​SPIDER-MAN

Por fin mi héroe

Si alguna vez me has leído con anterioridad sabrás que soy consumidor de manga o mejor dicho era consumidor, y que el cómic americano de superhéroes no me gusta, excepto por uno. En mi tierna infancia cercana a los seis añitos me nutria de “Don Mickey,” “Mortadelo y Filemón” y “Spider-man” era el único superhéroe al cual tragaba, todos los demás me parecían sobrados de superpoderes, sobrados de chulería y con trajes de drak queen (aunque la malla de Peter también se las traia).

Este videojuego es el mejor para poder sentir las mallas rojas y azules en la piel.

La ciudad es la protagonista en mi opinión, esta super bien recreada, tiene vida, ocurren cosas, hay edificios emblemáticos como el de los Vengadores y todo sin cargas, sin parones de liana en liana de telaraña. Un goce señores. Peter y su identidad secreta también son importantes, es el protagonista pequeño pero muy matón, tanto que me ha sorprendido la cantidad de golpes que puedes realizar, así a lo loco diría que tiene mas golpes y combos que un StreetFigther, a veces tan abrumador que terminas apretándolo todo sin ton ni son por falta de memoria en tu cabeza y te sorprendes a ti mismo viendo como Spider-man reparte de lo lindo. Otra sorpresa son los gadgets, al ser un inventor precoz como Tony Stark tiene a su disposición una variedad de chismes que ni Batman, por ultimo los trajes, existen unos 28 dentro del juego los cuales hacen referencias a otros cómics de la franquicia Spider-man y las películas, son guapísimos y aparte de estético nos desbloquean habilidades.

Un juegazo increíble, una historia de ir a por los malos, típica de cómic, donde distraerse en mil cosas yendo a una misión hasta se disfruta.