Dejando atrás mi pasado encontré de nuevo mi camino hacia el futuro

Imagen de Dương Trần Quốc | Unsplash

¿Cuántas veces nos hemos estancado en un recuerdo, en un ya borroso pensamiento?, ¿Cuánto tiempo has perdido preguntándote por qué me sucedió, por qué me sucedió a mí?, ¿Cuándo fue la última vez que te miraste al espejo, sonreíste y dijiste: ¡Yo soy feliz!?, ¿¡Cuándo!?

Muchas veces la gran mayoría de personas al no encontrar, entender y comprender el por qué y para qué de las cosas, termina auto consolándose con frases como: «Si pasó fue por algo», «Todo lo que empieza acaba», «Sino la hace entrando, la hace saliendo pero la hace»…
Condenamos nuestra esperanza incluso antes de darle una ilusión de la cual aferrarse, de la cual volar…

Como dice una canción siempre se sufre por amor, pero siempre buscamos enamorarnos, es tan corto el amor, pero tan largo el olvido. Empezamos una ilusión que poco a poco se transforma en amor o al menos eso pensamos y creemos, nos entregamos de lleno — alma, corazón y cuerpo — , para que luego de un tiempo se acabe y sino quedamos con un bebé en caso de las mujeres, quedamos con un corazón roto en ambos casos. Y todo esto ocurre por la mentalidad tan negativa y la atracción de percepciones negativas incluso antes de haber empezado dicha relación.

Siempre se sufre por amor, pero siempre buscamos enamorarnos

Otro ejemplo que ocurre muchas veces: Estamos solicitando un cupo en una empresa bastante competitiva y nos menospreciamos tanto que ni siquiera hemos llenado un formulario cuando ya nos estamos diciendo en nuestra mente: «Aquí no voy a quedar, a mi no me van a escoger aquí, etcétera».

Luego aconsejamos a nuestros allegados implantándoles el mismo temor, y lo mas irónico del caso es que nos creen, nos suben el ego al decirnos ¡Qué gran consejero das, que haría sin ti!, cuando es tan evidente la falla.

El mejor consejo es: No busques fuerza y sabiduría en otro ya que en ti mismo hay una gran fuente que espera ser explotada, que espera ser cosechada luego de tanto que has sembrado.

Y todo esto se resume a: Nunca esperes nada de nadie más espera todo y más de ti mismo.

Nunca esperes nada de nadie más espera todo y más de ti mismo.
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