Amy o La misma gata pero revolcada

Película: Amy: La chica detrás del nombre. Dirección: Asif Kapadia. País: Reino Unido. Año: 2015. Duración: 128 min. Género: Biopic, Documental.
Back to Black
Nunca fui un fan de Amy Winehouse. No estoy al pendiente de los nuevos lanzamientos musicales, generalmente me subo al tren tarde. No soy partidario del Jazz ni de esas horribles mescolanzas que hacen de Jazz con algún género musical distinto y dan resultado un engendro peor que el del Doctor Frankenstein.
Sin embargo, la cobertura que los medios hicieron de esta cantante inglesa fue ENORME. Es del dominio público que ella era adicta a diversas drogas duras, que estaba en una relación destructiva pero que su talento era grande. Si, esa descripción seguro la habían odio antes sobre otra persona. Se le llama estereotipo.
En algún lugar leí que cuando conoces a alguien, tu cerebro no lo registra como algo nuevo, lo que hace es que lo ajusta al registro que ya tienes de alguien más. De ahí las clásicas frases: «Tú me recuerdas a fulanito…», «Yo tenía un amigo que era como tu…», etc. Pero con el tiempo el cerebro crea nuevas pautas para aquellas personas nuevas. Pues este filme no lo hace.

Lo acepto, es imposible contar una historia sin tópicos, pero eso no justifica usar la misma fórmula y mucho menos abusar de ellas cada vez que puedes. De ahí que este filme me haya decepcionado.
Lo vi, tras esas polémicas de los padres de Amy, de su (ex) esposo y otras personas retratadas en el mismo, que se deslindaban de la culpa por su deceso. Además no creí que fuera tan ignorada como fue -en México-, tal vez porque le tomo tiempo en salir y el interés de la gente se enfrió.
Love is a losing game
Nos presenta la historia de Amy Winehouse desde que firmo su primer contrato musical, una chica vivaz, relativamente feliz que como las abuelitas dicen: «quería comerse el mundo». No era la gran belleza, pero tenía una presencia interesante y era buena compositora. Luego la alcanza la fama que no termina de gustarle, entra en una relación destructiva, prueba «el jaco» como diría Mark Renton, y muere debido a complicaciones del síndrome de abstinencia, en el cenit de su carrera. ¡Ah sí! Aquí es donde uno se pone triste.

Monroe, Lady Di, Cobain, Morrison, Winehouse y… Valentín Elizalde, tienen algo en común, murieron relativamente jóvenes en el cenit de sus carreras y cuando parecía que nada los detendría… se nos fueron. Esto es trágico; que alguien muera a la edad que sea lo es, pero es aún más cuando tienen algún talento y parece que lograran grandes cosas. Nadie deja de preguntarse qué hubiera pasado con ellos si no estuvieran jugando cartas con Beethoven. La gente les concede un estatus cuasi místico e incluso sus errores se les perdonan.
Creo que a Amy Winehouse le ha pasado eso, de alguna forma se busca un culpable por su muerte en este documental. Se lanzan pedradas hacia sus padres, su ex esposo -que se le retrata como una fichita-, sus representantes y hay una crítica muy fuerte al acoso de la prensa para la cantante de jazz. Es claro que el documental refleja aquellos momentos que parecen sospechosos y no ponen a cuadro algunos más favorecedores. Incluso pasa por alto otros actores en su vida que hubiera sido importante hablar de ellos. Más le quitan la responsabilidad que ella misma tuvo.
Amy se nos presenta como una víctima de las circunstancias que pudo avanzar a base de su talento y que murió a causa de ser mal guiada, encontrarse desesperada y al sucumbir a la droga. Pero es claro en las grabaciones en video que aparecen en la cinta, que era más que eso. Era una chica inteligente, que sabía muy bien donde estaba parada. Chequen la escena con Tony Bennet y lo que dice el intérprete sobre ella. Además, para mi, es clave ese mensaje de voz dirigido a su entonces ex novio donde le dice que ni el que tenga novia ni que no le conteste harán que lo deje en paz. Eso da que pensar, ¿no?.

Además la película tiende a presentar a Winehouse lejana, nunca oimos que ella diga lo que siente, en esos casos es otra persona la que lo refiere. Creo que esto contribuye a darle una atmosfera característica y no deja que nos identifiquemos con ella.
Rehab
Como Biopic me parece que es regular, no resalta de ningún otra película en su género. Insisto es la misma historia que siempre se nos cuenta. Se nos podría haber contado la historia de cualquiera del Club de los 27 - si incluyendo a Valentin Elizalde-; serian casi los mismos momentos y temas.
Si algo tiene de interesante es como cuenta la historia, de manera muy efectiva, sin la necesidad de una voz en off que sirva de narrador. El director usa pedazos de grabaciones desde entrevistas en medios, programas de televisión y videos caseros.
Además no abusa del momento lágrimas, lo que es genial; pues este tipo de películas, muchas veces apelan a ello. El que una película te force o se esfuerce en hacerte llorar -incluso si lo logra- no implica que sea buena — Bajo la misma estrella sale llorando al oir esto — .

Frank
Podría destacar de este largometraje el soundtrack, pues le da una gran importancia a las canciones de esta diva, para aquellos que les atrae su música y no saben por dónde empezar aqui se incluyen estrofas que de alguna forma reflejan también pasajes de su vida. Me parece interesante el momento de Rehab.
Ejemplos de trabajos que me gustan más -no necesariamente mejores- en este género podría mencionar Life Itself, donde se nos cuenta la vida del crítico de cine Roger Ebert y The Internet’s Own Boy, donde narra la vida de Aaron Swartz.
No me malentiendan, no es que considere que la película es mala, o que la critique por criticarla. Personalmente, me parece muy desaprovechada, la historia de Amy -a mi parecer- vale la pena ser contada y creo que por forzarla a encasillar en un estereotipo para que la gente la vaya a ver, la hicieron una mas del montón.
Si eres fan de la Srita. Winehouse es obligada de ver. Si quieres saber un poco más de ella, es muy recomendable. Si buscas un biopic distinto que cambie tu vida no es este, pero aun así dale una oportunidad. De que veas esto a Pixels…

EXTRA: No es chiste, Valentín Elizalde pertenece al Club de los 27.
Solté los lazos que me atan.
Ixca