraría, uno de estos días me entró nostalgia y me senté cómodamente a ver online una de mis películas favoritas de la infancia, Mary Poppins ( prometo que esta historia tiene que ver con el tema del post, ¡no estoy divagando!)

Mientras disfrutaba de sus palabras impronunciables, pinguinos bailarines y sombrillas mágicas, de repente me encontré con la escena del Fidelity Fiduciary Bank. Para ser muy sincera, había olvidado esta escena por completo.

El Sr. Banks padre de Michael y Jane, los niños que Mary Poppins cuida, es un funcionario respetado de uno de los bancos más importantes de la ciudad, el Fidelity Fiduciary Bank. Mary Poppins, en su intento por hacer que los niños pasen más tiempo con su padre, lo convence muy astutamente de llevarlos con él para pasar un día en su trabajo.

Michael está feliz porque tiene un penique, y decide que quiere invertirlo en comprar migas de pan a una anciana que alimenta las palomas, a unas cuadras del banco. Su padre, claramente ofendido por esa idea, le sugiere que en el banco encontrará un mejor uso para su penique.

Una vez en el banco, conocemos al señor Dawes el anciano dueño del banco, quien nos sorprende con una detallada descripción de lo que su banco considera riqueza. Pero quién mejor que el soberbio Dick van Dyke para contarnos la historia (sí, aunque no lo crean, Dick no solo hace el papel del querido Bert sino también el del viejo banquero).

Si tú inviertes tus céntimos
Con fe en el banco
A salvo estos estarán
Pronto tus dos céntimos,
Se verán invertidos con ventaja,
Y podrás capitalizar.

Y adquirirás sentido de conquista
Al lograr un gran caudal
Al confiar en los expertos
Que invierten sabiamente el capital.

Fíjate bien, Michael, tendrás acciones en
Ferrocarriles en África
Grandes Presas en el Nilo
Flotas de barcos transatlánticos
Majestuosos canales interoceánicos
Plantaciones de tabaco y de té.

Con dos céntimos, que con fe,
Con pasión y visión se invierten
En el, para ser precisos,
En el Banco Dawes, Tomes
Mousely, Grubbs
Fidelity y Compañía!

Mira Michael,
Si depositas céntimos en el banco ahora
No tardarás en tener
Dividendos a tu crédito que aumentarán tu capital
En renta semestral
Y adquirirás fama y riquezas
Que tu influencia elevará
A la estrada financiera
Que precisa nuestra cualidad.

Podrás comprar hipotecas y acciones preferentes
Piensa en las utilidades
Bonos! Inmuebles! Dividendos! Títulos! Oportunidades!
Desfalcos! y los Remates
De toda forma de empresas privadas!
Astilleros! Minas de diamantes! Factorías! Tenerías!
Sociedades en quiebra! Bancos!

Mientras exista la banca inglesa, Inglaterra existirá.
Cuando caiga la banca inglesa, Inglaterra caerá.

Lo ves Michael y todo por falta de
Céntimos, que con fe,

Con pasión y visión se invierten
En el, para ser precisos,
En el Banco Dawes, Tomes
Mousely, Grubbs
Fidelity y Compañía!

No hace falta que les recuerde que después de semejante despliegue, Michael sale corriendo para salvar su penique de caer en las manos del Sr. Dawes generando a su paso una estampida de clientes despavoridos que deciden en ese momento sacar todo su dinero del banco.

Para Michael su riqueza estaba en la solidaridad, en la alegría de compartir su penique. No solamente en la acumulación de cosas, sino de experiencias. No en todos los desdoblamientos del sistema bancario. No en los intereses. No en la deuda.

¿Será que estamos a tiempo de correr lejos de este sistema, igual que Michael?

Idea 3: El dinero no es riqueza

Si no habías escuchado antes sobre Buckminster Fuller (o Bucky, cariñosamente), este sería un buen momento para darte una vuelta virtual por el Buckminster Fuller Institute y aprender un poquito sobre las ideas de este adelantado para su época.

En su libro Grunch of Giants (lectura recomendadísima), Bucky hace un fascinante recorrido de treinta mil años contando la historia de los conceptos de propiedad y riqueza.

Narra como las tierras eran reclamadas por grandes señores a caballo, que básicamente le hacían bullying a las personas de a pie. Estas personas del campo no podían entender cómo de repente esas tierras que ellos y sus padres y sus abuelos cultivaron y cuidaron por cientos de años, resultaban ser propiedad de un gran y desconocido señor. Sin herramientas para rechazarlos, acabaron por aceptar que tomaran su ganado y sus cosechas a cambio de “protección”.

Oro, plata y estaño sirvieron como dinero. El comercio se desarrollaba a pie, a caballo o en carruajes. La tierra de los grandes señores era su principal riqueza.

Durante siglos, la riqueza se compuso por los productos eficientemente demostrables del trabajo, los frutos de la tierra. Luego vino el ganado. El ganado comenzó a ser usado como colateral (garantía) para los préstamos bancarios en monedas de oro, plata y cobre, que servían para emprender titánicos viajes marítimos mercantiles.

Cuando el viaje era exitoso, los aventureros mercantes pagaban al banquero su “interés”, en la forma de terneros procreados por el ganado usado como colateral. Esto era llamado “payment in kind” (en especie), donde “kind” se refería a “kinder” o “children”: los hijos del ganado (terneros).

Luego, los banqueros eliminaron el uso del ganado vivo como colateral, y comenzaron a hacer negocios solo en oro y plata. Pero las monedas de oro no dan a luz bebés monedas, como sí lo hacían las vacas, así que el interés empezó a ser tomado del capital en oro. Es decir, el interés del banquero empezó a ser tomado o deducido directamente del capital original.

Vamos a analizarlo con un ejemplo simple. Yo soy una ganadera y calculo que el ganado de mi finca es equivalente a cien días de vida para cien personas (es decir, que esas cien personas podrían alimentarse y sobrevivir de ese ganado durante cien días). Si yo “deposito” ese ganado en el banco y a cambio el banquero me presta monedas de oro a un diez por ciento, esto significa que el banquero está tomando 100 días de vida como ganancia. Y las monedas que me den (o los dólares, o los euros, o los colones) me van a servir para comprar aún menos días de vida reales. ¿Cuál es mi riqueza? ¿Los días de vida o las monedas?

“El dinero no es riqueza, riqueza es la capacidad tecnológica organizada para proteger, nutrir, educar y hacer más cómodos los días venideros de los seres humanos; el dinero es solo un medio de intercambio y un sistema de contabilidad”.
- Buckminster Fuller, Grunch of Giants

Idea 4: Un país con poco dinero puede ser un país muy rico

En el libro “Como Crear Nuestro Dinero y Construir Sostenibilidad” escrito por mi esposo Ranulfo y que publicamos en 2015, pueden encontrar una muy interesante reflexión sobre este tema de la riqueza. Lo pueden descargar acá sin costo.

En el sistema en que vivimos, la riqueza es medida por la cantidad de dinero que una persona o un país posee. Por ejemplo, países como EUA y China aunque por un lado poseen “riqueza” medida en dólares, por otro lado poseen serios problemas ambientales como escasez de agua, desertificación, contaminación ambiental y pérdida de biodiversidad, por mencionar solo unos cuantos.

Si la riqueza de esas naciones fuera medida con base en la cantidad de ríos limpios, bosques conservados y biodiversidad por kilómetro cuadrado, EUA y China tendrían que mejorar mucho para ser considerados países ricos. Por otro lado, países como Costa Rica, que tiene un 25% de su territorio bajo algún esquema de conservación, ya no serían considerados países del tercer mundo o “en desarrollo”, ¿cierto?

El desarrollo económico adoptado en EUA y China es insano, pues, ¿cómo el pueblo de una nación podrá vivir sin agua de calidad para beber, con sus suelos y su naturaleza destruidos? ¿Dónde estaría su verdadera riqueza?

Existen iniciativas interesantes que buscan crear nuevas definiciones de riqueza para las naciones. Por ejemplo, la población de Ecuador incluyó en su Constitución de 2008 puntos importantes que, de ser implementados en la vida real, garantizarán la conservación de la naturaleza y de la diversidad cultural de su país, así como mejores condiciones de vida para su pueblo.

Uno de esos puntos es la garantía constitucional de los derechos de la naturaleza. Así como los seres humanos poseen derechos asegurados constitucionalmente, la naturaleza (Pacha Mama) también pasa a tener los suyos propios.

Art. 71. La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos.
Art. 72. La naturaleza tiene derecho a la restauración. Esta restauración será independiente de la obligación que tienen el Estado y las personas naturales o jurídicas de Indemnizar a los individuos y colectivos que dependan de los sistemas naturales afectados.

Asegurar los derechos de la naturaleza es uno de los medios para alcanzar el Buen Vivir ( Sumak Kawsay). Los ciudadanos ecuatorianos poseen el derecho al Buen Vivir que les asegura condiciones básicas y esenciales para la vida, como el derecho al agua, a alimentos saludables, nutritivos y producidos de preferencia localmente (usando prácticas culturales locales). Además, asegura el derecho a disfrutar de la verdadera riqueza: un ambiente saludable.

Idea 5: Mi riqueza es la vida, por siempre

Les recomiendo el libro de Eric D. Beinhocker titulado “El Origen de la Riqueza” (The Origin of Wealth). En su libro Beinhocker cuenta de forma muy entretenida la historia de su encuentro con un grupo de la tribu Maasai.

Sentado dentro de la choza de uno de “elders” (miembros de más edad y más respetados de la tribu), y rodeado de varios miembros de la tribu, Beinhocker estaba contestando las corteses preguntas de su anfitrión, principalmente sobre su familia y su lugar de origen. En un momento dado, el elder le preguntó: ¿cuánto ganado posees? Después de una breve pausa la respuesta fue: “Ninguno”. Un murmullo general llenó la choza. Pasados unos breves momentos, en los que el elder reflexionó tranquilamente, simplemente respondió: “Lo siento mucho por tí”. Según cuenta Beinhocker, la mirada de compasión del elder también incluía un poco de intriga: “¿Cómo es posible que un hombre tan pobre pueda viajar una distancia tan larga?”.

Según Beinhocker, para un miembro de la tribu Maasai, la riqueza contenida en su ganado es visible para todos. Su ganado le provee a él y a su familia de leche, carne, huesos y abrigo.

“Como Adam Smith mostró en su libro La Riqueza de las Naciones, la riqueza no es un concepto fijo; el valor de algo depende de lo que alguien más esté dispuesto a pagar por él en un momento particular. Aún para un Maasai, el valor de una vaca hoy puede no ser el mismo valor de una vaca mañana. Para aquellos que miden su riqueza en billetes y monedas, la riqueza es un concepto aún más efímero”.
- Eric D. Beinhocker, The Origin of Wealth

Es importante que nos cuestionemos con base en qué concepto de riqueza estamos viviendo, ¿por qué creer que existe un único tipo de riqueza, si como bien lo dijo Smith, no es un concepto fijo? Yo me considero una persona que tiene riqueza. Tengo amor, una familia maravillosa, tengo amigos que son como mis hermanos, vivo en un lugar donde puedo respirar aire limpio y puedo tomar agua sin temor.

Algo así como lo que dijo Bob Marley ( ¡grande Bob!):

- Ganaste mucho dinero con tu música?
- Cuánto es mucho dinero para tí?
- Esa es una buena pregunta… ¿Has ganado, digamos, millones de dólares?
- No
- ¿Eres un hombre rico?
- ¿Qué quieres decir con rico?
- ¿Tienes muchas posesiones? ¿mucho dinero en el banco?
- ¿Eso te hace rico? Yo no tengo ese tipo de riqueza. Mi riqueza es la vida, por siempre.

¡Hablemos sobre la riqueza y el dinero!

Este tema da para mucho más. Estamos preparando otros posts para profundizar en la idea de riqueza, y cómo se conecta con nuestros valores.

Si te interesó este tema te invitamos a conversar y compartir tus ideas con nosotros a través del Sustainability.School Cafe. Este es un espacio para intercambiar tus perspectivas y, por qué no, hacer nuevos amigos. Somos muchos los que nos preguntamos qué podemos hacer para empezar a transformar nuestro Planeta y crear sistemas más humanos y sostenibles.

Me encantaría saber qué piensas sobre la riqueza, 
¡te invito a dejar tus comentarios!