No es novedad que el caminar tiene muchísimos beneficios para nuestro cuerpo, sobre todo para quienes somos sedentarios y la pensamos dos veces antes de movernos de nuestro escritorio.

En el siguiente artículo compartiré 7 consejos que me han servido para implementar el hábito de caminar diariamente y, aún mejor, cómo hacerlo para que esta sea una caminata productiva.

Caminar como una forma de focalizarse

Dice el mito que cada vez que Steve Jobs tenía una reunión importante, la hacía caminando. Estamos acostumbrados a estar encerrados, a rodearnos de tecnología y aparatos para comunicarnos lo que irónicamente produce que estemos más bombardeados de información que nunca. Nunca fue tan difícil concentrarse en lo que tenemos en frente, y más que nunca necesitamos actividades que nos ayuden a ello.

Caminar es un ejercicio sin compromiso, es una de esas cosas por las cuales es fácil partir sin cambiar radicalmente tu día a día. Por lo mismo decidí comenzar por buscar la mejor manera de lograrlo, de incorporar una caminata en mi día a día y de hacerlo de manera que fuera productiva.

Consejos prácticos para comenzar

Así hay varios hacks que puedes implementar para lograr salir de la casa u oficina y caminar. Estas son algunas de las acciones que he podido probar personalmente con mayor y menor éxito.

1. Planifica tu caminata el día anterior.

Para generar un hábito es clave el planificar tus acciones con anticipación. Si dejas todo para el último momento, serán pocas veces las que lograrás hacerlo principalmente porque estarás cada vez decidiendo si es bueno o no salir a caminar. Mi recomendación es reemplazar alguna actividad que requiera movilizarse por una caminata. Prueba reemplazar tu ida o vuelta del trabajo por una caminata. Si eso no funciona, prueba ir y volver del almuerzo caminando o bien ir a buscar a tus hijos al colegio de la misma manera. No agregues más cosas a tu vida, reemplaza algo que ya haces dónde necesites moverte por una caminata y verás cómo en poco tiempo no querrás volver a tu antiguo método de transporte.

2. Usa un buen par de zapatillas.

Soy el tipo de persona que antes de hacer un deporte se compra el set completo de cachureos. Tengo guardadas raquetas y zapatillas de tenis que nunca usé, bolsos de gimnasio y otros deportes que ni me acuerdo (y para qué recordar el casco de la bicicleta). En fin, si tuviese que remitirme a un sólo elemento este sería las zapatillas. Busca y selecciona zapatillas que te sean más cómodas para caminar. Zapatillas duraderas y que se amolden a tus pies. Si caminas al o desde el trabajo, lleva un bolso con las zapatillas y úsalas. Si transpiras como yo, entonces el segundo ítem es una polera o camiseta debajo de la camisa. De dicha manera la usas para caminar y si transpiras te la sacas y la guardas. Santo remedio.

3. Aprovecha la tecnología en la medida que te ayude a caminar más.

He utilizado las típicas aplicaciones para correr en el mismo contexto de caminar y no me han hecho mucha diferencia. Al comienzo medía todo, pero con el tiempo me he dado cuenta de que las uso menos y menos. Entiendo que sirven como motivación a mucha gente, sobre todo el poder ver tu ruta, tus pasos y compararte con amigos. Todo eso es fantástico y lo recomiendo a ojos cerrados pero que el no tenerlo no sea un impedimento para no salir a caminar. Sólo como anécdota recuerdo alguna vez donde no salí a caminar por no tener cargado mi Fitbit y por lo tanto no iba a poder contar mis pasos en la aplicación. Que no te pase lo mismo.

4. Crea una selección de Podcasts.

Esta ha sido una gran revelación ya que en este minuto es mi gran excusa para salir a caminar. Caminar escuchando mis Podcasts es la mejor manera de hacer ambas cosas. Pocas veces salgo a caminar sin audífonos y casi nunca me siento exclusivamente a escuchar mis podcasts, por lo que son el complemento perfecto. No quiero detenerme en cuáles Podcasts escucho pero si aún no te has metido en el mundo del podcasting te recomiendo bajes la aplicación que prefieras a tu teléfono y comiences a explorar. Yo uso PocketCasts y haré un review más adelante de las diferentes opciones. No está demás decir que la mayoría de las aplicaciones son gratuitas al igual que los Podcasts.

5. “Lee” mientras caminas con los Audiobooks.

Una vez que me acostumbré a los Podcasts di el paso a los Audiobooks. La diferencia es que un Podcast puede durar entre 10 y 40 minutos (puede ser de cualquier extensión pero en general son esas las extensiones) en cambio un audiobook pueden ser entre 10 y 70 horas fácilmente. En mi caso uso Audible, que es de Amazon y me permite fácilmente bajar los libros a mi teléfono para escucharlos. Además puedes sincronizarlos con tus otros dispositivos y si quieres ir un paso más allá puedes sincronizarlo con tu libro en tu Kindle.

6. Captura tus ideas.

Más de una vez te pasará que se te vienen mil ideas y pensamientos a la cabeza. Cosas desde el tener que ir a comprar algo que necesitas en la casa hasta una idea para un proyecto en el trabajo. Es clave tener un sistema de captura de esta información y la primera parte de dicho sistema es tener una herramienta. Yo uso una grabadora de mano, de las más simples que hay, con el requerimiento de que sea muy fácil comenzar a grabar. Necesito algo donde sólo deba apretar un botón y ya comience a grabar mis pensamientos. Hay de todo tipo de grabadoras, pero recomiendo una grabadora digital de las más baratas que sea fácil de transportar. Aquí la clave es que sea pequeña y fácil de encender. Conozco personas que en vez de grabadoras usan libretas de notas, cosa que puede ser más fácil o difícil dependiendo de tus hábitos. Hay libretas muy pequeñas que pueden ser de gran utilidad en estos casos.

7. Toma agua. Mucha.

Sin comentarios. Siempre se me olvida y es una parte central de caminar. He descubierto que debo, sin pensar si tengo sed o no, llevar una pequeña mochila con una o dos botellas de agua. La mitad de la gracia de caminar es hidratarse. Haz el esfuerzo de volver a casa con las botellas vacías aunque a veces termino tomándomelas en la puerta de mi casa.

Cómo partir

Si esperas a comprar zapatillas, bajar podcasts y seguir al pie de la letra mis consejos te aseguro no te resultará.

Te recomiendo salir ya, salir hoy mismo a caminar aunque sea una vuelta a la manzana. El efecto de comenzar algo es infinitamente superior a comenzarlo al 100%.

Comienza ahora y me cuentas como lo hiciste, como te fue, qué te gustó y que podrías mejorar. De esa manera lo podemos compartir con la comunidad y tener una serie de mejores prácticas para ir complementando este artículo.

Próximos pasos

Hace unos años me inscribí a un gimnasio que quedaba a dos cuadras de mi casa. Cuando llegaba del trabajo, tomaba mi auto y me iba al gimnasio a… caminar. Suena ridículo pero no me cabe duda de que hay muchos quienes hacen cosas similares, en gran medida porque el ejercicio es algo anexo, algo poco productivo en términos laborales y adicional a las cosas que hay que hacer en el día a día. Hay que entender que el ejercicio nos da la energía necesaria para seguir adelante, y por lo mismo es esencial hacerlo permanentemente.

Nadie quiere agregar más cosas a su día, sobre todo si requieren una enorme fuerza de voluntad para hacer. Por lo mismo es clave encontrar valor en las cosas que puedes hacer al mismo tiempo. Hoy camino 45 minutos de ida y 45 de vuelta a buscar a mi hija al Jardín Infantil, trayecto que podría hacer en metro en 20 minutos. En el camino voy escuchando mis libros, poniéndome al día con mis Podcasts y a la vez capturando nuevas ideas para mis proyectos. Esta fue mi solución al problema y me funciona a mi. El desafío es que tú puedas encontrar la solución que te funciona a ti.

Te recomiendo partir ahora y te deseo muchísima suerte.

Ahora, me voy a caminar.

El Productivista

p.d. Quiero agradecer personalmente a Cristián Parrao quien se ofreció para ilustrar este post y creo hizo un gran trabajo. Si te interesa contactarlo puedes hacerlo directamente aquí.