Las Raras Podcast: el sonido de la libertad

Cortesía de los entrevistados.

Con Catalina May y Martín Cruz, creadores de un proyecto independiente que vincula el periodismo narrativo y el diseño de sonido para contar historias de libertad, conversa El Caimán Barbudo

Las raras (Phytotoma rara, por su nombre científico) son aves oriundas de Sudamérica, sobre todo de Chile. Su nombre se debe a la onomatopeya de su canto peculiar, que se reconoce al oído como un ¡ra-ra-ra!, parecido a una matraca. Tienen una dieta variada; habitan en valles, bosques, jardines, y se posan animosas hasta en los parques de las ciudades.

Pero Las Raras también son Catalina May y Martín Cruz; periodista ella, ingeniero en sonido él, ambos creadores del podcast chileno de no ficción que hoy se halla entre los más sobresalientes de la región latinoamericana. Se nutren de diversas historias y habitan en el ecosistema del podcasting de habla hispana cual rara avis en una tarde santiaguina.

Creada en 2016, Las Raras Podcast es una iniciativa pionera en este formato en Chile. Son cápsulas sonoras de entre 20 y 30 minutos, que cubren temas como feminismo, medio ambiente, derechos humanos, familia, entre otros. Utilizan los recursos del periodismo narrativo y el diseño sonoro para contar las historias de libertad que hierven en América Latina.

El Caimán Barbudo conversa con ellos sobre el proyecto que, además de innovador por la estética y el contenido, representa una invitación a escuchar el mundo en tiempos de tanto ruido y exceso de información.

¿Cómo surgen Las Raras Podcast?

M.C.: La idea llega en ese momento en 2015 cuando nos dimos cuenta de que había muy pocos referentes de podcasts en español, y como Cata es periodista y ya llevaba tiempo escribiendo para distintos medios, y yo como ingeniero en sonido; vimos que, mezclando nuestras dos áreas de interés, teníamos la posibilidad de crear un podcast y contar las historias usando el sonido para explorar en este ámbito.

¿Por qué apostar por el formato de podcast ?

M.C.: El formato del podcast y en específico, el de Las Raras, nos da precisamente la oportunidad de vincular el periodismo narrativo con el diseño de sonido y, en general, ella es la que, con su radar periodístico, está siempre más atenta a las historias. Yo me encargo especialmente de la producción de sonido, el montaje, la posproducción, el desarrollo y la música, pero de todas formas estamos siempre trabajando juntos. Los dos tenemos influencia en cierta medida en el trabajo del otro, pero cada uno tiene un peso más importante en su área de experticia.

¿Cómo llegan a las historias?

C.M.: Las historias las estamos buscando siempre, es parte del trabajo periodístico estar en constante investigación de temas que a uno le interesan y las encontramos en todos lados, desde conversaciones con personas que conocemos hasta en otros medios de comunicación que las cubren de alguna forma que nos parece no es la misma en que lo haríamos nosotros. También últimamente contamos con colaboradores externos que nos proponen temas. En realidad, es un trabajo continuo hallar materiales que tengan que ver con nuestra línea editorial.

Desde su experiencia, ¿cómo complementan a los relatos el uso de paisajes sonoros y la música ?

M.C.: El uso de paisajes sonoros fue una propuesta que decidimos desde la concepción de la idea de Las Raras. Optamos por las entrevistas en terreno y no en estudio, de una forma más bien documental y es ahí que los paisajes sonoros cobran relevancia porque el sonido de los lugares donde ocurren las acciones, o simplemente donde están los protagonistas, entregan información al auditor, te sitúan en un lugar, en un tiempo específico y permiten tener una experiencia de inmersión al momento de escuchar una historia. Entonces, de alguna forma, hacen posible conectar mejor a través de lo sonoro.

C.M.: En el caso de la música, decidimos que iba a ser original. Por una parte, por no tener que lidiar con el tema de derechos de autor y también para dar una identidad propia al sonido de nuestro podcast. La música tiene un rol de articular lo narrativo y lo emocional en el transcurso de la historia; va acompañando fragmentos, levantando emocionalmente ciertos pasajes. Da más potencia a la narración sonora.

Han comentado en entrevista a El País que las historias de Las Raras “inspiran a quienes comparten nuestros ideales y escandalizan a los que no”… ¿Cómo representar y conquistar cada vez más a la audiencia?

M.C.: Desde el principio empezamos a darnos cuenta de que nuestra audiencia no era necesariamente chilena, sino hispanoparlante, entonces tratamos de dirigirnos a los escuchas en la manera de abordar nuestras historias y en elegir a protagonistas que representen no solo gente de acá de Chile, sino también en Latinoamérica, España y las historias de latinos en Estados Unidos. Pero también se relaciona con los recursos a la hora de producir. Al inicio las historias eran más bien en el ámbito local, y a medida que tenemos oportunidades para salir del país ─como invitaciones internacionales, por ejemplo─ hemos aprovechado para reportear historias en otros lugares y representar a la audiencia de esos países, cada vez de manera más intencionada.

La presencia de la voz femenina en los episodios de Las Raras es predominante. ¿Cómo aportan esas historias de vida a la lucha por los derechos de las mujeres?

C.M.: Tenemos un enfoque de género bien marcado. Yo soy la anfitriona y soy mujer, lo cual es minoritario en el mundo del podcast y esperamos que contar historias en voces de mujeres sea un aporte para diversificar el contenido que está presente en este formato y en los medios de comunicación en general. También creemos que visibilizar historias de mujeres que desafían las normas del mundo en que vivimos también puede dar mucha libertad a posibles auditores que también estén necesitando modelos, ejemplos de mujeres que tengan estilos de vida desafiantes o que sean capaces de tomar decisiones desafiantes, entonces creemos que en ese sentido puede ser un aporte para quienes nos escuchan.

¿Las protagonistas de sus historias aceptan contar sus experiencias fácilmente o requiere un esfuerzo extra convencerles?

M.C.: En general, no hemos tenido resistencia, obviamente siempre hay un trabajo ahí de explicarles quiénes somos, que queremos contar su historia de una manera empática, comprensiva, desde la admiración. Entonces siempre hay una suerte de trabajo para establecer vínculos de confianza con los entrevistados.

¿Cuál es el aporte de Las Raras a la vida política, social y cultural latinoamericana?

C.M.: Tenemos una comunidad de auditores que son bastante fieles, muy cariñosos con nosotros y, en general, nos da la impresión de que los relatos de Las Raras de alguna forma los desafían, les presentan nuevas formas de enfrentar la vida y el sistema en que vivimos. También nuestra comunidad crece cada vez más y eso demuestra que sí, nuestras historias son interesantes para mucha gente, creemos que están muy en conexión con los tiempos que estamos viviendo, con las personas que están vinculadas a los movimientos sociales, las que están movilizándose de alguna forma para cambiar las cosas que no funcionan bien en el mundo.

Catalina May. Tomado de La Tercera.

Las Raras se nutre de una fuerte reportería y de un trabajo periodístico audaz. Los materiales publicados a raíz de las protestas en Chile el año pasado así lo demuestran. Estos episodios fueron un valioso archivo sonoro, e inspiraron a medios internacionales a registrar sus propios movimientos sociales, como es el caso de Cerosetenta en Colombia.

M.C.: Cuando empezaron las protestas en Santiago de Chile, el llamado estallido social, a partir de octubre, se nos hizo evidente que era un momento histórico y que estaba en concordancia con nuestra manera de ver el mundo y con nuestra línea editorial de historias de libertad. Entonces sentimos que era una obligación, y no dudamos en salir a registrar desde lo sonoro este momento; y la verdad es que fue una bonita sorpresa saber que hicieron eco esos episodios en otros lugares que estaban viviendo procesos similares. Fue una experiencia muy intensa, fueron tiempos muy duros por toda la represión policial, los casos de violencia y la impunidad. Tratamos de mostrar esa dureza de la expresión ciudadana, pero buscarle también ángulos de esperanza y de lo que estaba sucediendo a nivel social.

A comienzos de 2019 fueron el único proyecto en español seleccionado entre seis mil postulaciones de 100 países para participar de la primera versión del Google Podcast Creator Program, una beca para apoyar producciones independientes a nivel mundial. Esa experiencia les permitió producir una cuarta temporada de historias actuales de Latinoamérica. ¿Qué significó para ustedes?

C.M.: El programa de Google fue muy importante para nosotros. Significó tener fondos para seguir profesionalizando nuestro medio y también estar en contacto con experiencias de diversas partes del mundo, sobre todo de Estados Unidos. Ahí ya hay una industria más desarrollada, gente con amplio conocimiento de lo que significa trabajar el formato del podcast y nos impulsó a tomar algunas decisiones sobre nuestro lenguaje narrativo, a seguir evolucionando, complejizarlo un poco más y dio como resultado una cuarta temporada de más alta calidad de lo que veníamos haciendo y esperamos seguir en ese camino. Por otro lado, hacer redes con creadores de otros lugares es muy importante, sobre todo, para un medio independiente.

Cortesía de los entrevistados.

¿Qué ha sido lo más difícil para llevar adelante un proyecto independiente?

C. M.: La verdad es que ha sido, yo no diría difícil, sino que los procesos tienen sus tiempos y hay que ir avanzando al ritmo que cada proyecto lo permita. Nosotros empezamos trabajando en nuestras horas libres en las primeras temporadas, después le hemos ido dedicando cada vez más tiempo porque logramos conseguir financiamiento, aunque, obviamente, no se trata de ganar mucha plata con un proyecto independiente, pero sí de poder encontrar formas de financiarlo y de establecerlo también en un ecosistema de podcasts que están naciendo y, de alguna forma, irnos diferenciando. Creemos que vamos en el camino correcto, sentimos que crecemos. Este año ha significado todo tipo de dificultades y de cambios, pero estamos en este momento produciendo nuestra quinta temporada, así que ha sido un desafío, pero un desafío muy entretenido e interesante.

Publicado en la revista El Caimán Barbudo.

El Caimán Barbudo

Revista cultural cubana