La Evolución de la Narrativa Humana y la Construcción de la “Verdad” Socialmente Práctica

Más Allá de la Exclusión Masiva: Fuerzas que Impulsan el Cambio en la Narrativa Social

Juan Álvarez
El Intersubjetivista
6 min readJun 6, 2024

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Imagen: Diagrama del Meta-Silogismo narrativa de Juan Álvarez

Ayer, en una conversación con un amigo, discutíamos con un café sobre el fracaso de las narrativas sociales que han marcado el último siglo. Comenzamos con el fascismo, una ideología que predicaba la supremacía de un grupo elegido para liderar, relegando al resto de la población a la exclusión y la represión. Esta narrativa, basada en la superioridad y la fuerza, se derrumbó bajo el peso de sus propias contradicciones, dando paso a la narrativa comunista. El comunismo, con su promesa de una sociedad igualitaria, buscaba la unidad bajo una única creencia social. Sin embargo, su monolitismo ideológico y la supresión de cualquier disidencia lo llevaron a su eventual colapso. La realidad demostró que la igualdad universal era una utopía inalcanzable bajo un régimen autoritario y centralizado.

Por su parte, el liberalismo ofreció libertad y prosperidad durante un tiempo considerable. Sin embargo, la inequidad inherente a este sistema terminó por resquebrajar sus cimientos. La creciente brecha económica y la percepción de que las instituciones liberales favorecían a una élite sobre la mayoría erosionaron la legitimidad de esta narrativa.

El colapso de estas narrativas dominantes no puede atribuirse únicamente a la exclusión selectiva o masiva de porciones de la población. Aunque este factor es crucial, existen otras fuerzas subyacentes que impulsan el cambio en la narrativa social. Una de ellas es la brecha entre la narrativa y la realidad. Las narrativas sociales, por sólidas que parezcan, se enfrentan a la constante prueba de la realidad. Cuando la discrepancia entre la narrativa prometida y la realidad vivida se vuelve demasiado grande, la gente empieza a cuestionar su validez. La incapacidad para abordar problemas sociales urgentes, como la pobreza, la desigualdad y la injusticia, erosiona la confianza en la narrativa dominante.

Además, las sociedades no son estáticas; a medida que evolucionan, también lo hacen sus valores y creencias. Lo que se consideraba una verdad incuestionable en un momento dado puede ser desafiado por nuevas ideas y perspectivas. El surgimiento de movimientos sociales, la difusión del conocimiento y el debate público contribuyen a este cambio en el pensamiento social.

Crisis como guerras, desastres naturales y pandemias pueden poner a prueba la narrativa social vigente. Si la narrativa no puede proporcionar respuestas efectivas o explicar adecuadamente la crisis, se vuelve vulnerable a ser reemplazada por nuevas ideas que ofrezcan mayor sentido y esperanza.

La influencia externa y la globalización también juegan un papel significativo. Ideologías extranjeras, movimientos internacionales y líderes carismáticos pueden influir en el cambio de la narrativa social. La globalización facilita la difusión de ideas y la interacción entre culturas, lo que puede generar cuestionamientos a las narrativas locales y la adopción de nuevas perspectivas.

La tecnología, por su parte, juega un papel cada vez más importante en la configuración de la narrativa social. La facilidad con la que se difunde la información, la capacidad de movilizar a las masas y la creación de nuevas formas de expresión permiten a los actores sociales desafiar las narrativas dominantes y proponer alternativas.

Psicología Cultural: Nuestra Identidad Personal y la Narrativa Social

Nuestra identidad personal y social se ve influenciada por la cultura, las creencias, los valores y las narrativas compartidas. Adaptar “el Viaje del Héroe” a este contexto social nos permite reconciliar nuestra identidad personal con las expectativas y narrativas culturales. El viaje del héroe es un patrón narrativo presente en historias de todo el mundo, desde los mitos antiguos hasta la literatura moderna. Es una metáfora poderosa que nos habla del crecimiento personal y, en este caso, del cambio social, la superación de obstáculos y el logro de nuestros objetivos privados y comunes.

Imagen: estructura de Estudios Narrativos por Juan Álvarez

En este contexto, los “Estudios Narrativos” sobresalen como un campo interdisciplinario que combina la filosofía, la psicología y la literatura para explorar la naturaleza y el poder de las historias en la sociedad. Las historias no son meras ficciones o entretenimientos pasajeros; son herramientas poderosas que dan forma a nuestra realidad. A través de ellas, construimos marcos de referencia, interpretamos experiencias y navegamos por las complejidades de la vida social.

El poder de las historias se extiende a todos los aspectos de la vida humana. En la educación, las historias sirven como herramientas para transmitir conocimientos, valores y habilidades. En la política, las narrativas se utilizan para movilizar a las masas, generar consenso y construir identidades colectivas. Y en la vida cotidiana, las historias nos permiten conectar con los demás, compartir experiencias y construir relaciones significativas.

Filosofía y Ciencia: La Construcción de la “Verdad”

Platón, en su teoría de las Formas, postula que los “conceptos espontáneos” son meras sombras imperfectas de las Formas eternas e inmutables que residen en el mundo de las Ideas. Un concepto espontáneo es una idea o categorización que surge de manera natural a partir de nuestras experiencias e interacciones con el mundo. Se forma de manera gradual e inconsciente, a medida que vamos acumulando información y asociando diferentes elementos entre sí. Según Platón, el conocimiento verdadero se alcanza mediante la dialéctica, un proceso que nos permite ascender del mundo material a la contemplación de las Formas perfectas. Esta visión platónica se alinea con la idea de Thomas Kuhn sobre los paradigmas científicos, donde ciertos conceptos y métodos son privilegiados dentro de un marco conceptual consensuado por la comunidad científica. Kuhn sugiere que la “verdad” no es absoluta, sino que está sujeta a la interpretación y al consenso social dentro de un paradigma específico.

Jean Piaget enfatiza la importancia de los conceptos espontáneos en el desarrollo cognitivo del ser humano. Estos conceptos, formados a partir de la interacción activa con el entorno, evolucionan hacia formas más abstractas y lógicas a medida que el ser humano madura. Este proceso refleja cómo la “verdad” se transforma y se adapta a nuevas comprensiones y consensos sociales.

Kuhn critica la idea de la objetividad científica, sugiriendo que lo que a menudo se considera conocimiento objetivo es en realidad una intersubjetividad consensuada. Las comunidades científicas operan dentro de paradigmas que definen no solo las preguntas relevantes y los métodos aceptables, sino también las interpretaciones válidas de los datos.

La Era Posmoderna y la Autoridad del Conocimiento

El posmodernismo cuestiona estas bases al argumentar que la verdad es relativa y subjetiva, desafiando el conocimiento establecido y la autoridad. Este proceso abre puertas a perspectivas diversas, pero también representa el riesgo de erosionar la confianza en fuentes de conocimiento validadas por la sociedad, dando lugar a autoridades menos confiables y legítimas en el ámbito del conocimiento. Sin embargo, la epistemología ha sido fundamental en la construcción del conocimiento al ampliar su enfoque, especialmente en la crítica de la autoridad que lo valida. Este enfoque se extiende más allá del ámbito académico, penetrando en la sociedad y promoviendo una revisión crítica de las estructuras de autoridad que guían la adquisición y validación del conocimiento. Autores como Paulo Freire enfatizan la importancia de una pedagogía colaborativa y crítica, fomentando habilidades para evaluar la información reflexivamente y cuestionar las autoridades respaldadas.

La evolución de la narrativa humana y la construcción de la “verdad” han sido procesos dinámicos y multifacéticos. Desde la visión idealista de Platón hasta el constructivismo de Piaget y la relatividad paradigmática de Kuhn, la “verdad” ha sido siempre una construcción socialmente moldeada y práctica. Los fracasos de narrativas históricas como el fascismo, el comunismo y el liberalismo han llevado al surgimiento de nuevas ideologías en un intento de abordar las limitaciones de las anteriores.

En la era posmoderna, esta comprensión se vuelve aún más crítica, ya que cuestionamos las bases de la autoridad y buscamos una verdad que refleje nuestra diversidad cultural e individual. Este proceso, aunque desafiante, nos invita a una reflexión profunda sobre cómo construimos y validamos nuestro conocimiento en un mundo cada vez más complejo e interconectado. En este contexto, la búsqueda de una nueva narrativa es un esfuerzo continuo por encontrar un equilibrio entre libertad, equidad y cohesión social, adaptándose a las necesidades y valores cambiantes de la humanidad.

Referencias:

Piaget, J. (1964). Part I: Cognitive development in children: Piaget / Development and learning. Journal of Research in Science Teaching, 2(3), 176–186.

Floridi, Luciano. (2011). Filosofía de la información: Una nueva visión de la filosofía. Trotta.

Freire, Paulo. (1968). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.

Goldman, Alvin. (1999). Conocimiento en un mundo social. Ediciones Cátedra.

Kuhn, Thomas S. (1962). La estructura de las revoluciones científicas. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Platón. (2003). Diálogos: Obra completa, Volumen IV: República. Editorial Gredos.

Popper, Karl R. (1959). La lógica del descubrimiento científico.Editorial Tecnos.

Weber, Max. (1922). Economía y sociedad. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

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Juan Álvarez
El Intersubjetivista

Autor, filósofo y especialista en narrativa, creatividad, pensamiento disruptivo, y líder en servicios creativos. Story-Coach, guionista y marketer digital.